<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146</id><updated>2011-08-20T05:27:44.452-07:00</updated><category term='Todas Ellas'/><category term='Anotaciones'/><category term='Textos'/><category term='Eventos'/><category term='Arritmias'/><category term='Crónicas del agujero'/><category term='Poesía'/><category term='Referencias'/><category term='Bloguerías'/><category term='Hijos de Nix'/><category term='Trazas'/><title type='text'>El Ventrílocuo</title><subtitle type='html'>¿Quién habla por quién?</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>102</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-3067352368939530022</id><published>2011-07-31T19:21:00.000-07:00</published><updated>2011-07-31T19:23:50.834-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hijos de Nix'/><title type='text'>EL SUEÑO</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-LxLVf82G4Z0/TjYI1tuEA-I/AAAAAAAAAVU/tFnSnGQvjq0/s1600/sill%25C3%25B3n+1.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; height: 150px; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em; width: 199px;"&gt;&lt;img border="0" height="150px" src="http://1.bp.blogspot.com/-LxLVf82G4Z0/TjYI1tuEA-I/AAAAAAAAAVU/tFnSnGQvjq0/s200/sill%25C3%25B3n+1.jpg" t$="true" width="200px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: orange;"&gt;Tengo casi cincuenta años&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;, y hoy me desperté, a regañadientes, de un sueño voluptuoso. No soy de los que recuerdan lo soñado, salvo raras excepciones. Como en todo sueño, no podía precisar dónde estaba, ni qué hacía allí. Me encontraba sentado a una mesa con otras personas, probablemente en algún bar muy concurrido porque el ruido de las conversaciones, mezclado con el de la música, era alto y nos obligaba a inclinarnos para escucharnos. Además, todo el tiempo circulaba gente que nos rozaba o nos empujaba distraídamente. A mi lado había una muchacha muy joven, con un vestido que le llegaba hasta un poco más arriba de las rodillas. Un vestido que hoy no se usaría porque era de una tela estampada, muy liviana, abotonado a lo largo de la parte delantera. Yo sabía que había llegado con ella, aunque eso estaba fuera del sueño, o la vigilia borró partes del mismo, de a poco, con el avance del día, como fue diluyendo detalles, percepciones y hasta las sensaciones en la piel con las que desperté. El cabello le caía casi hasta los hombros, castaño y ondulado. Hablaba animadamente con otra de las chicas sentadas a la mesa y con el muchacho que tenía al frente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;El ruido en el lugar crecía y cada vez debíamos alzar más la voz para entendernos. En un momento la chica se apoyó en mi hombro y me habló al oído. Su voz lamiéndome aceleró la sangre y de inmediato comencé a tener una erección. A partir de allí, las otras personas, el lugar mismo, todo, pasó a ser solo un contexto lejano. Apoyé mi mano sobre la rodilla y pude sentir la tibieza y la suavidad de su piel. Ella apoyó su mano apenas sobre la mía, como un gesto de aprobación, mientras seguía hablando con su compañera. Yo la miraba. La miraba y no la oía. Contemplaba su perfil; el cabello que, a modo de delicados resortes, armonizaba con su gesticulación; las aletas de la nariz respirando, todo como en una película sin sonido. Mi mano subía lentamente hacia arriba, donde la calidez aumentaba y la piel se tornaba más delicada al tacto. Las piernas se abrieron un poco más, facilitándome la tarea de llegar hasta el fondo. Créanme que, cuando mis dedos despegaron la tela de la bombacha, una prenda leve que apenas se ajustaba al cuerpo, y se deslizaron hasta su pubis, sentí la rugosidad de los vellos, a la vez suaves y crujientes, con una&amp;nbsp;sensibilidad táctil que difícilmente hoy posea. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Yo seguía mirándola. En ese momento su conversación se alteró, como si hubiese tragado saliva. Terminó la frase, se dio vuelta y me miró unos segundos antes de inclinarse para besarme. Uno de mis dedos ahora jugaba, moroso, en su interior y me transmitía una humedad deliciosamente viscosa, mientras otra humedad, la de su lengua se abría paso enloquecida en mi boca. Nos fundimos en negro para aparecer en otro lugar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Un sillón conocido en una casa desconocida, donde me encontraba sentado, con ella encima, el vestido desabotonado y sus tetas firmes y pequeñas, ofrecidas a la batalla de las manos y la lengua como armas infalibles. En el reflejo del ventanal lateral la veía ascender y descender mientras mi boca se esmeraba en el largo recorrido desde su entrepierna hasta sus labios ansiosos. La tomé de las nalgas y la fui apoyando sobre la pija, buscando que esa herida jugosa empezase a ceder mientras mis ojos se encontraban con sus ojos marrones antes de que los cerrara con el primer gemido profundo. Muy despacio y apretadamente me fui introduciendo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Me desperté sintiendo su guante amoroso deslizándose y latiendo aún en el pene, y el aliento sobre la cara, como un fantasma que empieza a disolverse.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Como dije, tengo casi cincuenta años, pero descubrí a uno de veinte que también me habita, y no es otro más que yo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-3067352368939530022?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/3067352368939530022/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=3067352368939530022' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/3067352368939530022'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/3067352368939530022'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2011/07/el-sueno.html' title='EL SUEÑO'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-LxLVf82G4Z0/TjYI1tuEA-I/AAAAAAAAAVU/tFnSnGQvjq0/s72-c/sill%25C3%25B3n+1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-7756766780538062396</id><published>2011-07-15T18:07:00.000-07:00</published><updated>2011-07-15T18:12:53.962-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas del agujero'/><title type='text'>SALVEN A LOS ANIMALES</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="mso-ansi-language:ES-MX"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;No podría&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; decirse que Rubén Sandri no tuvo opción, si bien a esa velocidad, decidir parece un verbo de uso restringido. También es opinable que, ante una situación crítica, la razón deje paso a esa entidad intangible que es el inconsciente para cederle el control. Una acción instintiva, aducirán muchos, es la más genuina expresión de la persona; es un momento de verdad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="mso-ansi-language:ES-MX"&gt;Yo estoy convencido de que Rubén, aún en esa fracción de segundo en la que el perro amaga a cruzar la ruta a su derecha y el chico sale del camino de tierra con su bicicleta y endereza por la banquina izquierda, pudo decidir, e hizo la maniobra que le indicaban sus convicciones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="mso-ansi-language:ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; J A &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;(abril 2010 - crónicas del agujero)&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;a href="http://ventrlocuo.blogspot.com/2011/07/salven-los-animales.html"&gt;http://ventrlocuo.blogspot.com/2011/07/salven-los-animales.html&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-7756766780538062396?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/7756766780538062396/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=7756766780538062396' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/7756766780538062396'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/7756766780538062396'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2011/07/salven-los-animales.html' title='SALVEN A LOS ANIMALES'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-1097678938321951838</id><published>2010-08-01T15:18:00.000-07:00</published><updated>2010-08-01T15:23:42.261-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Textos'/><title type='text'>CÍRCULO ADMIRABLE</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#66cccc;"&gt;Muy joven aún&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; para las glorias de las Letras, tuve ocasión de acercarme a un escritor de considerable reputación. Además de pedirle que autografiara su último libro, me animé a confesarle que mi solicitud no era un mero cholulismo. Me acerqué a él porque lo admiraba. Se distrajo firmando un par de ejemplares para unas señoras muy pintadas y aromáticas, balbuceó un par de palabras, alguna sonrisa tartamuda de agradecimiento y me devolvió la atención. Qué interesante, me dijo sin afectación, yo cuando empecé admiraba a X, y aún sigo admirándolo, por más que mi escritura se aleje de lo que él hace. Cruzamos algunas palabras más y la marea mediática de la feria se lo llevó iluminado para una nota en la TV (nunca supe en qué canal pasan esas entrevistas).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Años después, esta vez en una C&lt;em&gt;onvención&lt;/em&gt; que me tenía entre sus jóvenes promesas, me encontré con X, un hombre un tanto mayor que yo, pero no tanto como se podría pensar. Era una de las figuras centrales del encuentro, y el hecho de compartiésemos ponencias; almuerzos y cenas hizo que nos franqueáramos cierta confianza. La última noche, luego de las exposiciones finales, cenamos uno a la par de otro y cuando el vino había instalado un aura de camaradería en toda la sala, le conté de aquél otro escritor y de la admiración que le profesaba el mismo. Notable, me contestó, nunca lo hubiese imaginado, por el contrario, siempre creí que él subestimaba mis libros. Ya en un tono de generosa confidencia X me dijo que, de los autores locales, admiraba a Z.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Finalmente &lt;em&gt;las Letras&lt;/em&gt; me hicieron un pequeño, ínfimo, lugar entre sus glorias. Z era un autor rutilante, además su personalidad enigmática; su porte de viejo aventurero; elegante y seductor, acaparaba la atención estuviese donde estuviese. En cambio yo tenía tendencia a desaparecer en las reuniones con más de tres personas; me quedaba en los rincones atento al despliegue del resto de los asistentes; mi ámbito eran los “suburbios sociales”. Sin embargo, pese a mi asumida timidez, si tenía interés en entablar conversación con alguien en particular, no dudaba, me lo imponía y allí iba. Eso ocurrió durante la entrega de unos premios nacionales; Z había sido uno de los cinco integrantes del prestigioso jurado que había determinado al campeón de la palabra en el tradicional certamen. Si bien no alcancé esta vez a subir al podio, una mención menor me tuvo entre los invitados. En un momento estuvo frente a mí, sirviéndose un vaso de vino tinto y nos pusimos a charlar. La conversación se fue deslizando por una idea que tenía Z acerca de los suplementos culturales de los diarios –de los cuales se servía– y del mercado editorial, que dejaba afuera a muchos escritores de valía. De pronto mencionó la palabra mágica, dijo que le &lt;em&gt;admiraba &lt;/em&gt;la labor solitaria de varios de ellos que aún sabiendo que jamás entrarían dentro del canon no cejaban en su intento de expresarse como creían, al margen de los dictámenes de la academia o del mercado. A esa altura X había alcanzado fama internacional, incluso superior a la que ostentaba Z. Le conté la anécdota, y me animé a más, le dije que me interesaba profundamente conocer a quién admiraba él. Z llevó la cabeza hacia atrás, me miró socarronamente y levantando la copa de vino me dijo: ni lo dudés muchacho, a vos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;J A (2010) &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-1097678938321951838?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/1097678938321951838/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=1097678938321951838' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/1097678938321951838'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/1097678938321951838'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2010/08/circulo-admirable.html' title='CÍRCULO ADMIRABLE'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-995579346721820246</id><published>2010-05-13T19:24:00.000-07:00</published><updated>2010-05-13T19:33:00.148-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arritmias'/><title type='text'>EL REFLEJO</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;Los perros&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; que me muerden desde adentro mientras el horizonte se quiebra y la ventana proyecta una sombra sobre los marcos de las fotos que no distingo e ilumina las paredes blancas de la oficina. Las borraduras del estereotipo quemadas por la mirada vacía cuando el dolor de las dentelladas cesa y uno se aferra a ese único segundo que va desde la profundidad de la nostalgia a la euforia fugaz de la felicidad. Después, los perros mastican y mastican y las voces de las autoridades me dan náuseas el juego se estupidiza, la pose y la pregunta, esa sensación de inutilidad que prensa más que las mandíbulas del carroñero, y la vida se va goteando.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por la ventana veo el andar mudo de una mujer que se detiene y acomoda el pelo ante el reflejo creyéndose sola en el mundo y pienso en su felicidad. Las tapas de una revista se enredan en la brisa de un otoño extraño y las hojas de los árboles son una ilusión en la gran ciudad mugrienta, maloliente. Sin embargo hay algo de belleza en la naturaleza urbana cuando imagino este lugar antes, antes de nosotros, yermo, quemado por la seca, u oxidado por una vejez que no tendrá límites. Las variables tienden al infinito y eso es lo peor, su finitud es cuestionada a cada momento. Los perros vuelven y en la esquina un auto choca a otro que enviado sin control sobre la vereda embiste a la mujer que hace unos segundos se acomodaba el pelo ante el espejo de mi ventana sin verme. Todo se sucede precariamente, con un orden secreto provocado por la fragilidad de lo que somos. Mañana pasaré por allí y encontraré un zapato blanco y solo, gastado de mejores días y me preguntaré por el color de los ojos de la mujer embestida o si ella es apenas ese zapato extraordinario abandonado en el cordón de la calle intentando ganarse algo de esa luz lúgubre que prevalece como anuncio de un invierno ciclotímico. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La aridez de la estupidez y la premura de lo que perdura encienden los dedos del escriba maldito que se va en los tipos desobedientes de toda armonía. Los espectros son cada vez más rotundos y la parálisis no tiene remedio ni conjuro. Se va como en sangre a despoblar los ductos laberínticos de una forma que no hallará cauce. Los perros con su dolor anuncian la blandura, representan lo que son, una especie de ser mitológico olvidado por los poetas y recuperado por la miseria. No sirve gritar. Nadie oye. La mujer se acomoda el pelo y hasta se endereza un poco para levantar los senos antes de seguir camino a su muerte. Pienso en su felicidad. En lo que cavila en ese momento frente al ventanal qué perros la muerden qué infinito la desprecia qué eternidad la seduce qué olvido la sentencia.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://ventrlocuo.blogspot.com/2010/05/el-reflejo.html"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;http://ventrlocuo.blogspot.com/2010/05/el-reflejo.html&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-995579346721820246?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/995579346721820246/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=995579346721820246' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/995579346721820246'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/995579346721820246'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2010/05/el-reflejo.html' title='EL REFLEJO'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-6897544414291414644</id><published>2010-04-02T17:00:00.000-07:00</published><updated>2010-04-02T17:03:38.517-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Textos'/><title type='text'>Dialoguitos</title><content type='html'>— Pero yo le dije que no me siguiera, y usted lo hizo…&lt;br /&gt;— Se equivoca, muchacho, no lo seguí. En todo caso, caminamos el mismo camino.&lt;br /&gt;— ¿Le parece?&lt;br /&gt;— No&lt;br /&gt;— ¿Entonces?&lt;br /&gt;— Entonces… usted pregunta demasiado ¿no le parece?&lt;br /&gt;— Ahora es usted el que pregunta&lt;br /&gt;— Volvemos a empezar; yo lo sigo; yo pregunto ¿qué más?&lt;br /&gt;— Nada.&lt;br /&gt;— ¿Nada?&lt;br /&gt;— Sí, nada. Usted por su camino, y yo por el mío.&lt;br /&gt;— Qué fácil. Cada uno por su camino. Como si no fuese ese el problema…&lt;br /&gt;— Qué problema&lt;br /&gt;— Empezamos de nuevo con las preguntas capciosas&lt;br /&gt;— ¿Capciosa? Capciosa sería una argumentación, o una sugerencia, para arrancarle una respuesta que pueda comprometerlo, o que favorezca a algún propósito mío.&lt;br /&gt;— Bueno. Y qué. No hace eso. Confundirme para que nuestros caminos coincidan.&lt;br /&gt;— Pero si soy yo quien le pidió que no me siguiera…&lt;br /&gt;— Y por qué está tan seguro de que yo lo sigo. Pienso que es al revés ¡Usted me sigue a mí, jovenzuelo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://ventrlocuo.blogspot.com/2010/04/dialoguitos.html"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;http://ventrlocuo.blogspot.com/2010/04/dialoguitos.html&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-6897544414291414644?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/6897544414291414644/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=6897544414291414644' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/6897544414291414644'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/6897544414291414644'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2010/04/dialoguitos.html' title='Dialoguitos'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-7869640392384942832</id><published>2010-03-18T19:28:00.000-07:00</published><updated>2010-03-18T19:40:40.484-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>EL GESTO</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/S6LjkC5EgdI/AAAAAAAAAU4/K3mAr4KUBI0/s1600-h/Stripped.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5450168707462758866" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 281px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/S6LjkC5EgdI/AAAAAAAAAU4/K3mAr4KUBI0/s400/Stripped.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Con&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; estas manos&lt;br /&gt;que horadaron tu vestido&lt;br /&gt;y trazaron un estuario&lt;br /&gt;en tu piel.&lt;br /&gt;Con los dedos que supieron&lt;br /&gt;escribir pero también humedecer&lt;br /&gt;los labios para que el aire caliente y estremecido&lt;br /&gt;alimentara una nube ínfima&lt;br /&gt;y la piel se esparciera&lt;br /&gt;sobre el ansia&lt;br /&gt;o el sabor de la menta&lt;br /&gt;de la mañana&lt;br /&gt;de la noche&lt;br /&gt;de las sobras&lt;br /&gt;que dejabas&lt;br /&gt;como un rastro precario&lt;br /&gt;mientras&lt;br /&gt;de a poco&lt;br /&gt;me despedazabas&lt;br /&gt;y el alma de los trenes&lt;br /&gt;ascendía en humo&lt;br /&gt;al cielo de los esfuerzos.&lt;br /&gt;Con el estupor&lt;br /&gt;cuando&lt;br /&gt;te diste vuelta&lt;br /&gt;y estas manos&lt;br /&gt;en vano&lt;br /&gt;el gesto de mariposa&lt;br /&gt;muerta en el charco&lt;br /&gt;dibujaron&lt;br /&gt;aquel verano demasiado caluroso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Jorge Alberdi&lt;/strong&gt;, 2009&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://ventrlocuo.blogspot.com/2010/03/el-gesto.html"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;http://ventrlocuo.blogspot.com/2010/03/el-gesto.html&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-7869640392384942832?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/7869640392384942832/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=7869640392384942832' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/7869640392384942832'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/7869640392384942832'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2010/03/el-gesto.html' title='EL GESTO'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/S6LjkC5EgdI/AAAAAAAAAU4/K3mAr4KUBI0/s72-c/Stripped.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-1117952335419286418</id><published>2010-02-22T18:42:00.000-08:00</published><updated>2010-02-22T18:44:14.515-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>EN LA NOCHE</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;Cada vez&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; que volvés la cabeza&lt;br /&gt;en la noche&lt;br /&gt;a hurtadillas de tu amor de siempre&lt;br /&gt;y en una franja&lt;br /&gt;de oscuridad&lt;br /&gt;la grieta fulgurante&lt;br /&gt;de mi último abrazo&lt;br /&gt;el que doblegó las aristas&lt;br /&gt;de tus desalojos&lt;br /&gt;inundó la cavernosa tempestad de la lengua&lt;br /&gt;o martilló sobre tus cruces&lt;br /&gt;las tachuelas de la locura&lt;br /&gt;te arroja al rito&lt;br /&gt;aquello ausente&lt;br /&gt;engarza un nuevo riesgo&lt;br /&gt;“el futuro no llegó del todo”&lt;br /&gt;murmurás&lt;br /&gt;y seguís el camino de las baldozas&lt;br /&gt;de la fidelidad.&lt;br /&gt;Los semáforos cumplen su cometido&lt;br /&gt;y la noche cierra su equipaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Jorge Alberdi, enero 2010&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://ventrlocuo.blogspot.com/2010/02/en-la-noche.html"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;http://ventrlocuo.blogspot.com/2010/02/en-la-noche.html&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-1117952335419286418?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/1117952335419286418/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=1117952335419286418' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/1117952335419286418'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/1117952335419286418'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2010/02/en-la-noche.html' title='EN LA NOCHE'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-2872964475652890731</id><published>2009-11-15T18:05:00.000-08:00</published><updated>2009-11-15T18:09:27.389-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>LA VISITA</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Desde el ojo&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; de la tormenta / las puertas flexibles del pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mordidas lentejuelas / que en la noche se ofrecen / estimulantes imágenes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De algún lado, trémula / del largo día que adormecido / creó el tornado / las trampas del deseo / y todo el parecerse que dobla / brillos clandestinos de aceite.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viento estruja lo que inflama / lo lleva contra la pared / lo arrastra por el suelo / lo sube lo baja de la cama / lo añora en la cocina / lo envuelve como un pulpo, / desvanece la identidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde ese silencio culposo / desde otro lecho / los poros de tu dueño / desde la estirpe en espera / la mixtura del gen y el sueño / la negligencia de las sociedades / el canibalizar de la mirada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De donde sea / para irte con la madrugada / ahíta de leche de estrellas / escaldada en el vértice inquietante / acarreando algo de mí en los pliegues / todos, vacíos de secretos, salvo vos / vos, entera, ardida y esfumada en colonia / descalza / por el jardín de la tibieza que se acaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Jorge Alberdi,&lt;/strong&gt; noviembre 2009&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/11/la-visita.html"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/11/la-visita.html&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-2872964475652890731?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/2872964475652890731/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=2872964475652890731' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/2872964475652890731'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/2872964475652890731'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/11/la-visita.html' title='LA VISITA'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-5514719409087978843</id><published>2009-11-02T17:13:00.000-08:00</published><updated>2009-11-02T17:21:35.836-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>EN LA SOMBRA</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/Su-EtdsTOnI/AAAAAAAAAUg/4b454pX0VHo/s1600-h/bailando+con+la+sombra.jpg"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcccc;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5399680394839931506" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 214px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/Su-EtdsTOnI/AAAAAAAAAUg/4b454pX0VHo/s320/bailando+con+la+sombra.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcccc;"&gt;En&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; la hoguera&lt;br /&gt;del cuerpo que prende&lt;br /&gt;las luces del árbol navideño&lt;br /&gt;y amarsala la vida&lt;br /&gt;en su combustión,&lt;br /&gt;Yo me he pronunciado&lt;br /&gt;a gritos,&lt;br /&gt;en la quebrada del espasmo&lt;br /&gt;ahuyentando viejos rencores&lt;br /&gt;apelando al incierto resabio del recuerdo&lt;br /&gt;endemoniado bebedor&lt;br /&gt;de valles con sortija&lt;br /&gt;una ruleta que rueda&lt;br /&gt;y se posa en el 0.&lt;br /&gt;Yo he sonreído&lt;br /&gt;a la voz en el teléfono&lt;br /&gt;dejándole entrever mi ironía&lt;br /&gt;que no es más que un mohín&lt;br /&gt;un tono, un acento, un cambio de ritmo&lt;br /&gt;un minúsculo gesto de derrota.&lt;br /&gt;Yo enloquecí en las pendientes&lt;br /&gt;sin asidero de tu arrojarte al vacío&lt;br /&gt;y como autómata dejé que la mirada&lt;br /&gt;inundara los planos de lo que siempre concurre&lt;br /&gt;pero detrás de un vidrio fosforado.&lt;br /&gt;Velos, texturas, un baile en la sombra.&lt;br /&gt;Sin final, no hay final&lt;br /&gt;para el ciclo que te mata y te revive.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jorge Alberdi&lt;/strong&gt; /(borrador) noviembre 2009&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-5514719409087978843?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/5514719409087978843/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=5514719409087978843' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/5514719409087978843'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/5514719409087978843'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/11/en-la-sombra.html' title='EN LA SOMBRA'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/Su-EtdsTOnI/AAAAAAAAAUg/4b454pX0VHo/s72-c/bailando+con+la+sombra.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-6192172867779208732</id><published>2009-10-25T18:41:00.000-07:00</published><updated>2009-10-25T18:46:25.615-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todas Ellas'/><title type='text'>TODAS ELLAS</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;La última foto&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; estaba amarilla porque había estado en los estantes de una repisa, y una sobre otra habían dejado diferentes veladuras. Pero las recuerdo bien. Tenía unos años menos, y recién su cuerpo comenzaba a desplazar a la niñez. Su mirada era verde como un lago durante un día nublado, y ya chispeaba ese brillo hipnótico que conocí luego. Después estaban las otras fotos, más actuales, y aquellas que ya nos sacábamos juntos, en los andenes del ferrocarril, cruzando las vías, o de espaldas, subida al caballo que te llevaba delante de mí. La que perdura es una foto grande, con tu espléndida cabellera suelta, y una sonrisa metida en un pensamiento que nadie podría asegurar que era para mí.&lt;br /&gt;Ahora, todas esas imágenes deben estar retorciéndose al calor de la pequeña hoguera. Mi madre amenazó con hacerlo la última vez que volví al pueblo. No podía seguir guardándolas, ahora que estaba casado; sentía como que era ella la que traicionaba a Susana. Le pedí que no lo hiciera, que la próxima vez me las llevaría.&lt;br /&gt;En estos momentos, estoy seguro, quema esas fotos y otras tantas, y también los atados de cartas resecas, y otros recuerdos, no todos de ella. Allí está un poco mi pasado. Y si está mi pasado, está mi presente, porque no puede ser de otra manera. Eso es lo que no se entiende ¿por qué tengo que desprenderme de todos esos recuerdos como si hubiese sepultado con una nueva mujer a todas las otras?&lt;br /&gt;Estoy hecho de pedazos, y ahora la pequeña voluta, la frágil ceniza de un capullo que la hoguera eleva, tal vez una entrada a un cine, o una servilleta con palabras del momento, escribe por unos segundos el cielo. Estoy hecho de fragmentos perfectamente ensamblados de amores, no importa que el fuego haga humo del tangible papel. Aquí estoy, trayendo a la memoria un nombre que desencadena sensaciones que no se repetirán, por suerte, y ese nombre trae a otro, y también al olvidado.&lt;br /&gt;Te veo bajando por las escaleras preocupada por una pollera que te traiciona en ese momento y se abre, y te saludo agradecido de la suerte de que yo subía, justo, medio borracho, y algo te digo, algo referido a tus piernas, a la visión, aunque te sigo mirando a los ojos. Y luego salgo a la calle y ya te olvidé. Estoy solo, mis amigos más cercanos se han ido de vacaciones y entonces deambulo por los bares de la ciudad, charlo con conocidos, adivino para quien es tal mirada, busco entre la gente lo que siempre busco y solo algunas veces encuentro. Es viernes, y mañana trabajo. Me hago el firme propósito de acostarme temprano, pero la noche está fantástica, el bullicio es como un burbujeo en el estómago. Me tomo la última copa, después me voy a casa, tempranito, mañana me levanto hecho una uvita, soy una persona responsable, acaban de otorgarme una guardia en el trabajo, es mucha responsabilidad, no puedo tomármelo a la ligera, como me tomo este penúltimo gin tonic, y ya se van, por qué, el bar comienza a vaciarse. Está bien los acompaño un rato, solo un rato, voy a escuchar algo de música y me vuelvo, o no, mejor me quedo una hora, una horita solamente, si en una hora no pasa nada, me voy a dormir ¡si señor!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún no hay mucha gente en el local, por eso todavía huelen bien las mujeres que entran, aunque el humo comienza a enrarecer el ambiente; es decir: comienza a darle la naturalidad que debe tener. Es temprano, miro el reloj del que está a mi lado, en la barra. Es un reloj grande, sin agujas, los números pueden verse en la penumbra. ¿Cómo se llamaba su dueño? Creo que le dicen Andy, aunque dudo que se llame Andrés. No sé por qué le dicen así. Me sonríe y me hace señas con la mano en la que ostenta el reloj y la copa. Me señala una flaca que acaba de entrar junto a otras personas. Ahora me guiña un ojo, cómplice. La flaca pasa a mi lado y me ignora, ostensiblemente, pero su amiga, que va un poco más atrás, no deja de mirarme, con una semisonrisa triunfal; se acerca a la otra y le habla al oído. Andy sigue mirándome con esa cara de te acordás de la mina, la volviste chiflada y ahora está en otra, no te da ni la hora. En el pueblo todo se sabe; todos se conocen. Le pido una copa al que está detrás de la barra; un pelado trolo que pasa de bar en bar, de boliche en boliche, siempre manejando las botellas, tratando de pescar algo, negociando alcohol por sexo. O al menos jugando con esa ilusión. Quién se lo va a cojer! Es una vieja puta y achicharrada. No tiene necesidad de trabajar, como muchos de los que están aquí, pero le gusta formar parte, ser amigo de los amigos. Qué carajos quiero decir con ser amigo de los amigos. El puto me habla, me grita casi porque la música ha subido y el lugar se está llenando de voces, risas, murmullos. ¿Qué?. Fernando. Dónde está el pendejo, no lo trajiste. Vos lo cuidás de mí. Me dice. Hace un par de semanas me lo sacaste cuando ya lo tenía en la bolsa, guardabosques. Me río mientras me sirve otro Gin Tonic. No hay peligro conmigo, ya sabe que no entro en su jueguito, aunque me ría y le diga que yo no cuido a nadie, ni a mí mismo. Se fue el del reloj, ahora no tengo referencia, pero no importa, en un rato me voy a dormir. ¿Fernando? Se fue de vacaciones, en carpa, con un par de amigas, no te pongas así. El pibe anda bien y lo aprovecha. Tiene un buen maestro. Ya se te va a dar.&lt;br /&gt;Me voy. Mañana tengo que levantarme temprano y quiero estar lúcido. No jodas, tomate otro, este lo paga la casa. La flaca vuelve por el pasillo del costado, su amiga se perdió entre la gente. Se sienta en la butaca que dejó Andy. ¿Cómo andás? Bien. Y Fer. Fernando, el pendejo del que me hablaba el puto (que ahora trata de escuchar nuestra conversación) es su primo. Mientras le contesto la miro, y si bien no voy a reincidir, no puedo dejar de pensar que es linda, aunque me pese la expresión. Preferiría decir bella, en lugar de linda, pero es mi manera de aislar el deseo incipiente. Linda es como insulsa, pero, a decir verdad, si algo tiene la flaca es un atractivo especial. Es muy flaca y alta, pero tiene ese aire de niña inocente que te rompe la croqueta. Cuando la conocí, era natural en ella ese aura; con el tiempo lo fue convirtiendo en una estudiada estrategia. No puede engañarme, demasiado inmerso estuve en su mutación. Se me acerca y me habla al oído. Sé lo que busca cuando hace eso. También yo estoy expuesto, me conoce demasiado bien, sabe de mis debilidades. Encima creo que el alcohol comienza a alivianarme y ya siento como si la luna llena soltara al animalito que llevo contenido. Si hace un rato estaba medio borracho, ahora no sé. Tiene aliento a frutillas, o es su cabello que se expande sobre mi cara mientras me susurra y se ríe. Por suerte llega su amiga gordita y se la lleva empujando muchachos. Antes de salir al patio, se da vuelta y me sonríe. Blanca.&lt;br /&gt;Me paro para seguirla, pero la pierdo entre la multitud y las sombras de colores tenues. Mientras me muevo casi a los empujones me doy cuenta de que estoy algo mareado. Suavemente mareado y feliz. Felicidad que dura unos segundos. La música ahora se ha transformado en un furioso rock and roll y opaca el bullicio de las conversaciones. En el patio están bailando. Se fue Andy y se fue mi reloj. Bajo unos escalones el desnivel y me tiro en los sillones del reservado cerca de la entrada. Sigue ingresando gente. Saludo a algunos viejos conocidos, mientras miro las chicas que van apareciendo espumosas en sus brillos, implacables en su producción. Es hora de irse. Pero sigo sentado, mirando y disfrutando el cigarrillo que acabo de encender. De pronto, unos ojos verdes se abren entre un flequillo. Me pide fuego. Le acerco la brasa sin dejar de mirarla. De dónde conozco yo esos ojos maravillosos. Vos sos el de la escalera, me dice. Sí. ¡Sos el de la escalera! No sé de qué me habla, pero su sonrisa es tan atrapante como su mirada. Sí, le miento, soy yo. Y la tomo de la mano mientras me levanto para llevarla a bailar.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/10/todas-ellas.html"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/10/todas-ellas.html&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-6192172867779208732?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/6192172867779208732/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=6192172867779208732' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/6192172867779208732'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/6192172867779208732'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/10/todas-ellas.html' title='TODAS ELLAS'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-3467930816014276920</id><published>2009-10-18T19:52:00.000-07:00</published><updated>2009-10-18T19:56:51.921-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>CERRADO SIN MELANCOLÍA</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Ya no te&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; idolatro&lt;br /&gt;hace tiempo que dejé esa práctica.&lt;br /&gt;Ya no duermo sin paracaídas&lt;br /&gt;ni me levanto a mirar el mundo&lt;br /&gt;a través de tus ojos&lt;br /&gt;ni escucho llover para sensibilizarme.&lt;br /&gt;Hay días en que la hartura&lt;br /&gt;me devuelve a mi condición humana,&lt;br /&gt;podría escribir una novela&lt;br /&gt;de cómo muerdo los bordes&lt;br /&gt;de tu ombligo&lt;br /&gt;antes de caerme entre tus piernas&lt;br /&gt;pero creo que dirán que es pornográfica.&lt;br /&gt;Hace tiempo que ruedo por el mundo&lt;br /&gt;a una velocidad mínima&lt;br /&gt;los años pasan&lt;br /&gt;y los deslices de tu piel&lt;br /&gt;aún tienen aquel brillo.&lt;br /&gt;Escucho a los poetas&lt;br /&gt;enjuagarse la boca&lt;br /&gt;con la desorientación de un discurso&lt;br /&gt;podrido&lt;br /&gt;no seré ese poeta&lt;br /&gt;que por las noches&lt;br /&gt;surca, es su automóvil,&lt;br /&gt;las calles atestadas&lt;br /&gt;de autómatas.&lt;br /&gt;Mis versos no valen&lt;br /&gt;el precio de la insumisión&lt;br /&gt;otra máscara&lt;br /&gt;otra pose&lt;br /&gt;¡qué importa!&lt;br /&gt;¡qué carajos importa!&lt;br /&gt;la palabra es la nada&lt;br /&gt;nada son los actos&lt;br /&gt;me calzo los anteojos oscuros&lt;br /&gt;que devuelven la luz mortecina&lt;br /&gt;la radiografía&lt;br /&gt;está velada por el prejuicio&lt;br /&gt;yo me levanto cada día&lt;br /&gt;imaginando otra vida&lt;br /&gt;que espío&lt;br /&gt;que expío&lt;br /&gt;los dedos temblarán&lt;br /&gt;cada vez que tus senos les sonrían&lt;br /&gt;pero, como dije,&lt;br /&gt;no soy idólatra&lt;br /&gt;apenas&lt;br /&gt;alguien&lt;br /&gt;que se ha cansado&lt;br /&gt;de tanta pátina&lt;br /&gt;y ahora fuma&lt;br /&gt;en la oscuridad&lt;br /&gt;con las ventanas abiertas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Jorge Alberdi&lt;/strong&gt;, octubre 2009&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://ventrlocuo.blogspot.com/"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;http://ventrlocuo.blogspot.com&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/10/cerrado-sin-melancolia.html"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/10/cerrado-sin-melancolia.html&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-3467930816014276920?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/3467930816014276920/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=3467930816014276920' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/3467930816014276920'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/3467930816014276920'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/10/cerrado-sin-melancolia.html' title='CERRADO SIN MELANCOLÍA'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-9010914853245348536</id><published>2009-10-12T10:10:00.000-07:00</published><updated>2009-10-12T10:23:19.893-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todas Ellas'/><title type='text'>ELLA (I)</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;El paisaje era el mismo &lt;/strong&gt;que otras tantas veces: lo que la lluvia deja a su paso cuando aún no se ha terminado de ir. A su vez, era distinto. “Quizá aún te dura la borrachera; debiste esperar antes de salir a la ruta”. El fondo gris plomo, adelante del pavimento mojado, ponía más verde el verde de los árboles, que se agrupaban sobre el campo amarillo como islotes o muestras del bosque oscuro que se veía a lo lejos; una mancha. El aire era más límpido y el camino se perdía en una lejana curva que entraba en la tormenta, los postes de los alambrados corrían veloces al costado. En el espejo retrovisor la cinta se iluminaba en su pérdida, el cielo parecía más blanco hacia el este, y lo era, a esa hora de la mañana. Ya no llovía, el limpiaparabrisas chirrió, aunque el coche corriera presuroso hacia las nubes todavía electrizadas. “Pero si no salías a esta hora no llegabas ni para el entierro”.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Stairway to Heaven&lt;/em&gt; sonaba en la radio. Subió el volumen hasta que &lt;em&gt;el gran globo de música &lt;/em&gt;ahogó los ruidos del motor y del viento que cedía paso a la potencia del vehículo. Estaba apurado, y ansioso. El teléfono gritó en la madrugada como un pájaro de mal agüero. No podía ser de otra manera. “Podés venir... Estoy desecha…”. El auto se deslizó solitario en una curva. Los ojos comenzaron a arderle, pero ya se le pasaría. ¿Cuánto hacía que no volvía al pueblo? No quiso acompañarla más, y nunca dijo por qué. Ella tampoco preguntaba, como si presintiese que la respuesta podría significar un salto al vacío, un desgarro. “O tal vez se había dado cuenta; a veces callar significa ignorarlo, borrarlo. O quizá creyó que seguía siendo la broma que yo repetía”.&lt;br /&gt;Se detuvo en una estación de servicio y en el bar pidió un café doble. Encendió el primer cigarrillo “cuando mierda lo dejaré”. El humo se elevó elegante y arriba se fundió con el vapor del café. Su mirada se perdió más allá del espacio donde los vehículos estacionaban para controlar la presión del aire de los neumáticos. “¿cuánto hace? ¿un par de años, o un poco más? Fue para el centenario del pueblo”. Él había escrito una serie de notas, a instancias de Bibiana, a quién le habían encargado la coordinación de los eventos, entre ellos el libro donde se publicaron, junto a fotos de origen dudoso. Se ocupó, además, de que lo invitaran especialmente al festejo, a modo de retribución. Ya en varias ocasiones la había acompañado, y había recorrido con ella las calles de tierra, los caminos que unían las chacras, había visitado a sus viejas amigas y había compartido algunos domingos con toda la familia. La gente del interior es diferente de la que vive en las grandes ciudades. De pronto era conocido de todos, y lo trataban como a uno más. El padre de Bibiana estaba en plena retirada, y Daniel, el hijo mayor, había comenzado a tomar las riendas del campo, con algo de prepotencia. La esposa de Daniel tenía algunas ínfulas de pueblerina que estudió en la gran ciudad, aunque jamás se recibió y lo único que podía mostrar era una ingenuidad que rozaba la estupidez. El propio marido, y  su cuñada, se ensañaban con ella, a cada comentario uno u otro disparaba alguna respuesta cargada de ironía. En algún momento pensó que quizá Bibiana tenía razón “está loca”. El viejo trataba de bajar los decibeles. Sabía que comenzaban por su nuera y terminaban cruzándose estiletazos entre ellos. Daniel siempre estaba a la defensiva de Bibiana, que le reprochaba algunas decisiones tomadas sobre el patrimonio común. “Si no te gusta, vení y ocupate”. Terminaban cuando la severidad de Don Andrés se imponía. La madre desaparecía en la cocina y volvía a aparecer cuando las aguas se habían calmado. Lo mejores momentos eran en la sobremesa cuando recordaban los delirios de una tía que vivía en Rosario y regenteaba un incierto instituto de belleza. &lt;br /&gt;“Podés venir. Estoy desecha, y papá no creo que pueda soportarlo. Te necesito. No sé en quién apoyarme; se murió Daniel, no sabés lo que es esto, no te das una idea, las chicas, pobrecitas…”&lt;br /&gt;Las chicas: Cecilia y Mariela, sus dos sobrinas. Cecilia era una gordita pecosa y simpática de unos diez años que apenas lo conoció se le colgó del cuello. Mariela le recordó la irrealidad de la novela de &lt;em&gt;Nabokov&lt;/em&gt;.(...)&lt;br /&gt;&lt;a aiotitle="click to expand" href="javascript:togglecomments('ELLA')"&gt;+/- Continuar leyendo&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="commenthidden" id="ELLA"&gt;&lt;p align="justify"&gt;Había intuido ya la presencia de &lt;em&gt;nínfulas&lt;/em&gt; en el mundo, así como tenía la certeza de que brujas e íncubos habitaban la tierra cobijados por la fábula, pero desde la primera vez que la vio supo que ella era una de las princesas de una legión. Tendría unos trece, delgada, con las curvas que anunciaban su pronta complejidad, cabello castaño largo y suelto, grandes ojos casi verdes casi azules, ennoblecidos por pestañas oscurísimas e insolentes cejas. “Sentí como una descarga eléctrica cuando la vi por primera vez, la belleza y el espanto siempre me conmovieron. No sé cómo, me considero un experto en doblegar mis emociones, pero estoy seguro de que percibió lo que había provocado”. Su actitud era bastante diferente a la de su hermana. Más retraída y callada, llevaba control de todo lo que ocurría alrededor. Pasaba de estar ausente a ser una adolescente cariñosa que se subía a las rodillas del padre o del abuelo en una explosión de sonrisas y comentarios veloces, ráfagas que duraban algunos minutos. Después volvía a esa ausencia, como vuelta hacia otro mundo, pero sin perder el hilo de este.&lt;br /&gt;Mariela tenía una particular afinidad con su tía, depositaria de confidencias y temores, de angustias preadolescentes, de secretos nimios. A veces las chicas viajaban a la ciudad y se quedaban el fin de semana en el departamento de Bibiana “te ponías furiosa cuando se volvían al pueblo y yo te decía lo &lt;em&gt;bonita&lt;/em&gt; que se estaba poniendo &lt;em&gt;la nena&lt;/em&gt;. Creo que la broma terminó por aburrirte, a tal punto que la asumiste así, como un chiste de incipiente viejo verde, mientras ella seguía poniéndose linda, y sus ojos me buscaban a la distancia. Eso me perturbaba, el hecho de que de algún modo se acercara y por el otro mantuviese la distancia”. En esos días, él volvía a su casa en la periferia y se transformaba en una visita, o en el acompañante del fin de semana, el novio de la tía. Solían pasear por el parque, deleitarse en las noches cálidas, a orillas del lago agitado por las aguas danzantes. Otras veces llevaban a las chicas al cine. En esas ocasiones, Mariela abandonaba un poco la distancia y se sentaba en la butaca a su lado. Se inclinaba hacia el costado, cruzándolo, para intercambiar alguna palabra con Bibiana, sobre la película que estaban mirando, o le hablaba a él en el oído, cuando no alcanzaba a entender algo. El aliento, la apenas perceptible variación de temperatura que provocaba su cercanía, la vibración del susurro agitando el pabellón, lo mareaban. “Y aquella vez que dejó caer una caja de chicles confitados y los buscó palpando mis rodillas en la oscuridad, creí que no podría contenerme”.&lt;br /&gt;Pagó el café y subió al coche, ya estaba un poco más despabilado, el cielo no alcanzaba a abrirse. Siguió su camino, pero la máquina de las evocaciones ya estaba en marcha. Le gustaba viajar solo, con la radio posada en cualquier estación. Era como estar consigo mismo, como crear una burbuja donde dejar que su persona fluyera. Las mejores ideas se le habían ocurrido viajando; las peores también. Quiso torcer el rumbo de los pensamientos, pero volvió al pueblo, al día del festejo del Centenario. Había transcurrido el almuerzo organizado en una gigantesca carpa que lindaba con la cancha de básquet del club. En un escenario improvisado en un extremo, un grupo de música realizaba los preparativos, adolescentes y chicos fueron los primeros en amontonarse debajo. El lugar era limitado para la cantidad de gente que transitaba o se quedaba charlando, y los aprontes atraían a más personas; habría alguna entrega de premios, o algo por el estilo. Con Bibiana estaban sentados en unas gradas al costado de la pista. Desde esa altura tenían una buena perspectiva. En el lado opuesto estaban terminando de abrir unos improvisados quioscos de golosinas, helados, recuerdos del evento. Mientras una oradora, que resultó ser la directora de la única escuela del pueblo, iniciaba las actividades de la tarde gritando por el micrófono un rosario de horarios, autoridades, entregas de premios y menciones especiales. De fondo la estridencia de los instrumentos que se probaban, un bajo que hacía vibrar las chapas de los carteles, un acordeón que se esmeraba y repetía en el afinamiento, una mínima batería, hasta que la oradora anunció a la brevedad la presentación del cuarteto. “No sé no recuerdo el nombre del grupo, pongámosle los Yacansan”. No dejó de recomendar que colaborasen con la escuela comprando en los quioscos que ya ofrecían sus productos. El olor del pororó inundó el aire. Cecilia llegó corriendo por uno de los tablones de las gradas, detrás, un poco más lenta, venía su hermana. “Sugirió que compráramos algodón de azúcar, vos querías pororó dulce, y Mariela te apoyó. Me ofrecí a cruzar por la turbamulta y traerlos, Cecilia quiso acompañarme, y, cuando comenzamos a bajar, Mariela se agregó a la expedición. No había podido evitar mirarla desde la mañana, con su vestido verde agua, el cabello descuidadamente peinado, un poco recogido, para que luzcan unos aros largos que resaltaban la elegancia de su frágil cuello. Vos te quedaste esperando.” La primera canción de los Yacansan arrancó algunos gritos, y generó mayor amontonamiento. &lt;br /&gt;Ella se abría paso entre la gente, saludando a uno y a otro conocido, él la seguía por detrás y dejaba el surco para que Cecilia, que se había colgado de su cintura, también avanzase. Cuando llegaron al medio de la pista la aglomeración era imposible, casi no podían moverse y a Cecilia venían empujándola algunos chicos, que hizo que el tuviese que apretarse contra la espalda de Mariela. Otra canción de los Yacansan y todos comenzaron a saltar y a moverse al ritmo de la cumbia. Sintió el cuerpo pegado al suyo y la incomodidad de evitar lo inevitable. “Nunca hablamos, y me quedé con la duda acerca de qué intuiste, qué pensaste, ahí, esperando en las gradas. Nunca lo hablamos, y no volví a acompañarte al pueblo. En ese momento, yo pensaba en vos, o quería pensar en vos, pero no podía dejar de sentir la espalda de Mariela apretada contra mí cuerpo que comenzaba a transpirar por el esfuerzo de no reaccionar, esfuerzo inútil. El cuerpo no piensa, no tiene modales, el cuerpo actúa. Creemos que la razón es su dueño, pero el verdadero amo es el deseo”&lt;br /&gt;En algún momento ella se dio vuelta, como buscando otro camino por donde seguir, y quedó de frente, apretada, ahora, frente a él, mientras el vaivén de la gente los llevaba unos pasos y volvía a traerlos, pegados. Le dijo algo que no alcanzó a escuchar, entonces ella se acercó a su oído, como en el cine, y le repitió que no se podía seguir, que volvieran, pero eso tampoco era posible. El aliento, como una droga, desencadenó su excitación y sintió que la sangre le corría en dos direcciones: hacia abajo, hacia la entrepierna, buscando por dónde escurrirse e inflando algo más de él mismo que se expandía incontenible, y hacia arriba, hacia su cara que enrojecía. Y como un contagio, vio el rubor de ella, y percibió su inmediata rigidez. “¿Cuánto duró?, ¿unos segundos, unos minutos, una eternidad?, de golpe estabas pegada a mí, toda la piel era una mano que se frotaba contra el cuerpo que el vestido no podía disimular; tus piernas, tu pubis, tus pechos pequeños rozándome, tu boca al alcance de mi boca, tu cara ardida, tus ojos. Tus ojos que de golpe se nublaron por un instante y luego fueron otros, mientras tu cuerpo cedía y se apretaba contra el mío y volvías a ser la misma, pero otra. Te reías y me hablabas al oído, me acariciabas el cuello con tu voz ¿qué me decías? no recuerdo. Te moviste un poco al compás de la música, y te pegaste más aún, con deliciosa y secreta flojedad, aumentando el mareo que me embargaba, tus pechos duros ahora me laceraban y yo los dejaba escribir sobre mi piel para siempre, hasta que el tumulto comenzó a disolverse, te volviste y comenzamos a avanzar, lentamente, hacia el extremo donde vendían las golosinas”.&lt;br /&gt;Dieron un rodeo por el borde de la pista para volver a las gradas donde Bibiana esperaba. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(borrador) Jorge Alberdi&lt;br /&gt;http://ventrlocuo.blogspot.com&lt;br /&gt;http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/10/ella.html&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-9010914853245348536?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/9010914853245348536/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=9010914853245348536' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/9010914853245348536'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/9010914853245348536'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/10/ella.html' title='ELLA (I)'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-7639993766932658968</id><published>2009-10-09T20:09:00.000-07:00</published><updated>2009-10-09T20:12:55.722-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>LO QUE UNO ES</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffff00;"&gt;Los&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; fines de semana&lt;br /&gt;me dedico a la literatura,&lt;br /&gt;sólo los sábados soy poeta&lt;br /&gt;y los domingos, narrador.&lt;br /&gt;Pero eso no es todo&lt;br /&gt;el lunes soy un zombi&lt;br /&gt;el martes, esposo&lt;br /&gt;el miércoles, amante&lt;br /&gt;el jueves, director general&lt;br /&gt;el viernes, un hombre cansado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Jorge Alberdi&lt;/strong&gt;, octubre 2009&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://ventrlocuo.blogspot.com/"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;http://ventrlocuo.blogspot.com&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/10/lo-que-uno-es.html"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/10/lo-que-uno-es.html&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-7639993766932658968?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/7639993766932658968/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=7639993766932658968' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/7639993766932658968'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/7639993766932658968'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/10/lo-que-uno-es.html' title='LO QUE UNO ES'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-5039499280694426507</id><published>2009-10-04T10:59:00.000-07:00</published><updated>2009-10-04T11:22:33.831-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Trazas'/><title type='text'>Última: TRAZAS 20</title><content type='html'>Última entrega de TRAZAS, en bruto, sin retoques, según la premisa inicial:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;TRAZAS: 'Cortejar a la poesía en base a un proceso creativo simple. Ejercicio forzado de saltos de una imagen a otra, buscando ahondar distancias. Cambios bruscos de climas, exaltación de los contrastes o abandono al fantasma de una imagen impertinente que crea sus propios fantasmas. Sustraerse, encandilarse y provocar la frustración en no más de tres versos. Zigzag obsesivo en lugar de prevalecer. Rodearla, buscar sus huellas, sus rastros, sus trazas.'&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora quedará el trabajo del recorte; pulido; tachado o reescrito, pero esa es otra historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcccc;"&gt;&lt;strong&gt;20&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;No ha comenzado&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; el día&lt;br /&gt;A añorar la noche&lt;br /&gt;Sin embargo fulgura&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los gritos de la calle&lt;br /&gt;Vicios de la urbe&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La costumbre arropa&lt;br /&gt;Y en los rincones&lt;br /&gt;Una mano desteje&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las hojas arremolinan&lt;br /&gt;El recuerdo vago del viejo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Brumas que se hacen más densas&lt;br /&gt;Los gritos de la calle&lt;br /&gt;Son fantasmas sonoros&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viento no tardará&lt;br /&gt;En ejecutar su tango&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una espina me despabila&lt;br /&gt;Y me mata&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mediodía&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin paisajes, sin colores&lt;br /&gt;Sin los olores del prado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cemento crece sin florecer&lt;br /&gt;Los cementerios lustrosos&lt;br /&gt;Abrigan risas y conversaciones&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Dónde estoy?&lt;br /&gt;¿Qué pregunta es esta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Domingo&lt;br /&gt;La siesta está viva&lt;br /&gt;Respira como un monstruo borracho&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguna ventana bosteza&lt;br /&gt;Un gol de media cancha&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espejismos&lt;br /&gt;Son todas ilusiones&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final estaré solo&lt;br /&gt;Y no sabré qué hacer&lt;br /&gt;Cómo amasar la soledad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No habrá preguntas&lt;br /&gt;En la estación de trenes&lt;br /&gt;Otra fantasía, otro pan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella cruza la avenida&lt;br /&gt;Se detiene, entra en un almacén&lt;br /&gt;Es muda, la miran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No era lo que es&lt;br /&gt;La calle&lt;br /&gt;Respiraba por sus jardines&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una bicicleta como un adorno&lt;br /&gt;Un móvil que cuelga de la nada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El horóscopo no decía&lt;br /&gt;Ni tu nombre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, el día&lt;br /&gt;Aún no llama a su noche&lt;br /&gt;Una estrella encandila&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La baja bruma&lt;br /&gt;Anuda un sollozo&lt;br /&gt;Dejamos de olvidarnos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la vereda marchita&lt;br /&gt;Las flores pujan por&lt;br /&gt;Pintar el gris&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Basta un brillo de ojos&lt;br /&gt;Una boca que chispea&lt;br /&gt;Una anónima sonrisa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo se habrá ido al demonio&lt;br /&gt;Cuando el sol despedace&lt;br /&gt;La vieja canción&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al son de un blues&lt;br /&gt;El gol se estremece&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay gritos, lo dije&lt;br /&gt;Lo dije, y lo repetí&lt;br /&gt;Pero no sé qué significa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cantemos&lt;br /&gt;Murmuremos&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Nadie se muere cantando.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Jorge Alberdi&lt;/strong&gt;, 21/04/07&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://ventrlocuo.blogspot.com/"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;http://ventrlocuo.blogspot.com&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/10/ultima-trazas-20.html"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/10/ultima-trazas-20.html&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-5039499280694426507?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/5039499280694426507/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=5039499280694426507' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/5039499280694426507'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/5039499280694426507'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/10/ultima-trazas-20.html' title='Última: TRAZAS 20'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-3744112695697829862</id><published>2009-09-26T18:40:00.000-07:00</published><updated>2009-09-26T18:51:30.762-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arritmias'/><title type='text'>APAGÓN</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt;El fluido secó la circulación&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; y la luz cedió a la intemperie borrosa mientras las amebas de la rutina cercenaban la magia de la noche que subía por el cerro y explotaba en los callejones de la breve ciudad. Todo en una ciénaga de ocaso daba una imagen de mortandad, de lastimosa vida que se fue en un recuerdo y las casas los edificios los monumentos parecían ruinas a los ojos de un explorador. Ese que yo era, sorprendido por la nimia luminosidad de una vela que dejaba una huella en los cristales empañados. El viento comenzó a arreciar mientras las sombras se abrían a mi paso y los circunloquios de la calleja se demoraban como esperando una lluvia de hojas y polvo, el oro de la noche enamorada de los efluvios de la pobreza que tiznaba cada partícula emergida a la negrura. Llegué a un enrejado desvencijado y me paré delante de él como ante un altar. Los murciélagos habían abandonado los escenarios de la poesía y sobrevolaban la testa como teros enloquecidos defendiendo un nido imaginario. El vacío daba vueltas cualquier imagen y las ventanas comenzaron a estallar, a vomitar su otro vacío ensangrentando el ánimo. Un pájaro se estrelló en la oscuridad y las palabras para nombrar lo sucedido no fueron forjadas por lo cual solo quedó una huella en mi memoria hasta que las cenizas se ocupen, algún día, de su rastro. Ráfagas raudas acontecieron y las llaves de la necesidad abrieron los cándidos cerrojos; los candados del azar, o el desbarranco del destino, quebraron la rigidez de la estampa. Un amague de luz incendió por una centésima el infierno del barrio, pero la terca noche no se dio por vencida. Arañas tejieron rápidamente un telar urbano para que ningún párvulo escape del lodo. La injuria como vómito, la maraña de los sentidos que se doblegan y el espasmo del orgasmo interrumpido por un cronómetro. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Yo era el hombre que parado frente a la reja oprimía el botón de un timbre inútil. Me levanté el cuello de la camisa en un gesto infructuoso de protección y me encaminé hacia el centro imaginario del torbellino. La ciudad agonizaba o se retorcía morosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Jorge Alberdi&lt;/strong&gt; / setiembre 2009&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://ventrlocuo.blogspot.com/"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;http://ventrlocuo.blogspot.com&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/09/apagon.html"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/09/apagon.html&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-3744112695697829862?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/3744112695697829862/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=3744112695697829862' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/3744112695697829862'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/3744112695697829862'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/09/apagon.html' title='APAGÓN'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-8735305041263243675</id><published>2009-09-18T21:25:00.000-07:00</published><updated>2009-09-18T21:37:01.172-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>APARICIONES</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SrRdmwqEwiI/AAAAAAAAAUY/BRy-_PFHQj4/s1600-h/silueta.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;“La niebla venía a buscarnos,&lt;br /&gt;aunque estaba desde siempre”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Rogelio Ramos Signes&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;Estábamos sentados&lt;/strong&gt; a la mesa de aquel bar&lt;br /&gt;doblados en miradas y guiños de atardecer&lt;br /&gt;y desde el fondo del espejo&lt;br /&gt;un omitido apareció.&lt;br /&gt;En la memoria, un segundo&lt;br /&gt;bastó para que el rumbo de las ausencias&lt;br /&gt;divagara.&lt;br /&gt;Nos preguntamos por la punta del iceberg&lt;br /&gt;nos preguntamos por nuestra sólida presencia&lt;br /&gt;hasta que la pregunta nos desvaneció.&lt;br /&gt;Somos espectros, ilusiones&lt;br /&gt;que tienen conciencia de sí, engañosa.&lt;br /&gt;Necesitamos que alguien no esté, para ser.&lt;br /&gt;Es terrible, pero quizá&lt;br /&gt;aquellas sombras, siluetas, nombres que insisten&lt;br /&gt;en ser lo que no son&lt;br /&gt;pertenezcan a una vida más real&lt;br /&gt;en otro lugar, otro espacio&lt;br /&gt;gente, al fin, que relata historias de muerte&lt;br /&gt;historias de haber sido, sobre padres madres o amantes&lt;br /&gt;que gritan nombres contra las paredes&lt;br /&gt;y que cada tanto&lt;br /&gt;invaden este mundo inconsistente&lt;br /&gt;como un efecto de realidad.&lt;br /&gt;La tiza con la que escribo mi nombre&lt;br /&gt;la traza de la desintegración que me hermana&lt;br /&gt;que nos vuelve relato&lt;br /&gt;cristal oscuro de ideas como armas&lt;br /&gt;tiembla en cada evocación&lt;br /&gt;y mientras un niño se esfuma&lt;br /&gt;nos sentimos horriblemente vivos.&lt;br /&gt;Hojas secas que se queman&lt;br /&gt;para que el humo justifique alguna realidad aparente.&lt;br /&gt;Este dolor que no tiene el consuelo de la certeza&lt;br /&gt;retorna como una elipse que niega la continuidad.&lt;br /&gt;Quizá de tantos ausentes&lt;br /&gt;seamos nosotros fantasmas&lt;br /&gt;como esa niebla que viene a buscarnos&lt;br /&gt;aunque siempre haya estado aquí&lt;br /&gt;en la mesa&lt;br /&gt;donde la ventana de un diario&lt;br /&gt;habla de aquellos de los que no sabemos&lt;br /&gt;pero quisiéramos tenerlos&lt;br /&gt;sentados junto a nosotros&lt;br /&gt;jugando con las migas&lt;br /&gt;sobre el mantel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tarde cae, definitivamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Jorge Alberdi; setiembre 2009, a propósito de tantos JJ López&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/09/apariciones.html"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/09/apariciones.html&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://ventrlocuo.blogspot.com/"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;http://ventrlocuo.blogspot.com&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-8735305041263243675?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/8735305041263243675/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=8735305041263243675' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/8735305041263243675'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/8735305041263243675'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/09/apariciones.html' title='APARICIONES'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-4206139072369720542</id><published>2009-09-14T19:01:00.000-07:00</published><updated>2009-09-14T19:11:20.606-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>EL GATO Y EL PINTOR</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;El gato&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; maullaba en la oscuridad&lt;br /&gt;era un faro en la noche&lt;br /&gt;los vecinos tenían diferencias con mi opinión&lt;br /&gt;y un día&lt;br /&gt;el gato apareció muerto.&lt;br /&gt;Lo llevé de un amigo pintor&lt;br /&gt;para que lo retratara.&lt;br /&gt;Mi amigo había salido&lt;br /&gt;pero su esposa era veterinaria&lt;br /&gt;le confesé que quería inmortalizarlo&lt;br /&gt;me dijo que la solución no era esa&lt;br /&gt;sacó unos brebajes de un armario podrido&lt;br /&gt;untó a mi pobre gato con aceites extraños&lt;br /&gt;rasgó unas sábanas viejas y con los trozos&lt;br /&gt;lo envolvió como a una momia.&lt;br /&gt;Luego preparó yeso y lo embadurnó.&lt;br /&gt;Me volví por el camino más largo&lt;br /&gt;para darle tiempo a que fragüe el yeso.&lt;br /&gt;Llevaba al animalito bajo el brazo&lt;br /&gt;el cielo era límpido y no parecía&lt;br /&gt;el cielo de Buenos Aires&lt;br /&gt;la gente me saludaba como si me conociese&lt;br /&gt;y yo devolvía con una sonrisa tanta atención&lt;br /&gt;aunque por dentro pensaba&lt;br /&gt;cómo vengarme de los vecinos aquellos.&lt;br /&gt;En un semáforo me encontré&lt;br /&gt;con mi amigo el pintor&lt;br /&gt;le dije que volvía de su casa&lt;br /&gt;él se enojó porque no quería que su esposa hable con extraños.&lt;br /&gt;Traté de convencerlo de que yo no era un desconocido&lt;br /&gt;pero no hubo modo&lt;br /&gt;insistía en que dijo extraños, no desconocidos.&lt;br /&gt;Al final, mientras discutíamos en la vía pública&lt;br /&gt;el día se arruinó y comenzó a llover&lt;br /&gt;la gente corría a refugiarse y nosotros no nos movíamos de donde estábamos.&lt;br /&gt;El agua nos mojaba y de a poco nos fue enfriando&lt;br /&gt;le propuse subir a la terraza de un edificio&lt;br /&gt;a ver desde arriba los paraguas que se abrían&lt;br /&gt;a contar sus colores&lt;br /&gt;o a bebernos una copa de ozono.&lt;br /&gt;Mientras tanto el yeso de volvió a ablandar&lt;br /&gt;y por el cuerpo me corría un líquido blancuzco y sospechoso.&lt;br /&gt;El pintor se fue apurado cuando recordó que&lt;br /&gt;no había cerrado la ventana de su atelier&lt;br /&gt;y que su esposa, ocupada en hablar con extraños&lt;br /&gt;seguro que no se dio cuenta.&lt;br /&gt;No quería perder su última obra&lt;br /&gt;que trataba de unos vecinos&lt;br /&gt;furiosos con un gato del barrio.&lt;br /&gt;Me dijo que la estética que utilizó era expresionista.&lt;br /&gt;Hoy está de moda volver sobre los pasos.&lt;br /&gt;Para entibiarme un poco me metí en un bar&lt;br /&gt;la lluvia arreciaba y el mozo se demoró&lt;br /&gt;pero finalmente me trajo el café con leche con medialunas.&lt;br /&gt;A modo de pago&lt;br /&gt;le dejé lo que más quería en la vida:&lt;br /&gt;mi gato engrudado sobre el linóleo.&lt;br /&gt;Salí nuevamente a la calle en medio de una gritería&lt;br /&gt;las gotas de agua se fundieron con la sal de las lágrimas&lt;br /&gt;todo termina, me dije&lt;br /&gt;todo es efímero, hasta la amistad entre un hombre, un gato y un pintor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Jorge Alberdi 14/09/09&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/09/el-gato-y-el-pintor.html"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/09/el-gato-y-el-pintor.html&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://ventrlocuo.blogspot.com/"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;http://ventrlocuo.blogspot.com&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-4206139072369720542?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/4206139072369720542/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=4206139072369720542' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/4206139072369720542'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/4206139072369720542'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/09/el-gato-y-el-pintor.html' title='EL GATO Y EL PINTOR'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-1392153117921421010</id><published>2009-08-18T18:22:00.000-07:00</published><updated>2009-08-18T18:26:18.415-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>HOY TEMPRANO</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#33ffff;"&gt;Hoy &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;temprano&lt;br /&gt;cuando salía como todos los días&lt;br /&gt;hacia el trabajo&lt;br /&gt;unos policías trepaban por el frente&lt;br /&gt;de la casa del vecino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Hay un hombre muerto en la terraza.&lt;br /&gt;En la casa no hay nadie&lt;br /&gt;pero los del edificio vieron&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;al muerto”&lt;br /&gt;Dijo la señora de la lavandería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde la vereda solo pude ver&lt;br /&gt;tres agentes de la ley&lt;br /&gt;con unos guantes especiales.&lt;br /&gt;Se hacía tarde, comencé a caminar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la esquina, unas estudiantes&lt;br /&gt;bellas como uvas maduras&lt;br /&gt;soltaban unas carcajadas&lt;br /&gt;la mañana cálida invitaba a soltar&lt;br /&gt;a la ilusión&lt;br /&gt;la camisa rozaba apenas mis tetillas&lt;br /&gt;que, estimuladas, gritaban que el invierno fracasó.&lt;br /&gt;Pronto llegué al edificio donde trabajo.&lt;br /&gt;El guardia me saludó erróneamente.&lt;br /&gt;Abrí la puerta de la oficina&lt;br /&gt;y me acerqué a la ventana&lt;br /&gt;sobre el oeste se desperezaban las sierras&lt;br /&gt;la ciudad no alcanzaba a proyectar su sombra&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me senté frente al escritorio&lt;br /&gt;Como todos los días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;J Alberdi 03-09-07, Córdoba&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/08/hoy-temprano.html"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/08/hoy-temprano.html&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-1392153117921421010?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/1392153117921421010/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=1392153117921421010' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/1392153117921421010'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/1392153117921421010'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/08/hoy-temprano.html' title='HOY TEMPRANO'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-2026051636188497452</id><published>2009-08-10T19:46:00.000-07:00</published><updated>2009-08-10T19:58:47.312-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Textos'/><title type='text'>TRES BREVES RELATOS CON ALGO DE FUTURISTAS</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;EL SABOR.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El sabor preferido de Artemio era el de la naranja. Caramelos; barras proteínicas; flanes, todos los elegía por este sabor. Cumplidos los 23 años, hizo uso de su prerrogativa como ciudadano modelo y pidió probar una naranja de verdad. Su sabor lo decepcionó.&lt;br /&gt;–No se parece en nada a la naranja –Dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;CRIA CUERVOS Y TE SACARÁN LOS OJOS&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Cuando el magnate de la espuma virtual, John D. John, murió, sus familiares nunca imaginaron que tendrían que lidiar con la avalancha de juicios iniciados por aquellos que se creían en su derecho a reclamar parte de la cuantiosa herencia. Cada uno de los donantes de los órganos que recibió durante su larga vida, tenía familia, y estos consideraban que, en alguna medida, eran también sus herederos. El colmo fue cuando el laboratorio “Sangfroid Corporation”, quien proveyó el fluido sintético que lo mantuvo en vida durante los últimos cuarenta años, presentó un reclamo a la justicia para que se lo incluyese en el reparto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LUZ ANCESTRAL&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Finalmente, los científicos ya no dudan luego del último descubrimiento arqueológico. El desprendimiento de las capa de estratos de hollín puso al descubierto nuevos edificios funerarios. Las momias se encontraban en perfecto estado de conservación, al igual que las halladas en las excavaciones al norte del continente americano hace dos años. Las civilizaciones del siglo XXI, concluyeron luego de evaluar y comparar resultados, utilizaban una tecnología de avanzada para momificar los cuerpos que hoy nos parece extraordinaria. Si bien el método fue un misterio durante el último medio siglo, hoy la hipótesis más firme sostiene que toda la comunidad se sometía, durante el transcurso de su vida, a la ingesta dosificada de conservantes junto con sus alimentos. Una buena dosis de colorantes artificiales contribuía a mantener, aún después de la muerte, el aspecto natural de los rostros, como si estuviesen dormidos. Lo que aún no tiene una explicación racional para la Comunidad Científica Global, es el origen de este singular culto. Los expertos descartaron la teoría de ‘imitación secular inconsciente’, que sostenía que el origen estaba en un rito mortuorio practicado por una civilización a la que nuestros antepasados denominaban ‘Egipcios’. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;JA&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/08/tres-breves-relatos-con-algo-de.html"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/08/tres-breves-relatos-con-algo-de.html&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-2026051636188497452?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/2026051636188497452/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=2026051636188497452' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/2026051636188497452'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/2026051636188497452'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/08/tres-breves-relatos-con-algo-de.html' title='TRES BREVES RELATOS CON ALGO DE FUTURISTAS'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-7111263656995187679</id><published>2009-07-18T14:56:00.000-07:00</published><updated>2009-07-18T15:05:31.742-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Trazas'/><title type='text'>TRAZAS 19</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;Con el fondo&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; de un piano&lt;br /&gt;Que suena olvidado&lt;br /&gt;En sus tres notas quejumbrosas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iluminado por el escozor&lt;br /&gt;Del hambre&lt;br /&gt;En penumbras&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La máscara de la ciudad&lt;br /&gt;Hace muecas en la ventana&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis amores están lejos&lt;br /&gt;Ensortijados en destinos de rutas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Orificios, linealidad, interrupción&lt;br /&gt;Y el camino sigue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los bosques de los cuadros&lt;br /&gt;Arrojan esa fragancia&lt;br /&gt;Del panal destrozado y chorreante&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sol es un dibujo que duda&lt;br /&gt;Por la mañana el viento se lleva&lt;br /&gt;Embrujo, ojos y penumbras&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Andábamos de aquí para allá&lt;br /&gt;En un juego&lt;br /&gt;De esquives y acercamientos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pereza de la palabra&lt;br /&gt;Es rica en anillos de humo&lt;br /&gt;Soñar es un ejercicio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El camino sigue nuestros pasos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soñar es un ejército.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escritorio, humo, música&lt;br /&gt;Deuda de soledad&lt;br /&gt;Que no se paga con presencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada vez es más rudimentario&lt;br /&gt;El lenguaje con que te amo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy un desconocido frente al espejo&lt;br /&gt;Soy una rareza&lt;br /&gt;Que se rearma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vendremos con el sueño&lt;br /&gt;A ser uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los nombres del aire&lt;br /&gt;Combinan distancias&lt;br /&gt;Ojos, labios, roces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al pasar, la máscara se cierra&lt;br /&gt;Detrás quedó el futuro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy vendremos&lt;br /&gt;Sin habernos ido nunca&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dormitar frente al papel&lt;br /&gt;Ese que dejaste&lt;br /&gt;Sin borronear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Derrumbado el esperma&lt;br /&gt;Del paisaje&lt;br /&gt;Tras el vidrio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Promesas de otras historias&lt;br /&gt;Llegadas tarde&lt;br /&gt;Abreviaturas de la vida&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si el nombre del aire&lt;br /&gt;Se nombrase&lt;br /&gt;El huracán de tus manos enloquece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La arritmia estira&lt;br /&gt;La evocación&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La evocación&lt;br /&gt;Despedaza tu presencia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No te olvides de mí&lt;br /&gt;Ni aún ayer&lt;br /&gt;Te olvides.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;J A - 19/04/2007&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/07/trazas-19.html"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/07/trazas-19.html&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-7111263656995187679?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/7111263656995187679/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=7111263656995187679' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/7111263656995187679'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/7111263656995187679'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/07/trazas-19.html' title='TRAZAS 19'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-5469733574798618549</id><published>2009-07-11T07:27:00.000-07:00</published><updated>2009-07-11T09:36:47.439-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arritmias'/><title type='text'>EL SENTIDO</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SliirWV9zOI/AAAAAAAAAUQ/rF3arwftA0o/s1600-h/kandinsky_alguns_cercles.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5357210622372990178" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 199px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SliirWV9zOI/AAAAAAAAAUQ/rF3arwftA0o/s200/kandinsky_alguns_cercles.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff6666;"&gt;Parece que desaparece&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;. Cuando los cayos de la jerga se liman en el limo de la sonoridad, el olvido se esfuma. Y los fantoches de tu voz crearán una ilusión sobre la pared de la pared de la pared. Perdidos los rastros, su etimología, quizá el final fundido con origen o la memoria de una vastedad ahora irreconciliable con el mundo. Allí, entre paréntesis, estabas, y sin embargo, como la música improvisada del viento, te colabas por los resquicios. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Los poetas sabían algo, pero no todo, sin embargo, se ufanaban de la completitud de su oficio. Fui poeta y supe y asumí que solo dejaba migas a mi paso para regresar, o para que los pájaros se llevaran el trigo a otros estadios perdiéndome aunque nadie que quiera está perdido. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Las mujeres tomaron la línea de lo que desaparecía y envolvieron sus fetos con la tela de araña del desasosiego para darle un destino encriptado. Hoy desciframos los códigos de la memoria, cuya clave es el olvido. La madre irracional arrojó sus hijos a la guerra, y los sobrevivientes se embelesaron con el infierno de la pasión. Pasión y palabra. Hubo quien dijo que ni una ni otra se define por el contrario, ni una ni otra se relacionan por más que la literatura mítica del lenguaje diga lo contrario.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El río lavó el hueso una y dos veces y pergeñó la abolición de la identidad, el corazón lavado no era el mismo hueso y la carne se deshizo en la antonimia. Los anillos de la continua vuelta voltearon aleatoriamente como para desdecirse. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Fui poeta y amante y nunca fui el mismo hombre en el mismo lecho y nunca la voz pudo dar cuenta de lo que vale, de lo que dije, de lo que sentí y de lo que mentí, y nunca la mujer fue la misma mujer. La poesía era amiga de pobres y ricos; los prejuicios los agregaba la turbamulta que disecaba y clasificaba en cajones demasiado estrechos; poco continente para tanto contenido, poca forma para tanta desmesura. La poesía era amiga de pordioseros e indigentes, y de innobles dirigentes, comulgaba con clérigos y se acostaba con guerrilleros, sin embargo era la misma, y aún así, no podía ser nombrada. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Desaparece. Siempre está desapareciendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Jorge Alberdi, Julio del 2009&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;a href="http://ventrlocuo.blogspot.com/"&gt;El Ventrílocuo&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SliiM2rElqI/AAAAAAAAAUI/vZUzXmWQ6nM/s1600-h/kandinsky_alguns_cercles.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-5469733574798618549?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/5469733574798618549/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=5469733574798618549' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/5469733574798618549'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/5469733574798618549'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/07/el-sentido.html' title='EL SENTIDO'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SliirWV9zOI/AAAAAAAAAUQ/rF3arwftA0o/s72-c/kandinsky_alguns_cercles.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-8062745018222274350</id><published>2009-07-07T18:50:00.000-07:00</published><updated>2009-07-07T18:56:03.789-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bloguerías'/><title type='text'>OTRO VENTRÍLOCUO FAMOSO</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SlP8bSPmhPI/AAAAAAAAAUA/Y9fXcr_DzRA/s1600-h/ventrilocuo+1.jpg"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5355901927557596402" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 134px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SlP8bSPmhPI/AAAAAAAAAUA/Y9fXcr_DzRA/s200/ventrilocuo+1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt; Fernando&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; nació mudo.&lt;br /&gt;Sus padres no escatimaron esfuerzos para lograr cambiar esta suerte. Los mejores médicos; los más prestigiosos especialistas del mundo, fueron incapaces de modificar la sentencia de la naturaleza.&lt;br /&gt;Entrando en la adolescencia, edad pródiga en experiencias lúdicas,  y ya sobre el final de su segundo año de secundario, descubrió que podía modular rudimentariamente  el escape de sus propios gases si regulaba adecuadamente su músculo anal, uno de los pocos esfínteres sobre el cual la voluntad tiene algún control.&lt;br /&gt;Entusiasmado con el hallazgo, cambió la dieta y dedicó los meses del verano a un  profundo entrenamiento, encerrado es su cuarto de la planta alta, hasta lograr un refinamiento inimaginado de su habilidad.&lt;br /&gt;Finalizadas las vacaciones y de vuelta  al colegio, quiso sorprender a su mejor compañera saludándola a la entrada del edificio. Ella lo miró a los ojos, y luego miró por encima de sus hombros, detrás de él, buscando a la persona que le habló. “No busques, soy yo”, dijo, sin abrir la boca, con una media sonrisa triunfal y pétrea.  Ese día fue la sensación entre sus compañeros, quienes aún maravillados y divertidos por la singularidad de Fernando, no dejaban de sentir alguna inquietud; esa disociación entre las palabras y la boca que solo sonreía… como si fuese el monigote de un ventrílocuo ausente.  Después estaba el tema del olor, que al principio fue un condimento, una humorada más para los varones, solo al principio…&lt;br /&gt;Lo cierto es que al cabo de un par de días, Fernando podía hacerse entender, pero ninguno de sus compañeros quería acercarse a escucharlo. Sus padres le sugirieron que quizá sería más fácil si en lugar de hablar él, lo hiciese  a través de un muñeco.&lt;br /&gt;Fue así que Fernando acometió la dura tarea de la ventriloquía.&lt;br /&gt;Su primer show lo montó para los parientes en el living de su casa. Luego de cuarenta minutos ininterrumpidos de chistes recopilados de todos los ventrílocuos de mediana fama que tenían algún registro en viejas películas, la abuela, descompuesta, cayó redonda. Padres, tíos, primos,  todos corrieron a abrir las ventanas.&lt;br /&gt;Cuando ya todo indicaba que a Fernando no le quedaba más remedio que la eterna mudez, el hermano menor, familiarizado con internet, vino en su ayuda.&lt;br /&gt;Hoy basta una consulta en Google para encontrar los asépticos videos de este maravilloso ventrílocuo, que se tiene a sí mismo como muñeco, en la red de redes.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-8062745018222274350?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/8062745018222274350/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=8062745018222274350' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/8062745018222274350'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/8062745018222274350'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/07/otro-ventrilocuo-famoso.html' title='OTRO VENTRÍLOCUO FAMOSO'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SlP8bSPmhPI/AAAAAAAAAUA/Y9fXcr_DzRA/s72-c/ventrilocuo+1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-3636928632377061953</id><published>2009-07-05T19:05:00.000-07:00</published><updated>2009-07-05T19:06:03.318-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>ESTA RUTINA</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ccccff;"&gt;No tengo&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; más&lt;br /&gt;que una boca que rememora&lt;br /&gt;que se ahoga en la baba del recuerdo&lt;br /&gt;que boquea lasa en la nada&lt;br /&gt;porque otra boca se ha llevado&lt;br /&gt;esta saliva&lt;br /&gt;esta sal que da vueltas&lt;br /&gt;y espumea en el vacío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tengo más&lt;br /&gt;que la ansiedad&lt;br /&gt;que agrieta las puertas&lt;br /&gt;demuele los ascensores&lt;br /&gt;quiebra el olvido&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tengo más&lt;br /&gt;que el acento sobre la á&lt;br /&gt;y apenas&lt;br /&gt;una entrepierna herida&lt;br /&gt;de soledad&lt;br /&gt;de zeppeliniana soledad&lt;br /&gt;maldita&lt;br /&gt;como la cocina de la locura&lt;br /&gt;como un blues perdido&lt;br /&gt;en el desierto de la esquina&lt;br /&gt;untado de orines y escupitajos&lt;br /&gt;de almendras que nadie&lt;br /&gt;recolectará&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tengo más&lt;br /&gt;que la rutina de sentirte&lt;br /&gt;perdida eternamente en la piel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;ja (24/09/2007)&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-3636928632377061953?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/3636928632377061953/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=3636928632377061953' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/3636928632377061953'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/3636928632377061953'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/07/esta-rutina.html' title='ESTA RUTINA'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-24831896439826823</id><published>2009-07-04T17:04:00.000-07:00</published><updated>2009-07-04T17:06:40.838-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Referencias'/><title type='text'>Otoño</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/Sk_uhi9mBVI/AAAAAAAAAT4/QfdnAtezYwU/s1600-h/Sangre+1.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5354760742055052626" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/Sk_uhi9mBVI/AAAAAAAAAT4/QfdnAtezYwU/s400/Sangre+1.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En " &lt;a href="http://lecturasymiradas.blogspot.com/"&gt;Lecturas y Miradas&lt;/a&gt;"&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-24831896439826823?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/24831896439826823/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=24831896439826823' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/24831896439826823'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/24831896439826823'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/07/otono.html' title='Otoño'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/Sk_uhi9mBVI/AAAAAAAAAT4/QfdnAtezYwU/s72-c/Sangre+1.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-3434604975633151758</id><published>2009-07-04T16:59:00.000-07:00</published><updated>2009-07-04T17:00:37.625-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arritmias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Textos'/><title type='text'>Y NO PREGUNTAS</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc33;"&gt;Ya deja hablar&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; el tramo tronante de la noche / enlaza en cada abra de la piedra la hiedra /que enreda el ojo del despojo / ¡allí duermo! en el eterno viento que sube desde el valle/ azota la oscura apertura del fuego / ruego por el esperma nupcial de la batalla que estalla en la vía láctea/ despierto al chamán en el vientre del miedo / No zozobres en el ahogo de estas palabras / la bosta el estiércol la mierda de los animales ciegos que lamen la luz mezquina de la luna / el secuestro de ese aliento en la puna desdibujada / ajada y cruel talla / retorcido tronco que en vilo asombra el hondo hueco / La noche la noche de esmeraldas que me pierde y te ruega olvido / ¡allí yazgo! en el rocío efímero que cuaja los zumbones mosquitos del silencio / Una canción que desespera entre peñascos pulidos por la ausencia anda despedazándose entre caminos inventados / El arrastre de hojas juega y arrasa la vida anterior / Lo que ahora embadurna esa mirada en la nada / miríada de duendes / de abejorros insistentes / de un sol pintado en la nostalgia / de bujes que chillan quebrándose en el alquitrán de la ciudad muerta / Déjalo hablar / deja al relámpago que miente una próxima lluvia que te canturree cosas de antaño / ahora pedazo de abismo desprendido / ahora flácido ácido de escombro orgánico / ahora futuro abono / pasto de la noche / pasta de experiencias desplegadas / mar antagónico y agónica figura perdida contra el viento / el viento de la soledad / el viento que lima los filos de las piedras / las diferencias humanas / los clavos de la vida.&lt;br /&gt;Arrójate&lt;br /&gt;si puedes / si temes / si escaldas el crepúsculo que ya se extinguió / si te duermes sobre la tragedia / y no preguntas a la esfinge / y no preguntas.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;Jorge Alberdi /2004&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-3434604975633151758?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/3434604975633151758/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=3434604975633151758' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/3434604975633151758'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/3434604975633151758'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/07/y-no-preguntas.html' title='Y NO PREGUNTAS'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-3726163914914286264</id><published>2009-06-04T19:18:00.000-07:00</published><updated>2009-06-04T19:23:04.775-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Eventos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Referencias'/><title type='text'>Un blog de libros de soterrados...</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://librosdelsubsuelo.blogspot.com/"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Libros del Subsuelo&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://librosdelsubsuelo.blogspot.com/"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5343662667845735474" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SiiA4mx2FDI/AAAAAAAAATA/RmHbmvA9IWw/s400/subsuelo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a href="http://librosdelsubsuelo.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;http://librosdelsubsuelo.blogspot.com/&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-3726163914914286264?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/3726163914914286264/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=3726163914914286264' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/3726163914914286264'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/3726163914914286264'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/06/un-blog-de-libros-de-subsuelo.html' title='Un blog de libros de soterrados...'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SiiA4mx2FDI/AAAAAAAAATA/RmHbmvA9IWw/s72-c/subsuelo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-2816779184642115317</id><published>2009-05-25T14:48:00.000-07:00</published><updated>2009-05-25T14:49:49.048-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>VENTRILOQUIA</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#66cccc;"&gt;Quien habla&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;en el vértice de una rolliza imagen&lt;br /&gt;que desbarató los planos equilibrados.&lt;br /&gt;Un hombre sentado sobre otro hombre&lt;br /&gt;que no es lo mismo&lt;br /&gt;que parado sobre sus hombros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay quien se deja hablar&lt;br /&gt;para ser él mismo&lt;br /&gt;y hay quien en la duermevela&lt;br /&gt;se funde&lt;br /&gt;a una articulación doblegada&lt;br /&gt;hay quien  al dar vueltas&lt;br /&gt;la página&lt;br /&gt;ha dejado de ser&lt;br /&gt;y en los pliegues de sus gestos&lt;br /&gt;borra&lt;br /&gt;la mecánica del cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay quien llora por otro&lt;br /&gt;por una módica suma&lt;br /&gt;y está el que usa el muñeco&lt;br /&gt;habiendo interrumpido una voz&lt;br /&gt;hay quien muere&lt;br /&gt;y resucita&lt;br /&gt;y es la voz de Dios&lt;br /&gt;que no alcanza para mover&lt;br /&gt;todos los hilos&lt;br /&gt;no se oye&lt;br /&gt;no se mira&lt;br /&gt;no se palpa&lt;br /&gt;no se incendia de amor&lt;br /&gt;deja que lo hablen&lt;br /&gt;deja que lo atraviesen&lt;br /&gt;deja de dejarse&lt;br /&gt;y se entierra en una caja.&lt;br /&gt;Día a día&lt;br /&gt;se olvida de sí&lt;br /&gt;y todos nos olvidamos de él&lt;br /&gt;y de sus gestos pintados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Jorge Alberdi –10/2005&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-2816779184642115317?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/2816779184642115317/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=2816779184642115317' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/2816779184642115317'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/2816779184642115317'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/05/ventriloquia.html' title='VENTRILOQUIA'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-1078970239962925733</id><published>2009-05-16T15:37:00.000-07:00</published><updated>2009-05-16T15:40:11.753-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Eventos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Referencias'/><title type='text'>Nuevo libro de Jorge Dipré</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/Sg9AfIk1FAI/AAAAAAAAAS4/JKpffs87eRc/s1600-h/todo-se-quema-aqui+Tapa.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5336554987079406594" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 274px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/Sg9AfIk1FAI/AAAAAAAAAS4/JKpffs87eRc/s400/todo-se-quema-aqui+Tapa.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ver en el Blog: &lt;/span&gt;&lt;a href="http://jorgedipre.blogspot.com/2009/05/todo-se-quema-aqui.html"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;http://jorgedipre.blogspot.com/2009/05/todo-se-quema-aqui.html&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-1078970239962925733?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/1078970239962925733/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=1078970239962925733' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/1078970239962925733'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/1078970239962925733'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/05/nuevo-libro-de-jorge-dipre.html' title='Nuevo libro de Jorge Dipré'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/Sg9AfIk1FAI/AAAAAAAAAS4/JKpffs87eRc/s72-c/todo-se-quema-aqui+Tapa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-416508159437191976</id><published>2009-05-16T15:32:00.000-07:00</published><updated>2009-05-16T15:35:19.578-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Eventos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Referencias'/><title type='text'>Novela On Line de Genovese</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Dijo Omar Genovese: &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;"Tanto pasaje de blog a libro que decidí hacer el camino inverso: una novela breve, completa, en blog.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;a href="http://marfilbreviario.wordpress.com/" target="_blank"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;http://marfilbreviario.wordpress.com/&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;"&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-416508159437191976?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/416508159437191976/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=416508159437191976' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/416508159437191976'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/416508159437191976'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/05/novela-on-line-de-genovese.html' title='Novela On Line de Genovese'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-5270137364508173254</id><published>2009-04-25T11:56:00.000-07:00</published><updated>2009-04-25T11:57:18.325-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Trazas'/><title type='text'>TRAZAS 18</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;No respondemos&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; al solsticio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin anteojos negros&lt;br /&gt;La vida no es bella&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esos cristales amenazan desfigurarnos&lt;br /&gt;A caballo de las olas&lt;br /&gt;Te amo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La luz baja y se establece&lt;br /&gt;El mar quiere oírte&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No escribas en la arena&lt;br /&gt;Lo que quieras olvidar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La traza ya no tiene fin&lt;br /&gt;Mi memoria sensual es corta&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bésame! traduce.&lt;br /&gt;Besame! traduzco&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las piedras aúllan en la piel&lt;br /&gt;Mientras las aves se sueñan mecánicas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estelar estela&lt;br /&gt;Nueva traza&lt;br /&gt;¿Gesto o conjuro?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la orilla la barca de los pies&lt;br /&gt;Arrastra sentidos&lt;br /&gt;El maremoto no se anuncia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no tiene fin&lt;br /&gt;Esta extensión de mi cuerpo&lt;br /&gt;Ya no tiene dimensión de deseo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como si se alzase un torbellino&lt;br /&gt;Las hojas escritas arrojan&lt;br /&gt;Interpretaciones imperiosas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Qué castigo maravilloso!&lt;br /&gt;Qué castigo explorarte a preguntas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las cabezas de los montes&lt;br /&gt;Adivinan el tranco de la marcha&lt;br /&gt;Y abren paso a la interpretación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No siempre estás escribiendo&lt;br /&gt;Amor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No siempre estás jurando&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No siempre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí, cuando todos se han ido&lt;br /&gt;Y el silencio es la rebaba del rumor del mar&lt;br /&gt;En soledad nos leemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En desprejuiciada soledad&lt;br /&gt;Anudamos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-5270137364508173254?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/5270137364508173254/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=5270137364508173254' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/5270137364508173254'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/5270137364508173254'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/04/trazas-18.html' title='TRAZAS 18'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-7533262465380106542</id><published>2009-04-02T17:39:00.000-07:00</published><updated>2009-04-02T17:57:45.084-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Referencias'/><title type='text'>La soja y "el cóctel de la muerte"</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;a href="http://www.eci.unc.edu.ar/eci/uploads/File/Galeria_Producciones/Irina_Moran.pdf"&gt;"El Cóctel de la muerte", &lt;/a&gt;por Irina Morán&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Para entender por qué las retenciones a la soja debieran ser aún más altas, y la parte oscura que algunos simpáticos y mediáticos líderes rurales soslayan, aunque no lo ignoran&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“(…) A partir de la década del ´90 el modelo de sojización se extendió a lo largo y ancho de la pampa húmeda argentina. No existieron controles rigurosos por parte de los Estados ni la difusión masiva de investigaciones científicas, que pudieran alertar a la sociedad toda sobre los serios impactos ambientales y sus consecuencias irreversibles en la salud humana, que el llamado modelo de “oro verde” traería aparejado al futuro. Después del denominado “conflicto del campo vs gobierno nacional” – producido a comienzos del 2008 – más el trabajo de denuncia permanente que vienen realizando distintas organizaciones sociales, debido a los graves casos de enfermedad que se están verificando en Córdoba, Santiago del Estero, Misiones, Entre Ríos, Santa Fe y países vecinos como Paraguay y Brasil, se hace cada vez más difícil desestimar los innumerables estudios que alertan sobre los perjuicios que conlleva la producción de la soja transgénica, ya no sólo en Argentina, sino también en el mundo.(…)”&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Un extracto del excelente trabajo de investigación realizado por Irina Morán, expuesto por la autora en La Habana, a fines del 2008. Hoy publicado &lt;a href="http://www.eci.unc.edu.ar/eci/uploads/File/Galeria_Producciones/Irina_Moran.pdf"&gt;–se recomienda su lectura completa–&lt;/a&gt; en el Boletín de la ECI (Escuela de Ciencias de la Información de la UNC).&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-7533262465380106542?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/7533262465380106542/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=7533262465380106542' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/7533262465380106542'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/7533262465380106542'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/04/la-soja-y-el-coctel-de-la-muerte.html' title='La soja y &quot;el cóctel de la muerte&quot;'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-7752684170663402800</id><published>2009-03-26T18:00:00.000-07:00</published><updated>2009-03-26T18:01:03.759-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>NO TENÍA</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcccc;"&gt;No tenía&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; yo más que el ojo / que acusaba /una secuencia.&lt;br /&gt;No tenía / dónde guarecerme / más que el misterio /de la siesta / impenetrable como la noche misma / tal vez / el descifre de los códigos / de las cigarras / que en el norte / llamábamos chicharras&lt;br /&gt;No tenía / más que / la soledad en una calle polvorienta / el miedo/ al deambular pretensioso / de la comadreja / al grito nocturno de los gallos / que no anuncian la mañana / o a las tormentas de tierra / que arrasaban hasta con la sequía.&lt;br /&gt;Yo no tenía / más que lo que tengo / sin embargo / sin embargo…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-7752684170663402800?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/7752684170663402800/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=7752684170663402800' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/7752684170663402800'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/7752684170663402800'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/03/no-tenia.html' title='NO TENÍA'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-6190875940719742547</id><published>2009-03-20T18:06:00.001-07:00</published><updated>2009-03-20T18:10:23.048-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bloguerías'/><title type='text'>Anteojos Oscuros</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/ScQ98M7wEyI/AAAAAAAAASw/J9ijyWIg8-k/s1600-h/reflejo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5315441564677313314" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/ScQ98M7wEyI/AAAAAAAAASw/J9ijyWIg8-k/s400/reflejo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Foto prometida, para el texto &lt;a href="http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/02/anteojos-oscuros.html"&gt;Anteojos Oscuros&lt;/a&gt;, sacada por mí, hace tiempo, se llama 'reflejos', se la dedico a Nancy.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-6190875940719742547?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/6190875940719742547/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=6190875940719742547' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/6190875940719742547'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/6190875940719742547'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/03/anteojos-oscuros.html' title='Anteojos Oscuros'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/ScQ98M7wEyI/AAAAAAAAASw/J9ijyWIg8-k/s72-c/reflejo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-6097541618439328252</id><published>2009-02-22T06:41:00.000-08:00</published><updated>2009-02-22T06:50:50.557-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Referencias'/><title type='text'>Nicanor Parra: Los Profesores</title><content type='html'>Publicado en &gt;&gt;&lt;a href="http://lecturasymiradas.blogspot.com/"&gt;Lecturas y Miradas&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://lecturasymiradas.blogspot.com/2009/02/los-profesores.html"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5305633349618347522" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 177px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SaFla8h3rgI/AAAAAAAAASY/CnS17nRy56s/s320/Nicanor+Parra+2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-6097541618439328252?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/6097541618439328252/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=6097541618439328252' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/6097541618439328252'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/6097541618439328252'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/02/nicanor-parra-los-profesores.html' title='Nicanor Parra: Los Profesores'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SaFla8h3rgI/AAAAAAAAASY/CnS17nRy56s/s72-c/Nicanor+Parra+2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-7621880220330288762</id><published>2009-02-22T05:16:00.000-08:00</published><updated>2009-02-22T05:27:34.626-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Referencias'/><title type='text'>Poesía y Misterio</title><content type='html'>&lt;strong&gt;"¿qué opina sobre el rumbo que tomó la poesía por estos años?"&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;&lt;em&gt;-Claudio Lo Menso-&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;"No soy de los poetas que dicen aquel estilo me gusta, o ese estilo es bueno porque se parece al mío. Me gustan todos los estilos pero deben cumplir con una condición: tener ¡Mis-te-rio! Porque donde pulula, donde hierve el misterio está la poesía. Ella es el único género al que, para ser importante, no puede faltarle misterio. La poesía argentina, ha abandonado esa búsqueda casi totalmente. Todo lo nuevo es poner ladrillo sobre ladrillo para hacer construcciones iguales y baratas. Los grandes castillos del misterio parecen haberse terminado, aunque siempre hay poetas que vuelven a decirnos que nada está terminado." -&lt;em&gt;&lt;strong&gt;María Meleck Vivanco-&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;(del Nº 29 Revista de poesía La Guacha)&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-7621880220330288762?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/7621880220330288762/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=7621880220330288762' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/7621880220330288762'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/7621880220330288762'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/02/poesia-y-misterio.html' title='Poesía y Misterio'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-4673172730348843076</id><published>2009-02-15T15:20:00.000-08:00</published><updated>2009-02-17T16:35:50.667-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Textos'/><title type='text'>ANTEOJOS OSCUROS</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SZim9Ja8v3I/AAAAAAAAASI/jugUhgzqkC4/s1600-h/anteojos+oscuros+-sobre+foto+de+Igor+Sheremet+-.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5303172130659942258" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 290px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SZim9Ja8v3I/AAAAAAAAASI/jugUhgzqkC4/s320/anteojos+oscuros+-sobre+foto+de+Igor+Sheremet+-.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff6666;"&gt;Su aparición&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; ocurrió un día, hace tiempo, demasiado como para recordar detalles.&lt;br /&gt;Los domingos al mediodía me reunía a almorzar con amigos del barrio. Por cuestiones de interés estrictamente poético me retiré antes y me encaminé a tomar un colectivo que me llevara a casa de mi amiga. Había quedado en reunirme para definir criterios de una nueva revista internacional de poesía. Un poco ebrio quizá, o tan solo ‘alivianado’ por la posibilidad de ‘soñar’ la concreción de la publicación, esperé en la parada correspondiente el ‘134’. Morosamente trepé los tres escalones con el cambio justo en una mano. Mientras el chofer tomaba mi dinero y me extendía el boleto, miré el espejo que sobre él se encuentra. La estratégica ubicación provee una visión completa y singular del interior del vehículo. Su figura entre los asientos individuales llamó mi atención. Giré el cuerpo y dirigí la mirada hacia donde estaba sentada. El largo cabello negro y lacio se confundía con el negro de la campera. El rostro aparecía pálido contrastando con sus anteojos grandes y oscuros. No pude ver tras ellos, pero un fulgor, un ‘algo’ que no logré precisar surgió y me hizo trastabillar al tiempo que el chofer aplicaba un zapato, más pesado que lo que es dable usar cotidianamente, sobre el patín del freno. Por supuesto que no me caí, pero me vi obligado a iniciar la marcha nuevamente desde el comienzo del pasillo estrellado de puchos y chicles. Con mi cara al rojo vivo y la picazón que se anunciaba en todo el cuerpo, busqué entre los rostros un gesto burlón. Por suerte la realidad económica y social vino en mi ayuda; nadie se inmutó. Más que pasajeros parecían figuras de un abandonado museo. Mi recorrida visual, no precisamente por inercia, se detuvo de nuevo sobre su figura. Lucía impenetrable, con la dignidad de una señorona sentada a la mesa del té. Su cabeza apenas inclinada hacia arriba y todos los músculos faciales, al contrario de lo que podría preverse en razón de su actitud casi rígida, relajados. “Una de esas chicas inalcanzables”, pensé mientras me descubría, boquiabierto, escrutando tras los cristales negros que me vedaban sus ojos. Volví a sonrojarme.&lt;br /&gt;El resto del viaje fue un verdadero sufrimiento. Parado como estaba, solo tenía que girar apenas la cabeza para poder mirarla, y yo no deseaba ninguna otra cosa más que mirarla. Pero el temor de que sus ojos estuviesen alertas allí detrás, y me descubriesen en mi ingenuidad, me llenaba de torpeza. Furtivamente, en cada disimulado giro, me demoraba apenas unas décimas de segundo sobre esos gigantescos &lt;em&gt;obstruye-miradas&lt;/em&gt; abismales. Rápidamente huía con la terrible sensación de haber sido descubierto. Quizá el recuerdo cobre ahora otra dimensión, pero estoy casi seguro de haber reflexionado acerca de las ventajas de los poetas del &lt;em&gt;dolce stil nuovo &lt;/em&gt;al no existir, en aquella época gloriosa, los anteojos oscuros.&lt;br /&gt;Pronto debí bajarme. Pasé delante de ella y audazmente volví a mirarla. No percibí nada, pero al menos esta vez no tuve que abochornarme. La certeza de que era la última, definitiva, mirada me dio esa integridad. Incluso desde la vereda, cuando el colectivo iniciaba nuevamente su marcha, traté, en vano, de verla a través del vidrio y por entre el resto de los pasajeros. Caminé las cuadras que me quedaban con ese vacío en el estómago que deja cierto tipo de impotencia. El recuerdo de su figura me llenaba de ansiedad a cada paso.&lt;br /&gt;Volví a trastabillar cuando, al subir al día siguiente al colectivo que me llevaba al trabajo (¡quién lo hubiese imaginado!), encontré su cara, ya en proceso de idealización, entre los somnolientos y hoscos rostros de la mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a aiotitle="click to expand" href="javascript:togglecomments('GAFAS')"&gt;+/- Continuar leyendo&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="commenthidden" id="GAFAS"&gt;&lt;p align="justify"&gt;El sol no ejercía aún toda su influencia pero un tenue destello se reflejaba en los anteojos negros. De nuevo la inquietud, la lucha, el terrible deseo de clavar mis ojos bestiales sobre ella y estudiarla con parsimonia, recorrer toda la geografía de su rostro; los bordes latentes del beso; la pendiente nívea del cuello; la elasticidad de su pelo; la insinuación de las ondulaciones del cuerpo, otra vez negado por el amplio vestido. El deseo todo. El temor a la dirección improbable de su mirada. Inventé maneras de observarla sin dirigir mis ojos sobre ella; el vidrio de la ventanilla, en ocasiones, hacía las veces de espejo. Pero la refracción no me colmaba. Creo que llegué a odiar ese tipo de anteojos. A pensar que detrás de ellos alguien me miraba con todo el desparpajo que brinda la seguridad de saberse impenetrable. Por desgracia y por suerte ella se levantó silenciosa, enmascarada y liviana como una pluma y bajó en una esquina.&lt;br /&gt;Por la tarde, antes de volver del trabajo, recorrí las galerías del centro y realicé algunas compras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente, la mañana se presentó cálida y luminosa. Subí al colectivo con mis gafas nuevas. La muchacha estaba allí, leía un libro, me pareció que levantó la cabeza en el momento en que pagué mi boleto, aunque no tengo la certeza de que haya sido así. Había algunos asientos sin ocupar pero, enfundado en la nueva seguridad que me brindaba la reflexión de los anteojos, me colgué del pasamano desafiante, ubicado de modo tal que no pudiese perderme ningún gesto. Me regodeé deslizándome por cada uno de los detalles de la cara, dejé que me encandilara el reflejo de un rayo de sol sobre su pelo; acaricié las curvas de sus caderas: ese día llevaba puesto un jean ajustado y una remera a rayas horizontales. No se inmutó, siguió leyendo su libro, para envidia de los cortos de vista, un tratado de Gestión Empresarial, del que no levantó la cabeza en ningún momento, como si no percibiese el ardor de mi mirada. De a poco me fui embriagando con su belleza a tal punto que casi me paso de largo: esta vez no había bajado en la parada del día anterior.&lt;br /&gt;La rutina se repitió toda la semana, a excepción del jueves que no la encontré al subir al colectivo. Supuse que no coincidimos, o que ese día su trayecto había sido otro. Durante el fin de semana no dejé de pensar en ella, de imaginar modos de abordarla, de hablarle, de decirle que por favor se saque esos anteojos que necesitaba verle el color de sus iris, los que imaginaba como su homónimo griego, portadores de un mensaje divino. La noche del viernes, la del sábado y la del domingo soñé versiones de sus ojos: verdes; violáceos como el vino; acaramelados como una miel oscura; diáfanos como el cielo de los andes; abisales como los de una sibila.&lt;br /&gt;El lunes, inexorable, coincidimos en el mismo colectivo como una buena costumbre. Lamentablemente, como una buena costumbre.&lt;br /&gt;Parapetado detrás de mis propios cristales oscuros, volví a indagar la impenetrable barrera, sin resultado. Ni un gesto, nada que la delate, yo seguía sin existir dentro del acotado espacio. Por fin, rendido o resignado, avancé hasta la parte trasera del coche y me senté en el asiento del rincón, detrás de la puerta de descenso. El sol de la mañana ya escalaba por encima de los techos de las casas más bajas y entraba por las ventanillas casi horizontal. El pasillo fue llenándose de gente una vez que todos los asientos se ocuparon y el colectivo fue adentrándose en la ciudad erizada de edificios. Un par de cuadras antes del lugar donde solía bajar, la veo aparecer abriéndose paso entre los pasajeros. Ahora el recuerdo se expresa en cámara lenta, y de toda la historia, es el único momento que podría relatar con lujos de detalles. Como dije al principio, ocurrió hace ya algún tiempo, y los contornos de lo que realmente fue se funden con las especulaciones de lo que hubiésemos querido que fuese, pero esta parte permanece inalterable. Ella vestía con una pollera que no llegaba a las rodillas y que acompañaba sus curvas sin empaquetarla, de una tela liviana pero con buena caída, color casi salmón. Una camisa blanca, con mangas tres cuartos, abotonada hasta la altura de su pecho, con un escote que si no prometía el paraíso, al menos invitaba al conocimiento que Eva ofreció a Adán (siempre dudé que fuese una inocente manzana). El cuello elegante sostenía el rostro como un marco, reforzado por los lacios cabellos, para su boca larga. Yo no diría que seria, sino neutra o inexpresiva, seguía luchando para avanzar. Desde mi lugar, la veía como más alta; más delgada; más hermosa; más distante a pesar de que se acercaba. En el momento en el que está llegando a la puerta, la seguidilla de edificios que ocultaban el sol se termina y los rayos ingresan al interior del vehículo con voracidad. El reflejo en el espejo de la puerta trasera, por efecto de una mágica carambola, ilumina el intersticio entre el cristal de las gafas y su cara, poniendo al descubierto, por escasos segundos, la mirada. Sus ojos estaban posados en mí. Supo al instante que el azar le había jugado en contra y, descubierta, su boca dibujó una sonrisa que fue la más sonora invitación que me hiciese una mujer hasta hoy. No pude contener mi sonrisa y mientras ella apretaba el timbre para que el chofer frenara en la parada, me levanté, alisé los pantalones, y me dispuse también a bajar. Ese día llegaría tarde al trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(borrador) año 1999&lt;br /&gt;ilustración: sobre una foto de Igor Sheremet&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-4673172730348843076?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/4673172730348843076/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=4673172730348843076' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/4673172730348843076'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/4673172730348843076'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/02/anteojos-oscuros.html' title='ANTEOJOS OSCUROS'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SZim9Ja8v3I/AAAAAAAAASI/jugUhgzqkC4/s72-c/anteojos+oscuros+-sobre+foto+de+Igor+Sheremet+-.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-2789174561066337684</id><published>2009-02-14T10:17:00.000-08:00</published><updated>2009-02-14T10:21:39.764-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>SOLO DE SOMBRAS</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SZcLMH9fZ6I/AAAAAAAAASA/mjjDJd9v27o/s1600-h/Dialogo+nocturno+1.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5302719389175343010" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 288px; CURSOR: hand; HEIGHT: 202px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SZcLMH9fZ6I/AAAAAAAAASA/mjjDJd9v27o/s320/Dialogo+nocturno+1.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#33cc00;"&gt;Todavía&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;el sueño lácteo&lt;br /&gt;no retuerce la vigilia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrir los ojos&lt;br /&gt;los míos, los tuyos&lt;br /&gt;en la madrugada&lt;br /&gt;y volver a desmembrarnos&lt;br /&gt;sin preguntar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un diálogo&lt;br /&gt;Solo de sombras, jugos y gemidos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-2789174561066337684?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/2789174561066337684/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=2789174561066337684' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/2789174561066337684'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/2789174561066337684'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/02/solo-de-sombras.html' title='SOLO DE SOMBRAS'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SZcLMH9fZ6I/AAAAAAAAASA/mjjDJd9v27o/s72-c/Dialogo+nocturno+1.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-6496245166081451231</id><published>2009-02-06T08:40:00.000-08:00</published><updated>2009-02-06T08:43:52.185-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Referencias'/><title type='text'>Actuar para Escribir</title><content type='html'>"El que escribe también actúa"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Irene Gruss -(reportaje de Osvaldo Aguirre, en Diario de Poesía 77)&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-6496245166081451231?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/6496245166081451231/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=6496245166081451231' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/6496245166081451231'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/6496245166081451231'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/02/actuar-para-escribir.html' title='Actuar para Escribir'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-3529006652954892422</id><published>2009-01-26T17:20:00.000-08:00</published><updated>2009-02-03T09:56:16.370-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Referencias'/><title type='text'>El deseo, por las estrellas</title><content type='html'>Basta una &lt;a href="http://lecturasymiradas.blogspot.com/"&gt;mirada&lt;/a&gt;, las lecturas claudican&lt;br /&gt;&lt;a href="http://lecturasymiradas.blogspot.com/2009/01/viaje-para-estrellarse.html"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5295778861740557362" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 282px; CURSOR: hand; HEIGHT: 99px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SX5i0QcRhDI/AAAAAAAAAR4/afUDI3Y4Dng/s320/Jeri+%26+Jolene.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &gt;&gt;Ver Imagen Completa &gt;&gt; &lt;a href="http://lecturasymiradas.blogspot.com/2009/01/viaje-para-estrellarse.html"&gt;un viaje para estrellarse&lt;/a&gt;...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-3529006652954892422?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/3529006652954892422/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=3529006652954892422' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/3529006652954892422'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/3529006652954892422'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/01/el-deseo-por-las-estrellas.html' title='El deseo, por las estrellas'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SX5i0QcRhDI/AAAAAAAAAR4/afUDI3Y4Dng/s72-c/Jeri+%26+Jolene.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-4877975976620012436</id><published>2009-01-20T16:34:00.000-08:00</published><updated>2009-01-20T16:35:31.427-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Anotaciones'/><title type='text'>ALERTA</title><content type='html'>El rabillo del ojo&lt;br /&gt;Está alerta a la imagen poética&lt;br /&gt;El oído es la vanguardia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-4877975976620012436?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/4877975976620012436/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=4877975976620012436' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/4877975976620012436'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/4877975976620012436'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/01/alerta.html' title='ALERTA'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-2952222164934199173</id><published>2009-01-20T16:32:00.000-08:00</published><updated>2009-01-20T16:33:29.516-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>ELÍPTICO</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;Yo tenía&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; los dedos como enhebrados&lt;br /&gt;Las uñas largas y retorcidas&lt;br /&gt;Cáscaras ovilladas en espiral&lt;br /&gt;Como una interpretación de Nietzsche.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-2952222164934199173?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/2952222164934199173/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=2952222164934199173' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/2952222164934199173'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/2952222164934199173'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2009/01/elptico.html' title='ELÍPTICO'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-1653857261908364117</id><published>2008-12-29T16:17:00.000-08:00</published><updated>2008-12-29T16:20:57.398-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Trazas'/><title type='text'>TRAZAS 16</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffccff;"&gt;La inalterable mirada&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; de espalda&lt;br /&gt;Que franquea una ilusión&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En remolinos el campo arroja su furia&lt;br /&gt;Y desde la ventana&lt;br /&gt;Nos enamoramos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son oscuridades que se ensañan&lt;br /&gt;En iluminarnos&lt;br /&gt;El centro de la costumbre, un jardín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo habré pasado de largo&lt;br /&gt;Cuanto enseña la tormenta&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los centelleos perturbados&lt;br /&gt;Una letanía cifrada en el agua&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ella ya no le queda nada&lt;br /&gt;Ni la inocencia de este verso&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sapos estallan&lt;br /&gt;Atroces ante los ojos&lt;br /&gt;Y el crepitar suena y hace soñar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ella le respira el amor rancio&lt;br /&gt;Escapado de la vieja caja de zapatos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ella las fatalidades se le estiran&lt;br /&gt;Ya pusilánimes&lt;br /&gt;Detrás de la gruesa bruma&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El deseo es un hombre que fuma&lt;br /&gt;En un rincón&lt;br /&gt;Mientras el agua azota otros cristales&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rispideces, anhelos y escozores&lt;br /&gt;Espejos, amores, quiebres&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los postigos y una sombra&lt;br /&gt;Sin otro destino&lt;br /&gt;Que el entusiasmo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las Pandoras encerradas&lt;br /&gt;Exploran el abismo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas una boca&lt;br /&gt;Sin cadencia en el masticar&lt;br /&gt;Apenas eso&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el viento se habrá llevado casi todo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-1653857261908364117?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/1653857261908364117/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=1653857261908364117' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/1653857261908364117'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/1653857261908364117'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/12/trazas-16.html' title='TRAZAS 16'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-2296002261329505779</id><published>2008-11-08T14:18:00.000-08:00</published><updated>2008-11-08T14:28:26.594-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Referencias'/><title type='text'>de poetas y poemas</title><content type='html'>Les dejo algunas sentencias como disparos en la noche:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Parafraseando a Heráclito podría pensar: ningún lector atraviesa dos veces el mismo poema."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Antes del poema, el silencio no significa. Después del poema, el silencio es políglota."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La poesía no es madre o hija de la lengua o del habla, sino amante. Cuando una poética se convierte en la esposa oficial de una lengua, ya es poesía muerta, ya el orgasmo se ha vuelto carne podrida."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"No creo en la fórmula alquímica, no creo en el misterio sino en el oficio, pero el poema empieza donde termina el oficio."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La nota completa de Rubén Vedovaldi, en &lt;a href="http://lecturasymiradas.blogspot.com/"&gt;Lecturas y Miradas&lt;/a&gt;,  pueden leerla aquí: "&lt;a href="http://lecturasymiradas.blogspot.com/2008/11/sobre-poema-y-poetas.html"&gt;Sobre Poema y Poetas&lt;/a&gt;"&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-2296002261329505779?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/2296002261329505779/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=2296002261329505779' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/2296002261329505779'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/2296002261329505779'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/11/de-poetas-y-poemas.html' title='de poetas y poemas'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-3820818323320717935</id><published>2008-10-27T11:24:00.000-07:00</published><updated>2008-10-27T16:50:13.057-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Textos'/><title type='text'>LA ESPERA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5261901939718049186" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 266px; CURSOR: hand; HEIGHT: 235px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SQYH73fVTaI/AAAAAAAAAOc/GMwPHciR2-Y/s320/fumando+espero.jpg" border="0" /&gt;Hoy, cuando llamaste&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; a primera hora, supe que por la noche había vuelto a soñar con vos.&lt;br /&gt;No lo dije, no era la circunstancia adecuada; el manos libre no brinda la intimidad necesaria para una confidencia de este calibre. Probablemente te dieras cuenta del silencio inicial, aunque también pudiste asociarlo a mi sorpresa: después de todo, hacía tiempo que no llamabas. Pero ese momento de suspensión correspondía al &lt;em&gt;déjà vù&lt;/em&gt; que como flashes, o espasmos, despertó una segunda conciencia, borrosa, o mejor: fragmentaria.&lt;br /&gt;Mientras hablábamos, y tu amiga se sumaba a la conversación, me preguntaba si, de no haber mediado el artilugio tecnológico por el cual un diálogo se puede transformar en una conferencia, te lo hubiese contado, aunque sea para tu regodeo personal. Ambicioso en la experiencia, trataba de sostener el hilo de la conversación y reconstruir a la vez lo soñado, porque sé que la vorágine del día dilapida el tesoro de esa vida paralela. Querías decirme, o advertirme algo importante, sin embargo terminamos con palabras superficiales y distantes, una conversación casi de ascensor. La distancia y el tiempo, paulatinamente, nos fueron llenando de un pudor infantil que, como una pátina de aceite, impermeabilizaba cualquier afecto sospechoso de pasión. Apenas cortamos, lo lamenté, aunque bien sabía que para ambos era una suerte, nos evitaba una nueva catástrofe emocional, de las cuales, cada uno por su lado, teníamos demasiadas.&lt;br /&gt;Cerca del mediodía me reuní con uno de los escritores, a quien conocí en oportunidad de compartir una mesa de lectura, que presentaría su libro en la feria. Daniel, el fotógrafo del diario no había llegado aún, pero el hombre venía armado con unas copias que enviaba la editorial. Imágenes de la tapa de otro libro, próximo a lanzarse, y unas cuantas de él mismo en pose de solapa. Mientras calentábamos la conversación para el reportaje yo pasaba revista a las fotos casi automáticamente, sin verlas. Como una traición a la vigilia se coló una que correspondía a mi sueño reciente. Duró un segundo, enseguida comprobé que era un espejismo. Sin embargo,&lt;em&gt; tu&lt;/em&gt; imagen desnuda con la cabeza baja frente a la mesa, en una habitación oscura, aguardando, mientras el cigarrillo consumía tu espera de mí, se fijó cruel en la retina. Pedí disculpas al entrevistado y me levante de la mesa para dirigirme al baño. Lavé mi cara con rabia, como si quisiera desprender o borrar una cicatriz que me acusaba. Comprobé en el celular un mensaje tuyo en el que decías que en cuanto pudiese, llamara.&lt;br /&gt;Cuando regresé encontré a nuestro escritor charlando con Daniel que encastraba, ducho, los artefactos de su herramienta. Un francotirador preparándose para abatir a su objetivo, imaginé.&lt;br /&gt;La entrevista siguió por los carriles esperados; yo tenía el oficio para las preguntas y él para las respuestas. Me reservé las finales para ese otro libro que en pocos meses estaría en las reseñas de los suplementos culturales. Me dijo que en realidad, si bien ya había entregado los primeros capítulos y acordado el título con la editorial, aún no lo había terminado. Estaba bloqueado, y no podía avanzar, nunca antes le había pasado. Me pidió que esto no lo publicara, lo comentaba a título de colega. Era una historia de amores prohibidos y cruzados (yo me preguntaba: hoy día qué sería un amor prohibido).&lt;br /&gt;Podría decirte que una historia común para los tiempos en que vivimos. Tanto él, Andrés, como ella, María, tienen cada uno una familia con hijos chicos. Se conocen a través del trabajo en una empresa con sede en varias ciudades. Comparten horas juntos; proclives a la seducción, juegan y en el juego se atraen. Pero María a su vez vive un amor secreto desde hace un par de años con Claudio; él también tiene su propia familia. Claudio trabaja en otra sucursal de la misma empresa. Es quien la ha puesto frente al error inicial. Quien, de algún modo, despertó aristas de su personalidad que desconocía, una cabida para el amor que no había imaginado antes. No tiene dudas, lo ama con todas las letras; lo anterior fue como una ilusión, un deslumbramiento que confundió con amor durante años, un rol que le crearon y que asumió para una película de pueblo, pero de esa ilusión nació una hija a la que adora. La energía de María se diluye, por un lado, en salvaguardar la máscara del matrimonio, que considera una burbuja para su hija, sin dejar de encontrarse cada vez que puede con Claudio, y, por el otro, en ser excesivamente eficiente en su profesión. Ninguno de los hombres se conoce entre sí. María está muy segura acerca de la intensidad de su pasión, sin embargo no deja de atraerle Andrés, con quien ha desarrollado una intimidad siempre a riesgo de ir más allá de una amistad llana. Alguien que vibra en una frecuencia diferente, en la que se reconoce y a quien puede confiar hasta su mayor secreto. Sucumbir a una nueva pasión la aterroriza, siente que la pondría al borde de la disolución de la persona íntegra que se creía, la imagen ordenada y cabal que fue construyendo de sí misma y que ya Claudio resquebrajó.&lt;br /&gt;Una serie de acontecimientos pone distancia entre María y Andrés, pero el lazo se mantiene y es allí donde no puedo hacer avanzar la novela; los personajes empiezan a repetirse. El último capítulo la encuentra a María que ha viajado a otra ciudad, previamente ha realizado una serie de llamadas telefónicas y ahora está en una habitación humilde y sombría, donde la única luz entra por una pequeña ventana, se desnuda como si se desvistiese de sí y de su vida y se sienta frente a una mesa, enciende un cigarrillo mientras espera.&lt;br /&gt;Bueno amigo, continúa diciéndome, el problema es que no sé a quién espera, si a Andrés o a Claudio. No puedo resolverlo desde hace más de un mes, los editores se impacientan porque tienen el lanzamiento programado. Creo que la pobre María se va a pescar un resfrío, en la medida en que yo no encuentre cómo continuar la historia.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-3820818323320717935?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/3820818323320717935/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=3820818323320717935' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/3820818323320717935'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/3820818323320717935'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/10/la-espera.html' title='LA ESPERA'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SQYH73fVTaI/AAAAAAAAAOc/GMwPHciR2-Y/s72-c/fumando+espero.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-719115200080933786</id><published>2008-10-27T08:40:00.000-07:00</published><updated>2008-10-27T08:51:12.094-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bloguerías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Eventos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Referencias'/><title type='text'>4 Blogueros Apaches en la Feria del Libro Rosarina</title><content type='html'>No hay &lt;a href="http://www.clarin.com/diario/2008/10/27/sociedad/s-01789769.htm"&gt;feria&lt;/a&gt; que no nos incluya &lt;em&gt;ya&lt;/em&gt; ¿Exotismo o &lt;a href="http://www.espaciofenomenos.blogspot.com/"&gt;Fenómeno&lt;/a&gt;? ¿no seremos la pesadilla de J.P. Feinmann?&lt;br /&gt;ver &gt;&gt;&gt; &lt;a href="http://omargenovese.wordpress.com/2008/10/27/4-apaches-en-la-feria-del-libro-de-rosario/"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;EL Fantasma&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-719115200080933786?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/719115200080933786/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=719115200080933786' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/719115200080933786'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/719115200080933786'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/10/4-blogueros-apaches-en-la-feria-del.html' title='4 Blogueros Apaches en la Feria del Libro Rosarina'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-4832523814770227768</id><published>2008-10-25T13:00:00.000-07:00</published><updated>2008-10-25T13:03:10.715-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Referencias'/><title type='text'>Signo Ascendente</title><content type='html'>Historia poco conocida sobre el Surrealismo en Argentina&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a href="http://www.signosdeltopo.com.ar/surrealismovsdictadura.htm"&gt;Signo Ascendente&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-4832523814770227768?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/4832523814770227768/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=4832523814770227768' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/4832523814770227768'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/4832523814770227768'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/10/signo-ascendente.html' title='Signo Ascendente'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-3156580548898135287</id><published>2008-10-25T12:56:00.000-07:00</published><updated>2008-10-25T12:58:16.263-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bloguerías'/><title type='text'>Rubia tetona y papafrita y negra incómoda</title><content type='html'>en Wimbledon &gt;&gt;&lt;a href="http://www.wimbleblog.com.ar/2008/10/dnde-estn-mis-papas-fritas.html"&gt; ¿Dónde están mis papas fritas?&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-3156580548898135287?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/3156580548898135287/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=3156580548898135287' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/3156580548898135287'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/3156580548898135287'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/10/rubia-tetona-y-papafrita-y-negra.html' title='Rubia tetona y papafrita y negra incómoda'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-2187593329882198336</id><published>2008-10-23T18:02:00.000-07:00</published><updated>2008-10-23T18:16:30.972-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Referencias'/><title type='text'>GANGTER, la verdad de las palabras</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;"Parece no haber acuerdo sobre la grafía en español de esta palabra de origen germánico, que nos llegó a través del inglés. En efecto, el Diccionario de la Academia la incluye como gánster, mientras que el Diccionario de uso del español, de María Moliner, con la grafía gángster, la define como ‘bandido; malhechor que constituye con otros una banda’. El académico Manuel Seco, en su Diccionario de dudas, registra ambas formas, aunque señala como principal la que aquí utilizamos.El término fue acogido por la prensa en lengua española como reflejo de las malas traducciones de las películas de Hollywood, de modo que la etimología debemos buscarla en el inglés, lengua en la cual se refiere al que forma parte de una gang o banda de delincuentes.Gang proviene del noruego antiguo gangr, que lo tomó del verbo germánico ganggan ‘ir’ y de éste, el escocés gang, con el mismo significado. En escocés adquirió el sentido de ‘trayecto recorrido en una jornada’ y también de ‘conjunto de cosas cargado en una jornada’. Hacia fines del siglo XVII, gang era en escocés ‘un grupo de trabajadores’ y unos años más tarde, ‘un grupo de personas que actuaban en conjunto para un propósito dado, generalmente indeseado, incluso delictivo’."&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;(LA PÁGINA DEL IDIOMA ESPAÑOL - &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.elcastellano.org/"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;http://www.elcastellano.org&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt; La Palabra del día).&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Prejuicios o Ideología?&lt;/strong&gt; Está claro cómo a través de la historia de las palabras, encontramos, valga la repetición, la Historia. He aquí cómo el concepto de 'trabajadores' está asociado a 'delincuentes'. Es verdad, quién lo duda. Gracias a dios están los inversores; los políticos; los agentes del orden o de la ley; los terratenientes; los sindicalistas, toda gente de bien que nos defiende de los Gangter, o Gangster, y hacen de este mundo un lugar más digno y justo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la crónica le falta agregar, ya que hablamos del 'escocés', que también estos trabajadores eran alcohólicos, lo que contribuyó a su transformación ¿o será un pejuicio mío?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-2187593329882198336?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/2187593329882198336/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=2187593329882198336' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/2187593329882198336'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/2187593329882198336'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/10/gangter-la-verdad-de-las-palabras.html' title='GANGTER, la verdad de las palabras'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-5227707491153758017</id><published>2008-10-23T10:01:00.000-07:00</published><updated>2008-10-23T10:02:52.259-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Anotaciones'/><title type='text'>Filosofía de la ancha pampa</title><content type='html'>"En la vida nada hay seguro". En la Argentina, hay que multiplicar la sentencia por 28.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-5227707491153758017?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/5227707491153758017/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=5227707491153758017' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/5227707491153758017'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/5227707491153758017'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/10/filosofa-de-la-ancha-pampa.html' title='Filosofía de la ancha pampa'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-2177416620076710628</id><published>2008-10-19T11:43:00.000-07:00</published><updated>2008-10-19T12:00:17.633-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Textos'/><title type='text'>SOPA DE CHAMPIÑONES</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SPuAOWU4PyI/AAAAAAAAAOM/hOA_MFpO6_c/s1600-h/warhol-campbells.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5258937973884862242" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" height="290" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SPuAOWU4PyI/AAAAAAAAAOM/hOA_MFpO6_c/s320/warhol-campbells.jpg" width="169" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffccff;"&gt;Inicial inspirador,&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; luego de dadaístas y surrealistas, de convicciones creativas, Warhol era el referente que validaba nuestras acciones durante los fines de la década del 70, en una ciudad pequeña del sur de Santa Fe, como todas, un poco timorata y mucho de conservadora. Hasta inauguramos una exposición de arte popbre, cuyos elementos plásticos básicos eran papeles fotocopiados y pan duro, con el cual habíamos realizado algunas esculturas.&lt;br /&gt;Años después, cuando los militares se dignaron a dejar el poder impulsados por su propio desmesurado fracaso (por más que nuestros políticos digan que fue una batalla que ganaron ellos junto al pueblo, la realidad que cualquier historiador serio documentaría es que se cayeron solos, de a pedazos), abandoné mi estado de confort y me fui a Rosario a trabajar y estudiar.&lt;br /&gt;La democracia nos trajo al Austral como moneda, y una inflación nunca antes experimentada.&lt;br /&gt;Siempre en los momentos de malaria, alguien te tira una soga. Yo tuve una hada madrina que en realidad era la madrina de una novia de esos años, que tenía un almacén de barrio (aún las cadenas de los grandes supermercados no habían aniquilado los emprendimientos de pequeños comerciantes). Entre las estanterías tenía unas latas de sopas de champiñones que vaya uno a saber cómo habían caído por ahí. Los chef de programas televisivos como Inutilísima o El Gourmet aún no habían iniciado la ciclópea tarea de pulir el paladar de la clase media argentina, por lo cual, una sopa de hongos no resultaba deseable para nadie, por más que fuese importada. Tampoco a mí, en situaciones normales, se me hubiese dado por degustarla, pero el hambre que pasaba, más lo barato de su precio, y un pequeño plus, me llevaron a preguntarle a Lisa (así se llamaba mi hada) el por qué del bajo costo. Me dijo: ‘no se vendió ni una lata, y dentro de poco vencen’. Le pedí que me las reservara, que todas las semanas le compraría algunas. Hizo algo mejor: juntó las latas en dos cajas y me las regaló.&lt;br /&gt;Fue así que durante casi dos meses, el menú nocturno consistía en un tomate, una lata de champiñones marca Campbell y, eventualmente, alguna fruta. No había noche, frente al objeto vacío ya de utilidad práctica, que no hiciese un espacio a la evocación de Andy, y a Lisa, se entiende. Un lujo en épocas duras.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-2177416620076710628?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/2177416620076710628/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=2177416620076710628' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/2177416620076710628'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/2177416620076710628'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/10/sopa-de-championes.html' title='SOPA DE CHAMPIÑONES'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SPuAOWU4PyI/AAAAAAAAAOM/hOA_MFpO6_c/s72-c/warhol-campbells.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-3081247125605831161</id><published>2008-10-13T15:21:00.000-07:00</published><updated>2008-10-13T15:25:13.755-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Textos'/><title type='text'>HOY LLOVIÓ</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SPPKODYvBvI/AAAAAAAAAN4/FQiys6Qr_fY/s1600-h/lluvia2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5256767532847531762" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" height="363" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SPPKODYvBvI/AAAAAAAAAN4/FQiys6Qr_fY/s400/lluvia2.jpg" width="211" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#3366ff;"&gt;Hacía tiempo que no llovía así&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;, copiosamente. Este adjetivo lo debo haber sacado de una novela. Una sana decisión sería no utilizarlo porque la oración parece demasiado literaria. Al menos es lo que recomiendan los buenos escritores; la mejor literatura es aquella que no se parece a la literatura sino a la realidad. Puede que tengan razón, no lo sé. Pero me he puesto a pensar que ‘copiosamente’ es la palabra con la que adjetivé la lluvia al momento de hablar con mi esposa y mi madre acerca de cómo llovía hoy. Lo cierto es que a menudo utilizo frases de los libros en mi habla diaria, o giros verbales no muy comunes, que no tienen ya que ver ni siquiera con las traducciones actuales. Claro, he leído durante mucho tiempo libros baratos, de ediciones baratas quiero decir, cuyos traductores eran españoles, y lo fui incorporando a mi vocabulario personal. Es raro que no se me ocurra decir, por ejemplo,’ voy a por’, cosa que siempre me causó gracia.&lt;br /&gt;¿Está mal que hable así? No quiero decir que hablo todo el día como si fuese una novela que alguien lee en voz alta, pero sí que buena parte de mis expresiones están anquilosadas. Después de todo, que yo haya escrito que llovía copiosamente, no está tan lejos de las recomendaciones de los popes ¿acaso no soy una persona de carne y hueso que habla de esta manera tan rebuscada?&lt;br /&gt;Conversábamos sobre la lluvia y terminamos hablando de los diferentes tipos de techos. No es raro que derivemos en conversaciones que tienen que ver con la arquitectura, a mí me gusta construir casas, creo que ya lo dije en otra oportunidad. Hoy los techos de chapa se usan más que antes, aunque todavía quedan resabios de algún prejuicio. El costo de hacer un techo de chapa no es muy diferente que el de material o el de tejas, solo que todavía se asocia la chapa a las casuchas de las villas miserias. No quiero comparar, dije, pero a mí me gusta oír la lluvia en un techo de chapas, siempre y cuando no tenga goteras. Esa es la diferencia.&lt;br /&gt;No dije qué otros recuerdos me trajo la lluvia. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-3081247125605831161?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/3081247125605831161/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=3081247125605831161' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/3081247125605831161'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/3081247125605831161'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/10/hoy-llovi.html' title='HOY LLOVIÓ'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SPPKODYvBvI/AAAAAAAAAN4/FQiys6Qr_fY/s72-c/lluvia2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-7989263320727432260</id><published>2008-10-12T07:53:00.000-07:00</published><updated>2008-10-12T07:56:38.541-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Referencias'/><title type='text'>LO QUE NO CAE DEL CIELO</title><content type='html'>Aunque lloviesen objetos de lujo y regalos, como en la espantosa publicidad de la que doy cuenta en el post anterior, no serviría.&lt;br /&gt;Las cosas deben venir de la tierra, y de otra humanidad.&lt;br /&gt;Otra Muestra: &gt;&gt; Chaco bien adentro &gt;&gt; &lt;a href="http://www.clarin.com/diario/2008/10/12/um/m-01780126.htm"&gt;http://www.clarin.com/diario/2008/10/12/um/m-01780126.htm&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-7989263320727432260?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/7989263320727432260/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=7989263320727432260' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/7989263320727432260'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/7989263320727432260'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/10/lo-que-no-cae-del-cielo.html' title='LO QUE NO CAE DEL CIELO'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-1108719688573429730</id><published>2008-10-08T16:32:00.000-07:00</published><updated>2008-10-08T16:38:38.023-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Referencias'/><title type='text'>TODO LO QUE CAE DEL CIELO</title><content type='html'>&lt;strong&gt;1) Una evocación fantasmal &gt;&gt;  &lt;/strong&gt;&lt;a href="http://omargenovese.wordpress.com/2008/10/08/unicenter-y-los-vuelos-de-la-muerte/"&gt;&lt;strong&gt;Los vuelos de la muerte&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;2) No todo es llovizna.&lt;/strong&gt; Dos años, parece que nada cambia, solo la rentabilidad. Ni el gobierno con sus organizaciones, ni el campo salvador de la patria cuyos patrones devienen en modernos piqueteros:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://archivo.lacapital.com.ar/2006/12/09/region/noticia_349625.shtml"&gt;http://archivo.lacapital.com.ar/2006/12/09/region/noticia_349625.shtml&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.pagina12.com.ar/imprimir/diario/elpais/subnotas/1-32167-2008-04-08.html"&gt;http://www.pagina12.com.ar/imprimir/diario/elpais/subnotas/1-32167-2008-04-08.html&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-1108719688573429730?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/1108719688573429730/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=1108719688573429730' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/1108719688573429730'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/1108719688573429730'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/10/todo-lo-que-cae-del-cielo.html' title='TODO LO QUE CAE DEL CIELO'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-1912278314584147741</id><published>2008-09-28T20:28:00.000-07:00</published><updated>2008-09-28T20:33:34.087-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>RETAZOS</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SOBL7FDsSGI/AAAAAAAAAJw/ZWk7LpuUEhc/s1600-h/desmembrado.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5251280643856025698" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 259px; CURSOR: hand; HEIGHT: 209px" height="233" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SOBL7FDsSGI/AAAAAAAAAJw/ZWk7LpuUEhc/s320/desmembrado.jpg" width="320" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; De a mendrugos / junto el ardor que has dejado / sobre la mesa, o en las paredes / donde el sudor nos ha escrito / goces diseminados en la ciudad / oscuros cuartos / que son / en la fuga / otros pedazos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lluvia levanta otro perfume y el horizonte desaparece / las sábanas rasgadas por tu ausencia / la gotera que suena en algún rincón / el olvido que desvanece la perfecta redondez de tus senos / el espejo que ahoga ojos que miran la lluvia / otra distancia / otra ventana / otra memoria / y algún eco que altera la cadencia de la gotera misma.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-1912278314584147741?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/1912278314584147741/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=1912278314584147741' title='10 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/1912278314584147741'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/1912278314584147741'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/09/retazos.html' title='RETAZOS'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SOBL7FDsSGI/AAAAAAAAAJw/ZWk7LpuUEhc/s72-c/desmembrado.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-5982215220683450479</id><published>2008-09-21T15:29:00.000-07:00</published><updated>2008-09-21T15:30:17.026-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>DESCARTABLE</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff9966;"&gt;La mesa&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; en la bisagra.&lt;br /&gt;La mirada que puede ir al interior del local&lt;br /&gt;o hacia la calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me siento con la bandeja&lt;br /&gt;El vidrio, limpio, impecable&lt;br /&gt;La calle no, está sucia, el viento arremolina hojas y polvo&lt;br /&gt;Un viejo se cubre los ojos de la tierra que vuela&lt;br /&gt;Mientras se apura para no perder la propina del conductor&lt;br /&gt;Cuando se vuelve levanta los ojos y mira hacia el local&lt;br /&gt;No sé si me ve, quizá el reflejo del cristal solo lo muestre a él&lt;br /&gt;Más desteñido: un hombre cansado que guarda una moneda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apoyo la bandeja y comienzo a separar los paquetes calientes&lt;br /&gt;En el salón la mayoría de las mesas están ocupadas&lt;br /&gt;Y la poca acústica del lugar ahoga la claridad de las conversaciones&lt;br /&gt;solo ruidos, diálogos desmenuzados&lt;br /&gt;La mayoría son adolescentes, o padres divorciados con sus hijos.&lt;br /&gt;En el otro extremo un terremoto de chicos desmontan de a poco&lt;br /&gt;Un pelotero.&lt;br /&gt;Acomodo sobre la mesa un papel impreso&lt;br /&gt;que hace las veces de mantel&lt;br /&gt;lo barato sale caro, grita el refrán doméstico&lt;br /&gt;Sobre el mantel reciclable desarmo el paquete lustroso&lt;br /&gt;Donde humea un sándwich de hamburguesa, pepino y mayonesa&lt;br /&gt;El cartón muestra las papas fritas y a un costado&lt;br /&gt;Burbujea el líquido oscuro dentro del vaso encerado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras las manos se pegotean con la comida&lt;br /&gt;el hombre detrás del vidrio cuenta monedas&lt;br /&gt;las hojas se levantan embravecidas desde el suelo&lt;br /&gt;y la tormenta se arma lentamente&lt;br /&gt;pintando de gris la euforia del mediodía&lt;br /&gt;reflexiono acerca del vacío que siento&lt;br /&gt;de la lejanía de las palabras y las evocaciones&lt;br /&gt;del diario que me habla en otro idioma&lt;br /&gt;de las emociones que resbalan en la corteza que soy&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras mis dedos pringosos llevan los bocados&lt;br /&gt;que mastico meticulosamente&lt;br /&gt;la lluvia inicia su lavado finito, y las personas corren&lt;br /&gt;cruzan la calle, se meten en los negocios&lt;br /&gt;el cuidador de autos ha desaparecido&lt;br /&gt;y me ha dejado solo, nuevamente,&lt;br /&gt;con el menú de cáscaras flácidas y artificiales&lt;br /&gt;que comienza a contraerse al costado de la mesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora la lluvia es constante y plácida&lt;br /&gt;logra hacerme olvidar la algarabía interna&lt;br /&gt;miro la mesa llena de papeles y servilletas arrugadas&lt;br /&gt;miro también mis dedos aceitosos&lt;br /&gt;husmeo en mi vacío y no encuentro nada&lt;br /&gt;salvo la misma pregunta de siempre&lt;br /&gt;que podría traducir de muchas maneras&lt;br /&gt;pero que yo sé, es la de siempre;&lt;br /&gt;el interrogante que suspende, que fragmenta, que doblega.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viejo vuelve&lt;br /&gt;Se mira en el vidrio&lt;br /&gt;Creo que me ve, o ve una sombra,&lt;br /&gt;O eso que ve soy realmente.&lt;br /&gt;Guardo el anotador, la página casi en blanco.&lt;br /&gt;Solo algunos esbozos, también descartables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dedos grasientos me recuerdan que he&lt;br /&gt;terminado el ocasional almuerzo&lt;br /&gt;me levanto y miro la mesa llena de papeles sucios y retorcidos&lt;br /&gt;Siempre que vengo aquí&lt;br /&gt;una vez cada tanto&lt;br /&gt;siento el mismo asco.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-5982215220683450479?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/5982215220683450479/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=5982215220683450479' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/5982215220683450479'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/5982215220683450479'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/09/descartable.html' title='DESCARTABLE'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-1434679899375276163</id><published>2008-09-19T20:16:00.000-07:00</published><updated>2008-09-19T20:22:27.982-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Referencias'/><title type='text'>La Distribución de la Riqueza Argentina</title><content type='html'>Se abrirá una línea de creditos especial para &lt;a href="http://www.clarin.com/diario/2008/09/19/um/m-01762955.htm"&gt;&lt;strong&gt;la adquisición de unos departamentitos &lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;con vista a al río&lt;/strong&gt;, de esa manera el gobierno K (sí, del PJ, ahora con -K-), pone de manifiesto su política de equilibrio de la riqueza.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-1434679899375276163?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/1434679899375276163/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=1434679899375276163' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/1434679899375276163'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/1434679899375276163'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/09/la-distribucin-de-la-riqueza-argentina.html' title='La Distribución de la Riqueza Argentina'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-6687688257562668216</id><published>2008-09-18T08:00:00.002-07:00</published><updated>2008-09-20T18:26:35.034-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bloguerías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Referencias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Anotaciones'/><title type='text'>ARME SU PROPIA PRESENTACION DEL BLOG</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;A continuación un collage con fragmentos de los distíntos artículos utilizados por Jorge Dipré, en mi representación (finalmente no pude asistir), para dar cuenta de lo que anuncié: 'El Blog: la creación de un personaje' Armá tu propia presentación y después me contas...&lt;/p&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;“Rulfo define los personajes a través del diálogo entre los mismos, no apela a la descripción. El protagonista se define a través de este proceso, y en muchos casos, personaje y narrador se funden. Los campesinos de sus historias hablan con él, lo sustituyen, lo contradicen, provocando una vuelta de tuerca en el proceso narrativo como se lo conocía hasta la irrupción de Pedro Páramo.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Dialoguito&lt;/strong&gt; en los pasillos de Espacio Fenómenos:&lt;br /&gt;--¿cuántos hijos tenés?&lt;br /&gt;--Cuatro&lt;br /&gt;--¿Todos con la misma mujer?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Cuando hablamos de un blog individual, no un colectivo como podría ser Nación Apache, uno está tentado de afirmar que, aunque su titular coincida con una persona física, siempre hay un procedimiento, deliberado o no, que termina en la creación de un personaje.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Es casi un lugar común la sentencia que dice&lt;br /&gt;&lt;a aiotitle="click to expand" href="javascript:togglecomments('VENTRI')"&gt;+/- Continuar leyendo&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="commenthidden" id="VENTRI"&gt;&lt;p align="justify"&gt;que los límites entre lo creíble y lo increíble, la ficción y la realidad, el sueño y la vigilia no están del todo claros. Tierra fértil para el juego de la ficción.&lt;br /&gt;Si nos atuviésemos solo al plano de la literatura, pernicioso recorte porque la expresión es mucho más amplia, podríamos decir que un escritor concibe o crea historias y allí donde los lectores pondrán el foco de su atención en lo que relata, en la temática, el autor trabajará en el modo de narrarla, consciente de que la calidad de lo que hace está determinada por su efecto en el lector o en el oyente. O sea, estaríamos hablando de forma. Y es la forma lo que definirá la verosimilitud narrativa, hasta el punto de confundir a muchos lectores con la realidad. Podríamos citar ejemplos de cómo este requisito fundamental de la ficción incluso suele ser tematizado, pero creo que El Quijote es su expresión más divulgada.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Un &lt;strong&gt;efecto de realidad&lt;/strong&gt;:&lt;br /&gt;El 30 de octubre de 1938, Orson Welles y el Teatro Mercurio, bajo el sello de la CBS, adaptaron el clásico La guerra de los mundos, novela de ciencia ficción de H.G. Wells, a un guión de radio.&lt;br /&gt;La adaptación del libro cobró la forma de un noticiero, donde se narraba la caída de los contenedores de las naves alienígenas en forma de meteoritos. Los invasores derrotarían a las fuerzas norteamericanas usando una especie de rayo calorífico y gases tóxicos. En la introducción del programa se aclaraba que se trataba de una puesta en escena de la obra del H G Wells, y en medio de la emisión se volvía a realizar la aclaración. El propio Orson Welles hacía el relato, en tercera persona. Los oyentes que sintonizaron la emisión pensaron que se trataba de un noticiero real, lo que provocó pánico en las calles de Nueva York y Nueva Jersey. Las redacciones de noticias, y los organismos de seguridad comenzaron a recibir llamadas de ciudadanos aterrorizados y desesperados, al punto de bloquear las comunicaciones, lo que aumentó la percepción de que estaban siendo invadidos.&lt;br /&gt;El programa duró casi 59 minutos: los primeros cuarenta correspondieron al falso noticiero, que terminaba con el locutor en la azotea de la CBS falleciendo a causa de los gases y seguía con la narración en tercera persona del profesor Pearson (una &lt;strong&gt;máscara&lt;/strong&gt; de Orson Welles), que describía la muerte de los invasores.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“De por sí, ya el término &lt;strong&gt;‘ventriloquía’&lt;/strong&gt; nace de la efectividad de una ilusión: ventrílocuo, de donde deriva, significa, como todo el mundo sabe, el que habla con el vientre, pero está claro que nadie en el mundo es capaz de emitir palabras como no sea con la garganta”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En síntesis, la existencia del blog es tan reciente que aún la &lt;strong&gt;RAE&lt;/strong&gt; no incorporó el término en su diccionario. Como consecuencia de su explosión, aparecen normativas, debates acerca de si es un género, recetas, recomendaciones prácticas, manuales de uso, etc.&lt;br /&gt;Lejos de estar consolidada su expresión, y dentro de una dinámica de cambios que parece ser una de sus características fundantes, no sería prudente hablar ya de una gramática del blog.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Dialoguito&lt;/strong&gt; en los pasillos de Espacio Fenómenos:&lt;br /&gt;--¿cuántos años tenés?&lt;br /&gt;--sesenta&lt;br /&gt;--naaaaaa....&lt;br /&gt;--bueno, el doble de los tuyos ¿cuántos tenés?&lt;br /&gt;--veinticuatro.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Marshall Mc Luhan: &lt;em&gt;"el medio es el mensaje"&lt;/em&gt;)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"el timbre, el tono, la intensidad, la entonación, el acento, la modulación, la velocidad y los intervalos son los matices que determinan el estilo de la radio".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Para lo que nos interesa, podríamos acordar provisoriamente hoy, y aquí, para este acto, que ficción es una construcción, invención o recreación de un autor que ‘simula’ acciones o acontecimientos imaginarios que pueden tener o no semejanza con otra construcción, para mí siempre discursiva, a la que llamamos realidad.&lt;br /&gt;Para que este escenario ficcional pueda sostenerse debe ser &lt;strong&gt;verosímil&lt;/strong&gt;, creíble, y del único modo que se logra es estableciendo un pacto entre autor y público, un pacto, la mayoría de las veces no explícito, que acepta por real aquello que es lógica particular del relato. Pacto por el cual, la creación, sea del género que fuere, sigue funcionando.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Genera &lt;strong&gt;nuevas pautas de lectura:&lt;/strong&gt; velocidad; novedad; brevedad y síntesis. Esto es particularmente importante, porque cierta práctica de la lectura modifica aspectos de la producción discursiva (un blog sin posteos periódicos tiende a morir, el autor se verá obligado a realizar ciertas elecciones: trabajar, como en la preceptiva del relato breve, el gancho de las primeras dos o tres líneas del post; no extender el texto más allá de lo que cabe dentro de un monitor, o resignar visitas y valorar aquellos lectores más tradicionales, capaces de abrir el link de expansión, o a los que visitan no el último post publicado sino que hacen un recorrido por los post más antiguos)”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Según Mariano Cebrián, "la técnica es tan determinante que se incorpora a la expresión como un sistema significante más". El mensaje radiofónico se produce gracias a una mediación técnica y humana, que expresa un contexto narrativo particular.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El carácter de entretenimiento fue el que se impuso, llegando a nuestros días, pero en mi opinión, algo de aquella perversión original (hay mucho de monstruoso en eso de hablar con la barriga), y una buena parte de ese lado oscuro, no se perdió. En el espectáculo actual, la sociedad muñeco y ventrílocuo, &lt;strong&gt;un juego de máscaras &lt;/strong&gt;donde uno hace hablar al otro, no deja de tener un elemento perturbador. Más de una vez nos preguntaremos quién hace hablar a quién.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Profundiza la transformación, originada por los medios masivos, de la relación &lt;strong&gt;entre lo público y lo privado&lt;/strong&gt;.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Jugando con las palabras, o no, podríamos afirmar que todo aquello que es mentira es ficción, o decir que es mentira todo aquello que represente, finja o simule ser ‘algo’, con lo cual nos meteríamos en una discusión filosófica que incluye hasta el carácter de la propia lengua que utilizamos, sobre la cual asumimos, no sin mucho de ingenuidad, que opera como representación, olvidándonos que ella misma tiene existencia real, en un mundo, entre comillas ‘real’. Digo: entre comillas porque el concepto de ‘realidad’ también es otra fuente rica de discusión filosófica.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“&lt;strong&gt;Máscaras: &lt;/strong&gt;nadie ignora esta particularidad de internet, hasta el punto de que cada tanto aparecen recomendaciones para evitar engaños, estafas, manipulaciones. Me refiero a la posibilidad de enmascaramiento. Desde el e-mail hasta el chat (uno de los requerimientos para ingresar a una sala de chat suele ser definir un nick o nombre de fantasía), la utilización de seudónimos o directamente el anonimato, estuvo presente desde el inicio de la red de redes yo diría que como un elemento constitutivo. &lt;strong&gt;La atopía&lt;/strong&gt;, ese no lugar, contribuye a reforzar esta condición; no se puede afirmar quién ni desde donde realmente se postea.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Como dijimos, Jorge Alberdi tenía una escritura, un modo de producirla; luego gestó un espacio, o una tierra virtual, si queremos llamarle así. No poseía una fisonomía, pero las múltiples imágenes de muñecos que fue utilizando en su perfil, daban una idea de algo mecánico. Librado al imaginario colectivo, se sirvió de la síntesis o el estereotipo que cada uno posee acerca de lo que es un ventrílocuo, en su condición, por lo menos, dual. Irían apareciendo una serie de temas, mientras descartaba otros; elecciones que también definen un carácter. Sobre el tejido de los comentarios a los post y sus respuestas, un personaje que debiera haber quedado, fiel a la preceptiva del relato breve, inalterable, paradójicamente comienza a modificarse. Sin embargo, le faltaba un tono, y lo encuentra en un relato sobre un ventrílocuo &gt;&gt;&lt;strong&gt; &lt;a href="http://elventrilocuo.blogspot.com/2005/08/el-malvado-ventrlocuo.html"&gt;http://elventrilocuo.blogspot.com/2005/08/el-malvado-ventrlocuo.html&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En ese sentido hay roles claros, y la modelización de un muñeco tiene los rasgos principales de la creación de un personaje literario, o teatral.&lt;br /&gt;Debe tener una fisonomía; un carácter, un habla y un tono, y se define contra otro y en un contexto, mediante el diálogo.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“&lt;strong&gt;Las visitas&lt;/strong&gt;: están los visitantes estables y aquellas aves migratorias, lo que permite, muchas veces, volver a publicar un post y exponerlo a nuevas lecturas, según el carácter del blog (si es de actualidad periodística, por ejemplo, esa condición es poco probable). En la jerga se le llama &lt;strong&gt;refrito&lt;/strong&gt;.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;‘Fingere’, verbo latino de donde proviene a palabra ‘ficción’, significaba tanto ‘mentir’ como ‘representar’&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Dialoguito&lt;/strong&gt; en los pasillos de Espacio Fenómenos:&lt;br /&gt;--Le llamé impresentable porque no sé cómo se puede presentar un blog.&lt;/em&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Jack Given dijo: “La radiodifusión o emisión no es simplemente una tecnología, o un grupo de ellas, sino una agrupación de prácticas sociales, culturales, comerciales, institucionales y industriales”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Para el caso particular del blog ‘El Ventrílocuo’ (siempre hay que hacer la salvedad de que &lt;strong&gt;el escenario es ‘virtual’&lt;/strong&gt;, que impone una condición doble al rol de ‘autor’), he notado que Jorge Alberdi cambia según su conveniencia de rol: es autor; es el muñeco y es el ventrílocuo alternativamente. En ese juego de máscaras, es como que Alberdi no está en ningún lugar, o se está moviendo siempre de un lugar inequívoco. “&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El &lt;strong&gt;carácter de borrador&lt;/strong&gt;: en buena medida, muchos blogs, como en el caso de El Ventrílocuo, son un reservorio de borradores de textos que aún no alcanzaron su expresión definitiva. Últimamente empieza a ser frecuente el paso a la edición en papel de los contenidos de un blog.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Dialoguito&lt;/strong&gt; en los pasillos de Espacio Fenómenos:&lt;br /&gt;--El tema de la máscara es crucial, no es casualidad que algunas de las presentaciones de blog durante la semana se realizaran por personas con caretas o pasamontañas&lt;br /&gt;--Sí. El caso de Fran Illich funcionó como una performance, pero en el de Tortiluchas, creí que iba a explotar, y sin embargo...&lt;br /&gt;--No es sencillo presentar un blog ¿cómo se presenta un blog?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“&lt;strong&gt;Lo importante:&lt;/strong&gt; debe existir un pacto inicial entre muñeco; ventrílocuo y público. Los márgenes para la movilidad son estrechos, en el diálogo los mensajes deben ser precisos, rápidos, contundentes, y el feedback, instantáneo. La calidad del ventrílocuo está dada en la medida en que el muñeco deja la percepción del público en un estado de suspensión momentánea con la realidad. Todo está jugado en el logro de la &lt;strong&gt;verosimilitud.&lt;/strong&gt; La calidad del espectáculo puede ser medida en términos del pacto: una credibilidad capaz de producir esta suspensión, y alargarla cuanto sea posible.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Un personaje se puede formular de muchas maneras, y las teorías acerca del cómo, no son pocas. Lo cierto es que, le demos las vueltas que le demos, un personaje es una construcción discursiva que pertenece al campo de la ficción y que en cada relato establecerá reglas particulares de funcionamiento, orientadas siempre a fortalecer la verosimilitud, el contrato entre escritor y lector, autor y público.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Enuncio algunas &lt;strong&gt;características técnicas &lt;/strong&gt;a tener en cuenta:&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Comentarios: &lt;/strong&gt;la posibilidad de agregar comentarios, opiniones o generar un debate sobre un post produce un contexto que lo re significa. Esta particularidad no es menor.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Enlaces o links:&lt;/strong&gt; la posibilidad de referenciar información mediante este recurso, que abarca desde la inclusión en el propio blog de un enlace a otros sitios afines o amigos; la ampliación de la información publicada, explotando el mayor potencial de Internet que es la intertextualidad, hasta la generación de un enlace permanente para que, a su vez, un post pueda ser citado ampliando su llegada.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Fotos y Videos:&lt;/strong&gt; independientemente de que hay formatos exclusivos para la publicación de Fotos y videos, el blog permite incorporarlos, complejizando la significación del texto.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Para Cortázar solían ser hombres comunes al servicio de la trama. Personas grises asaltadas por lo imprevisto o lo extraordinario. La construcción era muy eficiente porque con esa apariencia de normalidad, de hombres y mujeres cotidianos, lograba una identificación inmediata en los lectores. Los personajes se Cortázar tienen mucho de marionetas, artefactos que cumplen algún acto en función de lo que más le interesaba al autor, el suceso y su mecanismo narrativo.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Así, la búsqueda de identidad en El ventrílocuo tiene una estructura de cajas: una caja contiene otra y ésta, otra. Ese descubrimiento sucesivo transforma el continente en contenido y viceversa.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Dialoguito&lt;/strong&gt; en los pasillos de Espacio Fenómenos:&lt;br /&gt;--¿esas botellas de vino son para tomarlas ahora?&lt;br /&gt;--No. Me las obsequiaron&lt;br /&gt;--¿no vas a compartir? Para un bloguero no hay nada mejor que otro bloguero...&lt;br /&gt;--¿Vos decís? En la red todo se invierte...&lt;br /&gt;--¿sería una vuelta de tuerca original?&lt;br /&gt;--No sé, pero contesto&lt;br /&gt;--naaaaa, si internet terminó con un mito, es con el de la originalidad, nada de los que hagas o digas es único, abrí una de las botellas y brindemos.&lt;br /&gt;--dale.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro &lt;strong&gt;Dialoguito &lt;/strong&gt;en los pasillos de Espacio Fenómenos:&lt;br /&gt;--Señor ¿qué es un blog?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(podría seguir con los fragmentos, pero creo que con esto basta)&lt;br /&gt;JA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-6687688257562668216?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/6687688257562668216/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=6687688257562668216' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/6687688257562668216'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/6687688257562668216'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/09/arme-su-propia-presentacion-del-blog.html' title='ARME SU PROPIA PRESENTACION DEL BLOG'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-5866520710643271118</id><published>2008-09-18T08:00:00.001-07:00</published><updated>2008-09-18T08:12:45.712-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bloguerías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Referencias'/><title type='text'>El blog como espacio de Ficción</title><content type='html'>"La experimentación con regímenes de verdad, con los pactos de lectura. La prosa breve, la posibilidad de publicación automática, la deriva permanente de una cosa a la otra, las totalizaciones heridas de muerte, la persecución imposible de la verdad, la novela por entregas. No sé. Hay que investigarlo todo, hay que atravesar todos los umbrales. "&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Daniel Link, mañana en &lt;a href="http://www.espaciofenomenos.blogspot.com/"&gt;Fenómenos&lt;/a&gt;, Feria del Libro, Córdoba.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www2.lavoz.com.ar/suplementos/cultura/08/09/18/nota.asp?nota_id=240999"&gt;Ver nota completa.&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-5866520710643271118?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/5866520710643271118/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=5866520710643271118' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/5866520710643271118'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/5866520710643271118'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/09/el-blog-como-espacio-de-ficcin.html' title='El blog como espacio de Ficción'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-2859639440323843875</id><published>2008-09-18T08:00:00.000-07:00</published><updated>2008-09-19T10:27:32.230-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bloguerías'/><title type='text'>Este muñeco se deja por mucho menos...</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SNJtr_gFUAI/AAAAAAAAAJo/IYu2T6z35OU/s1600-h/munieco.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5247377118387851266" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SNJtr_gFUAI/AAAAAAAAAJo/IYu2T6z35OU/s200/munieco.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Una concursante de la última edición del Gran Hermano italiano, Raffaella Fico, de 20 años, &lt;a href="http://www2.lavoz.com.ar/08/09/18/secciones/espectaculos/nota.asp?nota_id=241020"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ccffff;"&gt;subastará su virginidad por un millón de euros. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Me quedan unas chirolas de cuando trabajaba de Chirolita, pero no creo alcancen, así que ofrezco mi propia virginidad para recaudar fondos (hay que lustrar al muñeco...)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-2859639440323843875?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/2859639440323843875/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=2859639440323843875' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/2859639440323843875'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/2859639440323843875'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/09/este-mueco-se-deja-por-mucho-menos.html' title='Este muñeco se deja por mucho menos...'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SNJtr_gFUAI/AAAAAAAAAJo/IYu2T6z35OU/s72-c/munieco.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-1661203208818954777</id><published>2008-09-16T08:36:00.001-07:00</published><updated>2008-09-16T09:23:32.258-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bloguerías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Referencias'/><title type='text'>hoy: Presentar es impresentable!!</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SM_TpWBPJFI/AAAAAAAAAJg/gKbAcxJb7vM/s1600-h/no+contesta.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5246644798148781138" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SM_TpWBPJFI/AAAAAAAAAJg/gKbAcxJb7vM/s320/no+contesta.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;&lt;strong&gt; Victoria&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;Conci&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; lo hará, incluso antes de que estalle!&lt;br /&gt;&lt;a href="http://nosabeperocontesta.wordpress.com/"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5246643859505915762" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SM_SytTVp3I/AAAAAAAAAJY/Eq1bLTa00O8/s320/hongo.bmp" border="0" /&gt;&lt;strong&gt; NO SABE... ¡PERO CONTESTA!&lt;/strong&gt; &lt;/a&gt;(blog contestatario). Martes 16/9 - 18 hs, Espacio Fenómenos, pb del Cabildo, Córdoba ciudad, Feria del Libro 2008, si se pierden, esto no es para ustedes!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-1661203208818954777?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/1661203208818954777/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=1661203208818954777' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/1661203208818954777'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/1661203208818954777'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/09/hoy-presentar-es-impresentable.html' title='hoy: Presentar es impresentable!!'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SM_TpWBPJFI/AAAAAAAAAJg/gKbAcxJb7vM/s72-c/no+contesta.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-1709116684460840953</id><published>2008-09-15T08:31:00.000-07:00</published><updated>2008-09-15T08:37:58.640-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bloguerías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Referencias'/><title type='text'>Un espacio FENOMENAL para El Ventrílocuo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Nuevos soportes para las letras.&lt;br /&gt;Una feria de blogs atendidos por sus propios dueños. Así es el espacio &lt;a href="http://www.espaciofenomenos.blogspot.com/" target="_blank"&gt;Fenómenos&lt;/a&gt;, lo que se merece este siglo. Una muestra de los nuevos soportes para las letras. Escritores, artistas, periodistas, lectores y editores muestran sus caras en la novedad de esta feria, las nuevas tendencias que no deben quedarse afuera. Un mundo oculto en la red sale a la superficie en una ciudad sin subterráneo.&lt;br /&gt;Con un espacio propio, ubicado en la planta baja del Cabildo y equipado con computadoras con acceso a Internet y un living de lectura. Mejor que un cyber, mejor que en tu casa: internet en VIVO. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://ventrlocuo.blogspot.com/" target="_blank"&gt;El Ventrílocuo&lt;/a&gt; : la construcción de un personaje.&lt;br /&gt;Presenta: Jorge Alberdi.&lt;br /&gt;Modera: Jorge Dipre.&lt;br /&gt;Espacio Fenómenos, Cabildo Histórico de Córdoba&lt;br /&gt;Ver progama completo &gt; &lt;a href="http://www.espaciofenomenos.blogspot.com/" target="_blank"&gt;Fenómenos&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-1709116684460840953?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/1709116684460840953/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=1709116684460840953' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/1709116684460840953'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/1709116684460840953'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/09/un-espacio-fenomenal-para-el-ventrlocuo.html' title='Un espacio FENOMENAL para El Ventrílocuo'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-5541213411642297002</id><published>2008-09-13T20:27:00.000-07:00</published><updated>2008-09-13T20:28:18.263-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Anotaciones'/><title type='text'>Novelas / Fragmentos</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;Mi dificultad para escribir novelas&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;. Acabo de descubrir que sueño novelas enteras. Me desperté sabiéndolo, con toda la conciencia de una trama completa y equilibrada. La fugacidad es atroz. Me permitió asociar las otras veces que me desperté así y el viento del día se llevó el sueño, la novela, a otra parte. Ahora, con ese ojo alerta, reviso lo que he escrito y compruebo que son fragmentos aislados de esas novelas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-5541213411642297002?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/5541213411642297002/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=5541213411642297002' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/5541213411642297002'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/5541213411642297002'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/09/novelas-fragmentos.html' title='Novelas / Fragmentos'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-2513197592808971768</id><published>2008-09-13T20:02:00.000-07:00</published><updated>2008-09-13T20:03:11.360-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Anotaciones'/><title type='text'>Soy Multitud</title><content type='html'>Me pierdo de vista en el gentío que soy.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-2513197592808971768?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/2513197592808971768/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=2513197592808971768' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/2513197592808971768'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/2513197592808971768'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/09/soy-multitud.html' title='Soy Multitud'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-3374982612983696089</id><published>2008-09-01T18:18:00.000-07:00</published><updated>2008-09-01T18:20:20.531-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todas Ellas'/><title type='text'>FRAGMENTO</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;(...) &lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;Nos acercábamos&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; para cargarnos porque éramos un gran condensador humano de energía pasional. La pequeña distancia que nos separaba, la cultura, el dieléctrico que día a día se afinaba y potenciaba aún más la energía. Cerca, casi mamándonos el aliento, quietos, expectantes. Inevitablemente el aire se enrarecía y olíamos el ozono de una chispa que se anunciaba. El silencio, hay que decirlo, el de las tormentas, es un silencio parecido, es una situación parecida. Inevitablemente, algún chispazo. La descarga del condensador, la culpa, la muerte, el ciclo que comienza nuevamente y busca su destrucción, nacer en otro ser, de otra manera, de madera, de olivo, de olvido, continuo, un solo ser los dos, para evitar este dolor, la felicidad de este dolor, la felicidad de ir cargándonos poco a poco para estallar algún día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada uno era lo que el otro había perdido, algo de lo perdido, del sueño, o de la realidad, de un tiempo primordial imposible de conocer. Ahora recuperado. Hallar lo perdido a fuerza de perderse; debimos perdernos para encontrarnos. A lo perdido se accede cuando se lo excede. Acceso y exceso (la fuerza, el centro, lo que late, en fin, el fin, encuentra las formas para nombrarse). Y la felicidad de la entereza, con la angustia: perder otra vez lo perdido es la muerte. Nuevo miedo; no sabíamos y creíamos saberlo todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La humedad de Lucía, la humedad. Aún puedo verla y quizá (sí, lo hace reiteradamente, aunque el velo, esa tristeza de la que ya no podremos desprendernos...) ella pueda verse detrás de gruesos troncos descascarados, surgiendo, sumergiendo su desnudez en las hojas secas. Desnuda para el otoño, crujiente, desnuda para mí, desnuda para ella y para sus propias manos, para sus dedos, para el segundo que guardaré, que guardaremos porque no habrá otro, no lo habrá. Su humedad en la piel, su humedad en los ojos, castaños, azules, del color de la noche, del color de la plenitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perder lo perdido encontrado: morir para la vida, morir para la muerte. (...)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-3374982612983696089?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/3374982612983696089/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=3374982612983696089' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/3374982612983696089'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/3374982612983696089'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/09/fragmento.html' title='FRAGMENTO'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-6005904989035709126</id><published>2008-08-27T17:50:00.000-07:00</published><updated>2008-08-27T18:03:10.139-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bloguerías'/><title type='text'>Historia de una lamentable farsa</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SLX5NCPkcDI/AAAAAAAAAJE/_mbLk-sJ7T8/s1600-h/winona+Alberdi+2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5239367743851229234" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SLX5NCPkcDI/AAAAAAAAAJE/_mbLk-sJ7T8/s400/winona+Alberdi+2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;No me queda más que afirmar que nada de lo que dice la nota es verdad. Me siento moralmente humillado, reducido a la categoría de un mero objeto sexual.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SLX2xtBWrXI/AAAAAAAAAI8/s0FTe_c0Xm0/s1600-h/winona+Alberdi+2.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SLX2nQ2KHeI/AAAAAAAAAI0/5ATpogN8oyw/s1600-h/winona+Alberdi+2.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-6005904989035709126?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/6005904989035709126/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=6005904989035709126' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/6005904989035709126'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/6005904989035709126'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/08/historia-de-una-lamentable-farsa.html' title='Historia de una lamentable farsa'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SLX5NCPkcDI/AAAAAAAAAJE/_mbLk-sJ7T8/s72-c/winona+Alberdi+2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-6799787464812425877</id><published>2008-08-26T20:20:00.000-07:00</published><updated>2008-08-26T20:22:03.452-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>La confusión es clarísima</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ccffff;"&gt;La miseria alegra&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; la contemplación&lt;br /&gt;El escudo agrieta el ser&lt;br /&gt;La devolución afirma el alma&lt;br /&gt;Las bestias sugieren un paraíso&lt;br /&gt;El espanto arma envoltorios de regalo&lt;br /&gt;La ciudad es de piedra&lt;br /&gt;La claridad del día enaltece las estrellas&lt;br /&gt;El camino sinuoso empieza en la mujer&lt;br /&gt;Los desperdicios de la euforia corrompen el músculo&lt;br /&gt;El espacio es deshabitado por el tiempo&lt;br /&gt;La incertidumbre fija el precio más alto&lt;br /&gt;Los esfuerzos se licuan en una presencia&lt;br /&gt;La mirada no puede faltar&lt;br /&gt;El rebote del odio salpica las ventanas&lt;br /&gt;En el techo no hay nada&lt;br /&gt;Y tal vez todos hayamos sido músicos&lt;br /&gt;Las cosas tienen saco&lt;br /&gt;La red es imprecisa como la vida&lt;br /&gt;No hay mascotas de dioses&lt;br /&gt;No hay tronos que ensangrentar&lt;br /&gt;Los labios se editan&lt;br /&gt;Y todo sigue con mínimas diferencias.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-6799787464812425877?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/6799787464812425877/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=6799787464812425877' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/6799787464812425877'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/6799787464812425877'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/08/la-confusin-es-clarsima.html' title='La confusión es clarísima'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-4952707386617014020</id><published>2008-08-24T11:08:00.000-07:00</published><updated>2008-08-24T12:22:00.803-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todas Ellas'/><title type='text'>ANDREA, o ese pequeño acto de prostitución diario</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SLGzdI6ygPI/AAAAAAAAAIc/P7SZWrm9pVs/s1600-h/camarera2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5238165154800238834" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 175px; CURSOR: hand; HEIGHT: 150px" height="156" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SLGzdI6ygPI/AAAAAAAAAIc/P7SZWrm9pVs/s200/camarera2.jpg" width="185" border="0" /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/a&gt; &lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff9966;"&gt;Llegué a la oficina&lt;/span&gt; &lt;/strong&gt;y mientras me sentaba ya estaba discando el número de uno de los bares que ofrecen el servicio de cafetería en el edificio. Antes de ocuparme de los temas del día, antes de abrir la agenda y zambullirme de lleno en esa vorágine indefinida que llaman ‘gestión’, di el habitual paseo por los blog de esos amigos desconocidos que uno fue gestando durante el último año, para terminar en el propio, constatando cuántos navegan después de las tres de la madrugada, que fue cuando cerré mi conexión en casa.&lt;br /&gt;Ya me impacientaba –no puedo desprenderme del aliento del puro de la noche si no bebo una taza de café– cuando un muchacho desgarbado, con algunos pelos azules mal disimulados por el pegote que le aplastaba la cabellera al casco, en un vano intento de parecer prolijo, golpeó tímidamente la puerta entornada de la oficina, con una bandeja en la otra mano.&lt;br /&gt;Me quedé mirándolo hasta que comprendí que traía el pedido.&lt;br /&gt;–Pasá. –dije de no tan buen modo.&lt;br /&gt;Con un no muy efectivo intento por disimular su inexperiencia en tan noble oficio, depositó la taza mediana de café y el vaso grande con soda sobre el escritorio negro y me preguntó si me servía azúcar o edulcorante. Respondí con la célebre frase que heredé de un gordo amigo, que suele sentenciar a la hora de la sobremesa y luego de una histórica bacanal, ‘una caloría menos, es una caloría menos’.&lt;br /&gt;Pagué los $ 4 por el servicio y el muchacho se perdió entre las oficinas del pasillo, llevando el resto de los pedidos.&lt;br /&gt;La mañana se deshizo en breves minutos. En algún momento la figura de Andrea apareció luminosa enmarcada en la puerta,&lt;br /&gt;&lt;a aiotitle="click to expand" href="javascript:togglecomments('Andrea')"&gt;+/- Continuar leyendo&lt;/a&gt; &lt;div class="commenthidden" id="Andrea"&gt;&lt;p align="justify"&gt;abriendo su otra puerta; una sonrisa franca y hasta un poco pícara, una sonrisa como las que tienen esas mujeres que saben de su influjo sobre el entorno y pueden regularlo con cuentagotas, dirigirlo como un misil hacia un blanco determinado, o enarbolarlo como la más infranqueable de las murallas.&lt;br /&gt;–Permiiisooo... –dijo mientras avanzaba hacia el interior y la luz de los ventanales del pasillo contrastaban la sinuosidad de su figura, mal encubierta por ese guardapolvito blanco de moza.&lt;br /&gt;–Vengo a retirar la vajilla.&lt;br /&gt;Y mientras la miraba en silencio, ella levantó el platito y lo depositó en la bandeja, acomodó encima la taza, recogió el vaso vacío y tuvo la delicadeza de limpiar la superficie del escritorio con un paño. Yo seguía mirándola, y ella seguía mis ojos, sin dejar de sonreír.&lt;br /&gt;Cuando se estaba por retirar, el pregunté&lt;br /&gt;–¿Por qué no me trajiste el café personalmente?&lt;br /&gt;Por un instante abandonó la llave que le abría todos los caminos y se puso seria.&lt;br /&gt;–No pude venir, tenía otros pedidos que entraron antes, así que el dueño lo mandó a José, el chico nuevo, para que atienda este piso. Pero fui yo la que se ocupó de que le llegue como se lo traigo siempre: bien caliente, mucho café y un toque de leche. ¿Por qué me lo pregunta? ¿No lo trajeron así?.&lt;br /&gt;Nuevamente segura de sí, recuperó el gesto que encendía su cara hasta opacar el brillo de esos ojos marrones y grandes.&lt;br /&gt;–No. No pregunto por eso. –me quedé un segundo buscando las palabras y continué–. Sentate. Vamos a hacer unos números. Nos va a ocupar apenas unos minutos.&lt;br /&gt;Un poco incómoda, dejó la bandeja sobre la tabla y se sentó en la silla frente a mí.&lt;br /&gt;–Primero –dije con algo de solemnidad, como si fuera a revelarle un gran secreto– quiero que pongamos algo en claro. En este piso, la mayoría de los que piden el desayuno son hombres. El servicio lo ofrecen al menos tres bares, pero casi todos solicitan el servicio del bar en el que trabajás. Los otros ofrecen lo mismo, con la misma calidad, pero a menor costo y además incluyen algún tipo de adicional; galletitas; escones; jugo artificial en lugar de soda... Sin embargo siguen prefiriendo el servicio que vos les traes habitualmente ¿Por qué creés que eso ocurre?&lt;br /&gt;– ... –parpadeó&lt;br /&gt;–Te lo voy a decir sin vueltas. Debés tener entre 19 y 22 años, sos atractiva; simpática; entradora. Tenés una figura que despierta un caos de deseos. Casi todos esos hombres pagan la diferencia para que el desayuno se lo traigas vos. Y ese es mi caso. No importa que yo te doble en edad; pago para verte, para intercambiar algunos escarceos verbales, ‘el chichoneo’, como se le suele decir. Para verte llegar, sonreír, para ver cuando te vas. Para olvidarme sabiendo que en algún momento volverás a entrar en escena a retirar la vajilla. Un juego simple que dura el tiempo que tardás en dejarme el café, y del que te creo plenamente conciente. ¿Se entiende?&lt;br /&gt;–Si, creo que sí, aunque no me guste mucho... –balbuceó mientras los colores le subían a la cara y unos rulos se le soltaban sobre la frente haciéndola más bella.&lt;br /&gt;–Sé que te puede resultar duro, pero podemos decir que este contrato no escrito se parece a la prostitución, y quizá lo sea. Nuestro pequeño acto de prostitución diario. Pago de más para verte. Pago ese adicional que no está relacionado con el café sino con tu persona.&lt;br /&gt;La situación resultaba extraña, percibí cómo todos sus músculos se tensaban, comenzó a restregarse las manos húmedas. Mordió el labio inferior y miró hacia la pantalla de la PC. Me apuré para no desbaratar definitivamente la situación, o para tratar de retenerla antes de que lagrimeara y saliera corriendo por el pasillo como si la hubiese violado.&lt;br /&gt;–Pero no hay por que ponerse mal, hay que tomarlo con naturalidad –insistí– ocurre a diario, en cualquier tipo de negocio. Algo de esta pequeña prostitución aparece casi siempre en cualquier transacción, y muchas veces excede la simple oposición sexual. No creo que te mancille, que te ensucie, es algo que, en definitiva, hay que saber utilizar. Para nuestro caso puntual, la cosa es así: cada vez que solicite mi café, me lo traés vos. Si no podés, ocupate de hacérmelo saber. Ese día no desayunaré. Si no te gusta, me lo decís ahora, y terminamos el ‘contrato’. No será lo mismo, pero me ahorraré unos pesos a fin de mes, aunque la cara del mozo del otro bar me sea tan indiferente como la infografía del cuadro en la pared. Te digo más. Te voy a decir la verdad –lo cual era una mentira–, quizá hasta deje de tomarlo. El café no me gusta, comencé a pedirlo cuando viniste a ofrecerlo ¿soy claro?&lt;br /&gt;–Clarísimo– me respondió, tratando de reacomodarse y forzando una nueva sonrisa.&lt;br /&gt;Después se paró, recogió la bandeja y nos saludamos cordialmente. La mitad de la mañana ya había transcurrido.&lt;br /&gt;Le di vueltas al asunto unos minutos mientras leía un acta de acuerdo de transferencia de recursos entre sectores de la compañía. Recibí gente de Administración que me hizo llenar un formulario para un trámite de certificación de firma. Mi jefe me llamó rabioso por un desvío en uno de los objetivos. Amenazó con enviarme a otra sucursal de menor categoría en otra ciudad (la amenaza me pareció más una oportunidad que un castigo) si no lograba revertir la tendencia en los próximos meses.&lt;br /&gt;Sobre el mediodía, el marco de la puerta de la oficina volvió a lucir la figura de Andrea, esta vez sin bandeja. Se quedó en el umbral sonriendo con sus ojos chispeantes, más chispeantes de lo habitual, divertida. La miré y sonreí como diciéndole ‘¿y ahora?’&lt;br /&gt;–Como los otros bares ofrecen el almuerzo, el nuestro decidió también incorporar ese servicio. Estoy recogiendo los pedidos; se puede elegir de entre cuatro menús ejecutivos, es un poco más caro –y remarcó, dejando ver en toda su amplitud el arco de sus labios carnosos y húmedos: pero en su caso exclusivo, si decide tomarlo, lo traeré yo misma.&lt;br /&gt;Me quedé admirándola unos segundos, envuelta en ese halo de luz de mediodía.&lt;br /&gt;–No –dije sonriendo– no suelo almorzar, pero no dudes en avisarme cuando puedas ofrecerme el servicio de la cena.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-4952707386617014020?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/4952707386617014020/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=4952707386617014020' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/4952707386617014020'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/4952707386617014020'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/08/andrea-o-ese-pequeo-acto-de-prostitucin.html' title='ANDREA, o ese pequeño acto de prostitución diario'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SLGzdI6ygPI/AAAAAAAAAIc/P7SZWrm9pVs/s72-c/camarera2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-8535194694633799424</id><published>2008-08-18T19:28:00.000-07:00</published><updated>2008-08-18T19:30:42.927-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Referencias'/><title type='text'>Nuevos Soportes Para Las Letras</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.espaciofenomenos.blogspot.com/"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5236050317639156178" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SKowBaj0AdI/AAAAAAAAAIM/MOcl6IuspB0/s200/fenomenos+portada+blog.png" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Por ahora, para ir tomando conocimiento...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-8535194694633799424?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/8535194694633799424/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=8535194694633799424' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/8535194694633799424'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/8535194694633799424'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/08/nuevos-soportes-para-las-letras.html' title='Nuevos Soportes Para Las Letras'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SKowBaj0AdI/AAAAAAAAAIM/MOcl6IuspB0/s72-c/fenomenos+portada+blog.png' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-7143935065670151602</id><published>2008-08-18T14:29:00.000-07:00</published><updated>2008-08-23T19:20:27.616-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arritmias'/><title type='text'>AFUERA EL MUNDO ES IMPRECISO</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SKnp_YfuPVI/AAAAAAAAAIE/XZ-Bt9l4rC0/s1600-h/afuera+el+mundo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5235973316911447378" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SKnp_YfuPVI/AAAAAAAAAIE/XZ-Bt9l4rC0/s200/afuera+el+mundo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#66ff99;"&gt;Mientras tras la puerta&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; el cielo volaba en astillas de lo que alguna vez fue y el humo aterciopelaba cualquier imagen nosotros nos acariciábamos hasta sacarnos sangre como si nunca el sol hubiese impregnado nuestros cuerpos con sus rayos. La muchedumbre se agolpaba en las calles, consumida por estímulos encontrados y arrebataba los escaparates de los shoppings para llenar el vacío existencial. El ruido confundía hasta el calor de las expresiones y los cuerpos eran monigotes de un ubicuo vaho de frenesí; las máquinas doblegaban su destino original hasta anular los sentidos de sus dueños. Podían caernos las peores bombas, no por eso dejaríamos de hundir nuestros dedos, regurgitar la humedad hasta que un solo río corriese por espaldas dobles. Las palabras ya no tenían sentido y mi mano se enredaba con el rubio volumen de tu monte; tus dedos hurgaban mi farol que incendiaba el cuarto, emitía su luz en pulsaciones, oscilaba bajo la precisión doméstica de tu mano que izaba y bajaba una bandera de placer, escribía casi sobre tu vientre un código ancestral con tinta que la mañana borraría antes de que los vidrios estallaran; el piso se hundiese y el techo finalmente sepultara el interminable éxtasis. Me mirabas en el espejo oval, te mirabas artera en él y abrías tu espesura para que devolviese el gesto. Las figuras se repetían, pero eso no era lo importante: de regeneraciones está hecha la delectación, y de gestos, el amor. Como una pantalla a medida, la oscuridad brillante de tus orificios desmenuzaban los minutos y el telar que se hundía a cada movimiento impregnaba como una pintura extraña, implantada en sombras, jugos y deslices. Las paredes temblaban un poco, quizá en resonancia con la frecuencia que requiere Onán, o plagiando la turbulencia de la guerra, queriendo irrumpir y resquebrajar nuestras oscilaciones, secar la baba que lubrica el ardor, domeñar las encontradas lenguas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afuera, el mundo es impreciso, y la multitud una tentación. Como en una película que se quema sobre el final, el blanco enceguece, y devora la variedad. No habrá otras oportunidades, la locura es un cáncer que equipara todo, y tanta igualdad no es más que el desierto. Antes de estallar mutuamente, el silencio, el último gran silencio, nos envuelve en generosa intimidad.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-7143935065670151602?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/7143935065670151602/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=7143935065670151602' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/7143935065670151602'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/7143935065670151602'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/08/afuera-el-mundo-es-impreciso.html' title='AFUERA EL MUNDO ES IMPRECISO'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SKnp_YfuPVI/AAAAAAAAAIE/XZ-Bt9l4rC0/s72-c/afuera+el+mundo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-7547137768023563814</id><published>2008-08-17T18:57:00.000-07:00</published><updated>2008-08-17T19:28:33.726-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bloguerías'/><title type='text'>El Otro Muñeco</title><content type='html'>Hablando de ventrílocuos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/om0lyscwsbE&amp;hl=en&amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/om0lyscwsbE&amp;hl=en&amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-7547137768023563814?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/7547137768023563814/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=7547137768023563814' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/7547137768023563814'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/7547137768023563814'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/08/otro-mueco.html' title='El Otro Muñeco'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-7757118115964319125</id><published>2008-08-12T18:35:00.000-07:00</published><updated>2008-08-12T18:47:28.466-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Textos'/><title type='text'>Cartel del Cartel de la Novedad</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc99;"&gt;Esparce el esperma&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; gráfico las cíclicas novedades como astucias aniquiladas en su propia sutileza, un cartel del cartel. Violencia que se vende como manteca y en el techo no hay nada, no hay. Horizonte que se abre hacia un cielo que no existe y en serie las nubes se cubican. Desandar la aduana del dolor sin placer. Oid mortales el grito sagrado. La especie se ahoga ahora y la lluvia no dejará títere con cabeza. No debió la página abrirnos juego, las imágenes se plagian, el rubor es solo un color, el arco del triunfo de esas piernas es uno y todos. El pubis delicado y esplendoroso, estetizado y ofrecido en su eternidad de deseo. La novela está siempre terminando, y el soplo del viento barre solo las hojas. Los números son ambiguos, tanto como las palabras. El resto es himno. Nosotros, un acorde desafinado un día martes de agosto.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-7757118115964319125?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/7757118115964319125/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=7757118115964319125' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/7757118115964319125'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/7757118115964319125'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/08/cartel-del-cartel-de-la-novedad.html' title='Cartel del Cartel de la Novedad'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-4592827848231375092</id><published>2008-08-12T18:20:00.000-07:00</published><updated>2008-08-12T18:24:42.402-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Referencias'/><title type='text'>Nación Apache: Jornadas Culturales</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SKI3bs8Cl8I/AAAAAAAAAH8/vN04ZXNKIxc/s1600-h/NaciÃ³n+Apache.gif"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5233806666016921538" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SKI3bs8Cl8I/AAAAAAAAAH8/vN04ZXNKIxc/s320/Naci%C3%B3n+Apache.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ciclo de debates a realizarse los miércoles 3, 10, 17 y 24 de Septiembre / 1 y 8 de octubre.&lt;br /&gt;Temas: Lo escrito y el futuro de la cultura. Transmisiones del saber: los desplazados de la educación, políticas de dispersión, operaciones de comunicación, lo banal. Las artes y la conjugación tecnológica. La experiencia colectiva: tribus y territorios, escritura y disidencia, políticas del silencio. El futuro como ficción: destinos postindustriales y destinos individuales, el sujeto del futuro, el borde sudamericano. Dos años de Nación Apache: la cultura como ámbito gratuito y colectivo: los blogs, de lo virtual al papel... + &gt;&gt; &lt;a href="http://www.nacionapache.com.ar/archives/2327"&gt;http://www.nacionapache.com.ar/archives/2327&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-4592827848231375092?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/4592827848231375092/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=4592827848231375092' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/4592827848231375092'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/4592827848231375092'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/08/nacin-apache-jornadas-culturales.html' title='Nación Apache: Jornadas Culturales'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SKI3bs8Cl8I/AAAAAAAAAH8/vN04ZXNKIxc/s72-c/Naci%C3%B3n+Apache.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-7165002674582490361</id><published>2008-08-09T09:15:00.001-07:00</published><updated>2008-08-09T09:18:00.663-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Referencias'/><title type='text'>Festival RESONANTE</title><content type='html'>&lt;a href="http://resonantefestival.blogspot.com/"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5232552868426538578" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SJ3DHE8D3lI/AAAAAAAAAH0/ZcHiT9dlT9k/s320/resonante_banner_largo1.png" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SJ3C71SAP_I/AAAAAAAAAHs/55hmApkUJ_Q/s1600-h/resonante_banner_largo1.png"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-7165002674582490361?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/7165002674582490361/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=7165002674582490361' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/7165002674582490361'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/7165002674582490361'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/08/festival-resonante.html' title='Festival RESONANTE'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_8rE0iJThDfs/SJ3DHE8D3lI/AAAAAAAAAH0/ZcHiT9dlT9k/s72-c/resonante_banner_largo1.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-3973230006720593473</id><published>2008-08-03T12:23:00.000-07:00</published><updated>2008-08-03T12:26:25.767-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Referencias'/><title type='text'>EN LA REGION DEL AIRE</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo te beberé, yo te conducirá a la muerte, &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;pero antes haré que conozcas todos los placeres del amor” &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;del poema “Lililth” de Carmen Bruna &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;"Alado soy, y no por propio deseo sino porque los femeninos lazos, que leves me envuelven en un abrazo, zumbantes me remontan entre velos. Mojadas sábanas en miel abismo, ésta cae de paralelas bocas, borbotante dentro de mi boca y rebosa los labios no ya míos sino de otros labios, distintas lenguas. Tenues surgieron anhelando anhelos, desdobladas por arte y convergencia de rígido manantial y narciso. Cerca de la luna el lecho tendieron donde soy su néctar y son el mío. "&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Capítulo 9 de 'del Señor S solo sueños', J Dipré y J Yakoncick&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-3973230006720593473?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/3973230006720593473/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=3973230006720593473' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/3973230006720593473'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/3973230006720593473'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/08/en-la-region-del-aire.html' title='EN LA REGION DEL AIRE'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-673290724729597179</id><published>2008-08-03T11:08:00.000-07:00</published><updated>2008-08-03T11:11:55.958-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Referencias'/><title type='text'>MALDITOS JUEVES!!, en Córdoba</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;"En agosto&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;, el ciclo de artes visuales, literatura y música &lt;strong&gt;"Los jueves malditos"&lt;/strong&gt; reunirá en el edificio de La Rioja y General Paz una selección de propuestas estéticas disidentes, con un criterio de convocatoria que copia de los hormigueros la idea de un caos eficiente. Una ensalada de hermosas abominaciones culturales pondrá en escena algunos de los lados oscuros de la ciudad sin puerto. &lt;em&gt;Iván Ferreyra&lt;/em&gt;, director de Recovecos, ideólogo del blog &lt;strong&gt;Un mundo sin Jorges&lt;/strong&gt; (http:matemosajorge.blogspot.com) y autor de la novela El resentimiento, está detrás de escena, en un lugar que parece elegir para hacer que, a pesar de sus ausencias, en Córdoba pase algo."&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://www2.lavoz.com.ar/suplementos/temas/08/08/03/nota.asp?nota_id=227445"&gt;Ver nota completa de Emanuel Rodríguez, en La Voz del Interior&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-673290724729597179?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/673290724729597179/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=673290724729597179' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/673290724729597179'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/673290724729597179'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/08/malditos-jueves-en-crdoba.html' title='MALDITOS JUEVES!!, en Córdoba'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-2179807437788818819</id><published>2008-07-25T20:28:00.000-07:00</published><updated>2008-07-25T20:29:40.482-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Textos'/><title type='text'>Niebla Virtual</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#33ccff;"&gt;Ya estoy&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; desapareciendo&lt;br /&gt;En los intersticios del diario&lt;br /&gt;En la socavada realidad de los pixel&lt;br /&gt;En la abundancia de los títulos&lt;br /&gt;En el desierto del brusco despertar&lt;br /&gt;En un amor sin piel&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-2179807437788818819?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/2179807437788818819/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=2179807437788818819' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/2179807437788818819'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/2179807437788818819'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/07/niebla-virtual.html' title='Niebla Virtual'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-6908735334762900214</id><published>2008-07-12T19:55:00.000-07:00</published><updated>2008-07-12T20:27:30.396-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>NOTICIAS DEL DÍA</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ffcccc;"&gt;&lt;strong&gt;Otro micro&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;choca y mueren sus pasajeros&lt;br /&gt;Muchas cosas ocurren en las rutas argentinas&lt;br /&gt;El Papa vuelve a anunciar que pedirá perdón&lt;br /&gt;por los abusos sexuales de los sacerdotes&lt;br /&gt;El Presidente pide a los intelectuales que lo apoyen&lt;br /&gt;frente al conflicto del campo&lt;br /&gt;Los ruralistas insisten en movilizarse&lt;br /&gt;Algunos intelectuales los apoyan, virtualmente.&lt;br /&gt;La izquierda, cansada de bregar por la reforma agraria&lt;br /&gt;Apoya a quien sea, siempre y cuando no sea al gobierno&lt;br /&gt;Una líder surgida de una provincia pobrísima, donde ya no lidera nada&lt;br /&gt;salta de aquí para allá aunque los pobres&lt;br /&gt;sigan siéndolo en su propia, chacoteada provincia&lt;br /&gt;a la que ya no volverá porque, la verdad, la miseria le produce gastritis.&lt;br /&gt;Se suceden cadenas de emails y se dicen las mismas palabras:&lt;br /&gt;‘oportunidades que se pierden’. Hemos perdido tantas.&lt;br /&gt;Todo el mundo dicta lecciones, mientras&lt;br /&gt;máquinas monstruosas con monstruosas ruedas&lt;br /&gt;se alinean a la vera del camino&lt;br /&gt;Muchas cosas ocurren en las rutas&lt;br /&gt;El índice de inflación indica descarnada manipulación.&lt;br /&gt;Yo&lt;br /&gt;recuerdo uno de los ríos que cruzan la ciudad&lt;br /&gt;como otras rutas&lt;br /&gt;luego de que las grandes lluvias pasaran&lt;br /&gt;—¿Aumentó mucho el caudal en el verano?&lt;br /&gt;Sí&lt;br /&gt;Se lo puede ver claramente cuando baja&lt;br /&gt;—¿Cómo cuánto aumentó?&lt;br /&gt;Hasta la altura del borde donde dejan de verse,&lt;br /&gt;prendidas a los yuyos, a las piedras,&lt;br /&gt;bolsas de plástico, zapatillas viejas, latas y otros restos&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-6908735334762900214?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/6908735334762900214/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=6908735334762900214' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/6908735334762900214'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/6908735334762900214'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/07/noticias-del-da.html' title='NOTICIAS DEL DÍA'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-1537599665119990310</id><published>2008-07-01T17:34:00.000-07:00</published><updated>2008-07-01T18:01:27.352-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todas Ellas'/><title type='text'>PLUS</title><content type='html'>&lt;em&gt;&lt;em&gt;&lt;p align="justify"&gt; &lt;strong&gt;Hace algunos años&lt;/strong&gt; publiqué una novela corta. El original contenía una serie de notas, inéditas,  a las que denominé 'PLUS'. Funcionaban como claves del relato principal y aparecían en la voz de Lucía (cuyo nombre se transformaba en Sofía a medida que el personaje evolucionaba); en la de un hombre (El), en la de otra mujer (Ella) y hasta en la del 'Autor'.&lt;br /&gt;A continuación transcribo el agregado:&lt;/em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LUCIA/SOFIA:&lt;/strong&gt; &lt;br /&gt;Tuve una amiga en el colegio primario. Seguimos siendo compañeras en el secundario, y nuestra amistad se profundizó; nos contábamos todo, pasábamos gran parte del día juntas y llegamos a parecernos de tal manera que la gente nos confundía. Nunca sentí por ella lo que se dice una atracción sexual, o no me daba cuenta. Cuando teníamos quince años viajamos al extranjero invitadas por una tía de ella, durante casi tres meses compartimos todo: desayunábamos juntas, salíamos, por la noche nos quedábamos largas horas hablando a oscuras en la habitación, no recuerdo ningún hecho que no estuviese justificado por nuestra gran amistad, ni siquiera el hábito de bañarnos juntas. Después la vida fue alejándonos poco a poco. A los 20 años, reflexionando nostálgicamente sobre nuestra amistad, se me ocurrió que la gente, al vernos, debió pensar que éramos lesbianas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;EL:&lt;/strong&gt; &lt;br /&gt;Lo recordé algún tiempo después, y no es que lo tuviese verdaderamente olvidado, no estaba en el rincón oscuro y luminoso del inconsciente. Yo diría que lo tenía allí, opaco, desprovisto de uso, de valor (en apariencia). También creo que las veces que lo traje a la conciencia fue con otros fines, mucho antes de que mi vida cambiara radicalmente. Ahora, quizá, le doy un valor excesivo.&lt;br /&gt;  Yo tendría unos once o doce años y era apenas un poco más grande que el resto de la barra de amigos.&lt;a aiotitle="click to expand" href="javascript:togglecomments('PLUS')"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&gt;+/- Continuar leyendo&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="commenthidden" id="PLUS"&gt;&lt;p align="justify"&gt;A un costado de mi casa había una gran carpintería que pertenecía a un organismo estatal. Los obreros hacían horario corrido desde muy temprano y por la tarde invadíamos el solitario lugar que, para nosotros, era una especie de parque de diversiones gratuito y oculto. Allí nadie nos vigilaba, esa libertad convertía todos nuestros juegos en fantásticas aventuras. Con nosotros siempre estaban dos chicas del barrio: Estela vivía frente a mi casa, y era la que se encargaba de conseguir cigarrillos en un kiosco donde la madre tenía cuenta corriente; Andrea era la hermana menor del gordo y no siempre participaba de nuestros juegos. Alguna vez estuvimos solos con Estela cosa que ocasionó nuestros iniciales juegos sexuales. No recuerdo haber tenido experiencias previas, pero ella algo sabía porque había intentado con un primo que vivía en el campo. Nos desnudábamos sobre unas tablas que tenían la apariencia de largas mesas y allí nos prodigábamos todo tipo de caricias y besos. Recuerdo que lo que más le gustaba era agarrarme con toda su mano el pene (por ese tiempo yo había descubierto su prodigiosa variabilidad) y apretarlo hasta que las venas se hincharan y latieran, y la cabeza se tornara de un morado azulino. Fracasando en la penetración nos conformábamos con una refriega que nos ponía la piel al rojo vivo. Sus pechos eran apenas dos botones incipientes y oscuros que se ponían durísimos e inquietos cuando les pasaba mi lengua y los llenaba de cosquillas.&lt;br /&gt;  Un día vino también Andrea y Estela quiso mostrarle nuestros juegos, saqué mi juguete que antes de salir ya se había puesto duro y grande, &lt;br /&gt;cosa que de inmediato la asustó. Estela insistió y logró que Andrea se bajase la bombacha, pero fue necesario que primero se la sacase ella. Andrea no tenía el mismo desarrollo que Estela y el pubis apenas si dejaba ver la sombra de un vello rubio y transparente. Después hizo que me lo agarrara. Por un momento sentí las cuatro manos sobre él. Estela me besó como para mostrarle cómo debía hacerlo, Andrea tenía los labios fríos y rígidos y no permitía que yo le metiese la lengua, mientras tanto sus manos apretaban mi juguete ayudadas por la mano de la otra. El miedo (y un poco la timidez) comenzaba a desaparecer, pero aún se la veía medio dura parada ahí, con la bombacha arrugada a la altura de las rodillas, cosa que entorpecía sus movimientos y la hacía algo ridícula. Yo me había reclinado en una pared y quería que se apoyase, pero mi juguete la daba miedo, decía que eso le dolería, Estela le decía que no, que era lindo, que daba como una cosquilla, y le mostraba cómo lo hacía ella, después la tomaba del brazo y la arrastraba contra mi cuerpo. Cuando comenzamos a refregarnos con confianza dijo que sí, que quería probar. Entonces fuimos hasta donde estaba la mesa y le enseñamos cómo debía ponerse. A mí, en ese momento, me daba un poco de miedo porque me parecía que, al ser más chica que Estela, realmente le podía llegar a doler. En ese momento oímos la voz del hermano que venía a buscarla, alcanzamos a vestirnos a tiempo, pero el gordo sospechó algo y se la llevó de mal humor (desde ese día, siempre que él se iba se llevaba a su hermana). &lt;br /&gt;  Nos quedamos un rato más, solos; volvimos a desvestirnos y seguimos jugando, en un momento sentí como que una barrera cedía, y Estela gritó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ELLA:&lt;/strong&gt; &lt;br /&gt;Mi tía tenía sólo dos años más que yo, fue ella quien me enseñó todas las cosas de la vida. No sé si supo la importancia que su imagen tuvo para mí. Recuerdo que su risa, o mejor: un gesto a medio camino entre la risa y la carcajada, lograba extasiarme. Era el prototipo de la belleza y la desenvoltura, a su lado yo era una chica torpe y tímida. Los fines de semana generalmente los pasaba en casa y lograba convertirme en su sombra. Dormíamos en la misma cama ya que no había otra, aprovechábamos esa ocasión para contarnos todo aquello que no debían escuchar los mayores, aunque debo reconocer que la que abundaba en secretos era ella que, durante la semana, se veía con un muchacho de un curso superior. Me contaba todo lo que hacía con él, y como yo no había tenido experiencias con ningún varón, trataba de hacerme sentir lo que ella sentía cuando la besaban, o acariciaban. Murió muy joven de una enfermedad desconocida, fue toda una conmoción para la familia, pero para mí fue terrible. Su ausencia se potenció y tardé mucho tiempo en acomodarme a esta soledad; sobreviví, y creí que podría prescindir de su estrella. &lt;em&gt;Después ocurrió lo que ocurrió en casa&lt;/em&gt; y decidí que no debía soportarlo, y escapé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;AUTOR:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;*  El conocimiento sobre uno mismo comienza por el autoerotismo. Toda extensión erótica posterior es una mirada sobre los demás, una búsqueda, una manera de conocer, mirada que nos devuelve a nosotros. En ‘Memorias de Adriano’, de M. Youcenar, encontré reflexiones que apuntalan estas ideas, estas intuiciones. En la Biblia hay expresiones tales como fulana no había conocido hombre; todos sabemos a qué refiere ese ‘no había conocido hombre’, pero ¿qué significa?&lt;br /&gt;*  Recuerdo siempre una escena que vi hace años en la película ‘El Ansia’, no sé qué me provocaría si la viese ahora. Dos mujeres, la imagen trata de dar cuenta de lo que siente una de ellas (la víctima) y lo que verdaderamente ocurre; se besan, se acarician entre velos (posiblemente mi recuerdo no coincida puntualmente con el filme), una muerde a la otra. Un plano me dio la impresión de una dulzura, una ternura sin límites, el otro ahondaba en la morbosidad, tal vez el contraste fijó esa imagen para siempre.&lt;br /&gt;*  Un texto, un viejo borrador de un relato de ciencia ficción que intenté hace unos años, ‘Beatriz Llueve’ (larga historia la de las Beatrices en la literatura de Occidente). Se anunciaba el advenimiento de computadores de gran poder basados en algo que los especialistas llamaban memoria líquida. Imaginé, entonces, un apocalíptico mundo de posguerra con largas peregrinaciones de sobrevivientes en busca de agua. Mi personaje, una especie de vagabundo, encuentra, alborozado, una laguna y se baña en ella. La pequeña laguna era una mujer artificial que se enamora de su bañista, lo excita hasta que es descubierta. Él evita lo imposible de tal relación, se va, pero su deambular es sorprendido por una lluvia (al igual que el hallazgo de la laguna, esto es algo fuera de lo común dentro de la lógica del mundo en que le toca sobrevivir), el caminante piensa si acaso esa lluvia no se llamará Beatriz.&lt;br /&gt;*  Si Lolita, de Nabokov, además de deleitarme, me hizo pensar en las enormes posibilidades formales de la prosa (gran mérito del traductor que logró volcar a otra lengua parte de aquello que de antemano se considera perdido), Ada, or Ardor (traducido al castellano como Ada o el Ardor, inevitablemente traicionado el juego fónico del original) me conmovió profundamente. Si bien la obra disparadora de este relato, para ser honestos,  fue una trasnochada lectura de ‘Lo Imposible’, de Bataille, ahora creo que la potencia de Ada... merodeaba.&lt;br /&gt;*  El personaje novelesco... Luego del estereotipo, el personaje de la novela era aquel que en base a los distintos acontecimientos evolucionaba. Es decir, la fábula imponía los cambios en su carácter. Más adelante el realismo lo puso en su clase, lo dotó de un habla que lo diferenciaba, lo marcaba y nuevamente lo metía en el corsé del estereotipo (el propio Borges dijo alguna vez que le dieran una manera de hablar y ya tendría un personaje). Particularmente creo que diariamente adaptamos nuestro discurso a las situaciones, a los lugares y en relación a nuestro interlocutor. Llevado a la literatura (que siempre persigue lo real, aunque no lo alcance) el personaje se define siempre en relación a otro, y alcanza todo su relieve respecto de un tercero.&lt;br /&gt;*  No quería escribir versos&lt;br /&gt;No quería escribir prosa&lt;br /&gt;Escribí...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-1537599665119990310?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/1537599665119990310/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=1537599665119990310' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/1537599665119990310'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/1537599665119990310'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/07/luciasofia-tuve-una-amiga-en-el-colegio.html' title='PLUS'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-2395790311190280587</id><published>2008-06-16T15:01:00.000-07:00</published><updated>2008-06-16T15:11:44.760-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arritmias'/><title type='text'>MIL MUJERES</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_8rE0iJThDfs/SFbk5BrMUYI/AAAAAAAAAG8/y1GLyOB5tiA/s1600-h/vision.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5212605287081202050" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_8rE0iJThDfs/SFbk5BrMUYI/AAAAAAAAAG8/y1GLyOB5tiA/s200/vision.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;Quizá tuve&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; la decencia de no comentarle nada, no lo recuerdo, no siento que haya sido claro y sin embargo, conociéndome, debo haber oscilado entre el deseo arrebatador de vengarme y la impiadosa frialdad de callar la boca como si esa ética íntima fuese otro dardo, mucho más sutil, mucho más eficaz. Ella se fue, como dije, espero, creyendo en mi derrota, y yo debo haber volcado algunas lágrimas de cocodrilo para luego encerrarme en la bohardilla y precalentar mis dedos hasta dejar que la poesía fluyese libremente mientras que por la ventana las imágenes de una ciudad que se muere lentamente me distraían, o distraían las otras imágenes, aquellas en donde la piel sedosa caía por las curvas de su cadera mientras mis manos obtenían todo su placer y mi boca escribía una oda monumental al amor. Quizá el amor no sea el amor mítico sino apenas lo que queda luego del deseo, y en esos momentos evocados yo no la amaba, solo la deseaba. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Los ciclos de la abstinencia me traerían de nuevo a las lluvias de verano, y los senderos de las galerías de cuadros muertos me permitirían encontrar otro refugio para el ardor, una voz cascada antes de estallar bajo este desconocido, ahogada en los propios cabellos que rodean el frágil cuello y el aliento que sube hasta el techo y allí anida una mancha de humedad que luego indagaremos buscando símiles como cuando los niños se reúnen en un rincón del patio y se sientan a imaginar debajo de las nubes. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que las palabras volvían sobre sí cuando ya te habías ido, triunfante, con tus cosas subidas a un taxi hacia la estación de trenes que te llevaría vaya uno a saber dónde, pero lejos, lejos de aquí, de estos cuartos secos, de esta inmensidad que es la locura, de este amor que es el orden mortal al deseo, su astringencia, su esbeltez equilibrada, lejos de este lugar donde yo tejía los más crueles versos en los que te reconocerías algún día y reconocerías, también, la dura verdad, en ese acercamiento de miradas, humedades e imágenes de manos, senos, siluetas contrastadas a la rigidez de las líneas estrictas y cabelleras como colores tiene el arco iris, como fraguas pueda engendrar el brío, la desesperada búsqueda de otra dermis en la cual envolverme hasta fusionarme. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Morir embanderado en los ojos de mil mujeres, acunado en los pliegues siempre cálidos y diferentes del devenir. Morir ahíto sin doblegarme a otra moral que no sea acariciar la aspereza de la novedad sin dejar de homenajear el roce pasado. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ese, mi único destino y anhelo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-2395790311190280587?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/2395790311190280587/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=2395790311190280587' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/2395790311190280587'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/2395790311190280587'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/06/mil-mujeres.html' title='MIL MUJERES'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_8rE0iJThDfs/SFbk5BrMUYI/AAAAAAAAAG8/y1GLyOB5tiA/s72-c/vision.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-49734626780548350</id><published>2008-06-12T18:31:00.000-07:00</published><updated>2008-06-12T19:23:19.117-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Referencias'/><title type='text'>¿Podremos cambiar?</title><content type='html'>Uno tiene la permanente sensación de que todo se está yendo a la mierda siempre, quizá &lt;a href="http://video.google.com/googleplayer.swf?docid=-5645724531418649230&amp;amp;hl=es"&gt;este didáctico video sobre la historia de las cosas&lt;/a&gt; (la historia del consumo, digamos) nos lo confirme. Son veinte minutos que valen la pena (sí, la pena).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-49734626780548350?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/49734626780548350/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=49734626780548350' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/49734626780548350'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/49734626780548350'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/06/podremos-cambiar.html' title='¿Podremos cambiar?'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-173164593027741687</id><published>2008-06-07T13:10:00.000-07:00</published><updated>2008-06-07T13:15:57.911-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arritmias'/><title type='text'>LAS SÁBANAS AJADAS</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_8rE0iJThDfs/SErremThG1I/AAAAAAAAAGs/FCZrJjElhFs/s1600-h/niebla.jpg"&gt;&lt;strong&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5209234829918411602" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_8rE0iJThDfs/SErremThG1I/AAAAAAAAAGs/FCZrJjElhFs/s200/niebla.jpg" border="0" /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Los ojos &lt;/strong&gt;me devuelven al estiércol de la matina, al estéril tapiz de la mañana doblada por la neblina. Como ánimas las manos animan el fuego en torno al cual los monjes de la intemperie y los perros se calientan y descubren el olor picante de las ramas quemadas, la efervescencia de la yerba mate, la urgencia de la garganta, el escozor del tabaco rancio y el prurito de la sarna. Los muelles desencantan su muerte, el sonar del agua que baja invisible llevando olvido y esperma tan lejos como sea posible. Después la calleja se abre para engendrar bicicletas montadas por seres desflecados y encubiertos cuyas arrugas condensan el agua que corre como por canales o surcos confundiendo sales, intercambiando lágrimas, lluvia y transpiración. El sabor del orégano descansa en el fondo de la lengua entumecida y los músculos sueñan con una balsa que se deja empujar por el mar, a la deriva, como la voz de los descabezados por las explosiones en el Líbano, pero la realidad estropeada en el hondo suceder sacude la espera inaudita, la perspectiva incompresible con fondo de humo y niebla que se aman y retuercen como una dínamo de confusión. Los dijes, las perlas y las joyas naranjas de la enredadera empalidecida que insiste con su savia entusiasta, para quebrar tanta monocromía, tanta sinuosa aspereza, tanta blanca matanza del color. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Jorge Alberdi /03/08/2006&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-173164593027741687?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/173164593027741687/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=173164593027741687' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/173164593027741687'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/173164593027741687'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/06/las-sbanas-ajadas.html' title='LAS SÁBANAS AJADAS'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_8rE0iJThDfs/SErremThG1I/AAAAAAAAAGs/FCZrJjElhFs/s72-c/niebla.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-2154584237655913522</id><published>2008-06-01T12:02:00.000-07:00</published><updated>2008-06-01T12:03:29.326-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Referencias'/><title type='text'></title><content type='html'>"&lt;strong&gt;Texto&lt;/strong&gt; que nace para cuento no llega a novela corta por más que se estire"&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;(&lt;/em&gt;Lidia Morales&lt;em&gt; dixit)&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-2154584237655913522?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/2154584237655913522/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=2154584237655913522' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/2154584237655913522'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/2154584237655913522'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/06/texto-que-nace-para-cuento-no-llega.html' title=''/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-3775719049749083015</id><published>2008-05-25T08:58:00.000-07:00</published><updated>2008-05-25T08:59:37.580-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Referencias'/><title type='text'>Sobre Hipertexto; e-books e HiperCríticos</title><content type='html'>&lt;a href="http://acteondural.blogspot.com/2008/04/hipertexto-e-books-e-hipercrticos.html"&gt;En DURAL, vale la pena el salto&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-3775719049749083015?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/3775719049749083015/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=3775719049749083015' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/3775719049749083015'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/3775719049749083015'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/05/sobre-hipertexto-e-books-e-hipercrticos.html' title='Sobre Hipertexto; e-books e HiperCríticos'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-7282457224637882195</id><published>2008-05-24T16:34:00.000-07:00</published><updated>2008-05-24T16:38:44.678-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>SOMBRAS CHINAS</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Quisiera&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; ser&lt;br /&gt;Luz elemental / Que palpita&lt;br /&gt;Para amar las figuras que crea&lt;br /&gt;O múltiplo del segundo&lt;br /&gt;En que una cosa no es la otra&lt;br /&gt;Antes de que&lt;br /&gt;Finalmente&lt;br /&gt;La mirada&lt;br /&gt;La mate en la forma arbitraria&lt;br /&gt;Del código.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-7282457224637882195?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/7282457224637882195/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=7282457224637882195' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/7282457224637882195'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/7282457224637882195'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/05/sombras-chinas.html' title='SOMBRAS CHINAS'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-6326599968838637287</id><published>2008-05-21T11:48:00.000-07:00</published><updated>2008-05-21T14:57:25.067-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arritmias'/><title type='text'>HORAS EXTRAS</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://www.sexyjack.us/"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5202931309644999810" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 175px; CURSOR: hand; HEIGHT: 235px" height="223" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_8rE0iJThDfs/SDSGdbYl7II/AAAAAAAAAGk/EPtAwU70jb4/s200/barbiehorasextras.jpg" width="157" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc99;"&gt;Tal vez,&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; a esta hora no estés, no te hayas dado la vuelta para mirar caer el sol, ni asomar la primera estrella, ni estrellarte con la mirada oscura de la ventana del cuarto de enfrente, donde estoy yo habitualmente, menos hoy.&lt;br /&gt;Hoy estoy describiendo el pelaje de los gatos, y a ratos, giro la cabeza y espío por el ojo de la cerradura al cuarto vecino donde una muñeca estudia en voz alta un inglés percudido, y creo que el frío que entra por la claraboya le está afectando la garganta. Una garganta que pronuncia fonéticamente un habla sinsentido, y gime cada tanto cuando descubre que un escozor le sube por la entrepierna, y es de frío, de ninguna otra cosa. Me han dado trabajo extra; describo el pelaje de los gatos, en lugar de estar frente a la ventana de tu departamento a la hora que movés tu cabeza y agitás tus cabellos y luego te parás y me mirás desde allí y me sacás la lengua. Después cerrás la ventana y el sol cayó, el ocaso acaso ya haya sido por última vez y ni vos ni yo nos enteramos, yo por mirarte enamorado y vos por reírte de mi silencio estúpido y contemplativo. Sí, mientras yo describo los gatos de todos los continentes tal vez a esta hora estés tomando el té en otro lugar, o como yo, con alguna tarea insólita con el único fin de no mirar hoy por la ventana y encontrarme ahí cerca y distante, sin poder gritarte que te mordería los labios sin lastimarte, que dejaría que tus cabellos lacios se enreden en los pezones mientras abro tus piernas para meter mi cabeza&lt;br /&gt;&lt;a aiotitle="click to expand" href="javascript:togglecomments('Extras')"&gt;+/- Continuar leyendo&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="commenthidden" id="Extras"&gt;&lt;p align="justify"&gt;entre ellas y como expresa una mala traducción española ¡comerte el coño! Y mientras alcanzás un orgasmo terrible yo te hago preguntas insólitas, o sentencio cosas del tipo ‘la literatura está movida por el sexo’. Sí ¡eso! accediste a hacer horas extras en la oficina con el único fin de no hallar mi figura que te perturba y por eso te burlas. Tu jefe ha dejado que corrijas las rimas cacofónicas que se le escapan en los memos porque alguna vez fue un poeta y la palabra siempre lo tienta y como no tiene control sobre ellas una arritmia que quedaría muy bien en cualquier otro escrito, en los memos, en las cartas documentos, en los formularios de despacho de logística, simplemente, no quedan. Y vos, que has demostrado tu pericia lingüística te encargarás ahora de ahogar la respiración automática de ese nuevo Bretón de saco y corbata, perfumado con una exquisita fragancia francesa que cuando la hueles sientes que te corre un hilillo de agua desde el valle de tus pechos amordazados por el corpiño hasta el pozo seco en el desierto luminoso de tu barriga, ella sí, expuesta a la mirada de tus otros compañeros oficinistas. Él se te acerca y te habla desde atrás, muy cerca del oído, y te hace un comentario que no alcanza a ser obsceno, y allí lo hueles, te impregnas, y ya no es solo el agüita que te corre desde los senos emponzoñados y listos para saltar y arrollar con los botones de la camisita cortita y abrir en pedazos el corpiño como si fuese una granada; es la piel, esa piel aceitada y ambarina que gustás de acariciarte cuando te bañás, o cuando te recostás en el sofá de tu departamento, recién llegada de la calle, con el pantalón abierto y apenas la cremallera baja donde deslizás tímidamente la mano hasta rozar la aspereza de la pelusa del pubis. No, ya no es ese líquido impertinente que corre como si fuera la propia sangre que se le ha dado por el cauce de tu epidérmica superficie sino esos millones de puntitos que ahora tienen vocación de cráteres diminutos, de nanovolcanes que anhelan expulsar esos vellos dorados y largos que tus amigas admiran hasta la envidia.&lt;br /&gt;Pero todo pasa, como los huracanes, rápidos, vertiginosos, potentes, dejando al descubierto la destrucción de la velocidad, porque eso es una tormenta: la destrucción que ejerce la velocidad. Tu jefe se aleja a otro escritorio, y deja ese vaho de sensualidad que apenas se difumina hasta agotarse ya te está mostrando otro plano: sus redondeces, las entradas mal disimuladas en la cabeza, el traje que está gastado en los codos y el pantalón arrugado de usarlo durante una semana seguida. Pero ha bastado un segundo para enardecerte, y en ese segundo te hubieses sentado en el escritorio y lo hubieses agarrado de la corbata hasta amoratarlo, le hubieses metido la lengua entre los bigotes y con las piernas le hubieses practicado un abrazo mortal para espectáculo de tus grises compañeros. No importa que el señor tenga caspa en los hombros, aún tiene esa delicadeza de saber mirarte, de quemarte en silencio, de dejar caer el gesto iracundo y sin embargo suave, de aquel que ha tratado a otras mujeres, algunas incluso más jóvenes y más bellas.&lt;br /&gt;Y todo lo hacés hoy, quizá, para no llegar a tu casa solitaria y enfrentarte con este vecino cuyo único entretenimiento es abrir la ventana para ver si estás allí a la hora pactada, para dejarse humillar por la lengua de la burla, por tu gesto despectivo. Desprecio porque no ha sabido nunca golpear a la puerta en tu peor momento y sin pedir permiso violentar esa intimidad del hastío, sonreír y sin decir ‘agua va’ desprender tu camisita arrugada de tanto inflarse y desinflarse por la urgencia de una fantasía doméstica.&lt;br /&gt;Pero, si es así, perdiste una oportunidad porque hoy no estoy como siempre fisgoneándote sino en otro lugar de la ciudad, describiendo el pelaje de los gatos de Egipto, clasificando las orejas de los de Turquía (¿existe Turquía?), mientras en un cuarto contiguo una mujer estudia inglés en voz alta, creyendo que ya no hay nadie en la oficina, ensayando inflexiones hollywoodescas, gimiendo frases entrecortadas, escapando de otras obsesiones solitarias. Perdiste esa oportunidad, y perdimos el ocaso, el nacimiento de la primer estrella que en la gran urbe solo puede intuirse.&lt;br /&gt;Hasta que al fin la barbie se da cuenta de que estoy allí, a un paso, en el cuarto de al lado, y como ya es tarde para avergonzarse, y es tarde para ir a cenar sola en el bar de la esquina, y es tarde también para terminar el trabajo que le había encargado su jefe, que hubiese podido cumplir si no se hubiese dedicado a frasear largas parrafadas en inglés gutural, y es tarde para huir, abre la puerta que da a mi despacho, se suelta el cabello y lo tira hacia delante, para que le caiga sobre los senos mientras desprende los botones de su blusa apretada y se sienta en el escritorio frente a mí, abre sus piernas todo lo que su falda le permite abrirlas y la fragancia de su piel casi oculta me emborracha hasta hacerme olvidar que hoy, ni vos ni yo concurrimos a la cita de todas las tardecitas.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-6326599968838637287?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/6326599968838637287/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=6326599968838637287' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/6326599968838637287'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/6326599968838637287'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/05/horas-extras.html' title='HORAS EXTRAS'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_8rE0iJThDfs/SDSGdbYl7II/AAAAAAAAAGk/EPtAwU70jb4/s72-c/barbiehorasextras.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-9196809940899098055</id><published>2008-05-21T06:19:00.000-07:00</published><updated>2008-05-21T06:20:18.875-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Anotaciones'/><title type='text'>Oxímoron</title><content type='html'>Inteligencia Militar&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-9196809940899098055?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/9196809940899098055/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=9196809940899098055' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/9196809940899098055'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/9196809940899098055'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/05/oxmoron.html' title='Oxímoron'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-8541303304709032263</id><published>2008-05-17T18:18:00.000-07:00</published><updated>2008-05-17T18:23:38.555-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>INSTANTE</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#66ff99;"&gt;En el ahogado&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; despliegue del día&lt;br /&gt;cuando ya los muertos han muerto&lt;br /&gt;en la volatilidad de un sueño&lt;br /&gt;donde por un inconmensurable lapso&lt;br /&gt;describieron el agónico placer de ser y no,&lt;br /&gt;miro a la distancia&lt;br /&gt;tratando de que la vista sea&lt;em&gt; otra&lt;/em&gt; en su amplitud,&lt;br /&gt;o el giro de la brisa&lt;br /&gt;me vuelva hacia atrás&lt;br /&gt;me transforme&lt;br /&gt;me dé las alas que la noche colgó&lt;br /&gt;y me levante por sobre el cansancio&lt;br /&gt;de años y estupidez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese instante que no es la pérdida&lt;br /&gt;pero la vida pasa en un segundo&lt;br /&gt;y se va por la alcantarilla&lt;br /&gt;con sordo ruido&lt;br /&gt;los soles ciegan&lt;br /&gt;la calle ensordece&lt;br /&gt;la ciudad abisma&lt;br /&gt;cuando la nada es el horizonte&lt;br /&gt;de esa mirada casi desesperada&lt;br /&gt;vuelvo la cabeza&lt;br /&gt;y me encamino hacia otro lado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-8541303304709032263?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/8541303304709032263/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=8541303304709032263' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/8541303304709032263'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/8541303304709032263'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/05/instante.html' title='INSTANTE'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-5655898712569181952</id><published>2008-05-11T06:34:00.000-07:00</published><updated>2008-05-11T07:45:44.803-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Referencias'/><title type='text'>Fugacidad; Obsolescencia y Compromiso estético</title><content type='html'>Solo un pasaje de la &lt;strong&gt;&lt;a href="http://www2.lavoz.com.ar/08/05/11/secciones/cultura/nota.asp?nota_id=188411"&gt;interesante entevista a la escritora brasileña Nélida Piñón&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(...)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;–Hoy la vida decreta tu obsolescencia en muy poco tiempo. Irónicamente, nunca se vivió tanto, pero de qué vale si estamos bajo la tutela de la obsolescencia. En muy poco tiempo desaparecemos del mercado, de la vida, de la constancia, de la permanencia, de las pequeñas mínimas garantías existenciales. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;–¿Esa visión fugaz influye en la literatura?&lt;/strong&gt; &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;–Afecta incluso temáticamente, pero no debería afectar la calidad del texto, no deberíamos hacer un texto fugaz, voluntarista, un texto para ganar dinero. El compromiso del escritor no es hacer una obra descartable sino perenne, no importa que termine en el fondo del sótano. El autor tiene un compromiso más estético pero también ético con el texto y no puede aceptar que, por ejemplo, el mercado se convierta en un elemento de imposición estética. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(...)&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-5655898712569181952?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/5655898712569181952/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=5655898712569181952' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/5655898712569181952'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/5655898712569181952'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/05/fugacidad-obsolescencia-y-compromiso.html' title='Fugacidad; Obsolescencia y Compromiso estético'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-3852469949928989303</id><published>2008-05-05T17:45:00.001-07:00</published><updated>2008-05-05T17:55:49.965-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arritmias'/><title type='text'>SOY EL ASESINO</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/SB-qSAcUg5I/AAAAAAAAAGM/LvPVVf_Gdis/s1600-h/al-limite.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5197059721341993874" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" height="175" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/SB-qSAcUg5I/AAAAAAAAAGM/LvPVVf_Gdis/s200/al-limite.jpg" width="140" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcccc;"&gt;En esta mortal melancolía bizarra&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; que arrea el colérico sueño del verano. Ya el cuchillo hendió el muérdago de felpa y como diarrea la esperma roja dejó su rastro en la rala espesura. No hay más que rastro y la duda que ahonda cualquier herida, hasta la de la purga inverosímil de unicidad. Todos podrán escarchar el lago de la opinión, la noche está perdida y las estrellas se desfiguran. Ulular, merodear la espuma de luces, la cana que rompe la magia. Sangre sangre sangre y ritmo en la traza. No indagues más el asesino soy yo que he visto subir y bajar con mortal desparpajo la hoja la sierra la dura cuchilla de la orfandad. Restregaba y arrancaba moles y lombrices espaciales eufemismos y admirativos adverbios. No insultes a mamá que duerme la nana entre algodones de clorofila. Licor de mentas que rezonga en la garganta cortada en dos. No quiero que me nombre ante la gente, no quiero que brille el pulido objeto, no quiero que nadie cree un espacio publicitario mientras las banderolas de la acusación amordazan la libre interpretación.&lt;br /&gt;Qué llagada. Que vasta ambigüedad la niña y el niño, que ocultos en el desdoblamiento encontraron mi furor tanino, mi fuente de agrio desafío.&lt;br /&gt;No me mires a los ojos si quieres la verdad.&lt;br /&gt;La muerte que en el callejón embellece la historia. La transida calumnia que deshueva el monstruo de múltiples cabezas. El ojo que ensarta la aguja de la poesía y la proeza. La canción que arma el argumento. El despojo que ronda la ilusión del héroe.&lt;br /&gt;Qué soberano desperdicio. Ni pegando papel con papel desbroza el uno a uno el principio y el fin. Porque magia del tiempo, allí estaba, allí no estaba. Y ahora recojo la visión desde la calleja solitaria. Tumulto, hormigas en melaza, tan distantes, tan devueltas a sus hoyos, tan desdentadas de motivos.&lt;br /&gt;Runrún, conversación, sonrisas y estupor.&lt;br /&gt;Ahí, caminando en lo obscuro, con fino deslizarse, y delicado aroma de solitario sonriente, allí entre sombras que juegan a ensombrecerse, entre figuras que se devoran en otras, quizá devuelto a su plutónica licantropía, con un camino largo y brillante, pero curioso, el duende, la carga de los celos argásmicos, el detalle de un deseo, el micro organismo de una pasión, hecha carne y a tu nombre. Sin la costilla iniciática, sin el paraíso brindado, sin sentido ni horror, afilando su segundo estupor, niña, niño o animal. Ciego y vidente a la vez. Sordo por sobre todas las cosas, duerme el durmiente, el eterno dios, que de un parpadeo nos acaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Jorge Alberdi 04/2005 (republicado)&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-3852469949928989303?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/3852469949928989303/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=3852469949928989303' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/3852469949928989303'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/3852469949928989303'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/05/soy-el-asesino_05.html' title='SOY EL ASESINO'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/SB-qSAcUg5I/AAAAAAAAAGM/LvPVVf_Gdis/s72-c/al-limite.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-7169292317922623530</id><published>2008-05-01T11:00:00.000-07:00</published><updated>2008-05-01T11:01:47.638-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Trazas'/><title type='text'>TRAZAS 15</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ccffff;"&gt;Dicen que&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; es tan dulce&lt;br /&gt;El olvido los que olvidan&lt;br /&gt;El sabor salobre de las excusas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tener una flor en un ojal inexistente&lt;br /&gt;Robada de jardines ensombrecidos&lt;br /&gt;Arrebata maravillas de dijes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No resalta ninguna caridad&lt;br /&gt;El rostro en el oval retrato&lt;br /&gt;Ahíto de aberturas y desvíos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La claridad de la sombra&lt;br /&gt;Destroza nuestra temporalidad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen que es tan equívoco&lt;br /&gt;El roce de una telaraña&lt;br /&gt;En la oscuridad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero a la caída del sol&lt;br /&gt;Los papeles se queman&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sollozamos por la puerta que se ha abierto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las ventanas y los retratos&lt;br /&gt;Francos se aquietan en la remembranza&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Posesos de un escozor&lt;br /&gt;Anunciados y desahuciados&lt;br /&gt;Por tanto albor postergado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen que el aroma&lt;br /&gt;Encarna aquello tan dulce&lt;br /&gt;Que ha muerto en una palabra&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las sienes palpitan y la noche&lt;br /&gt;Nos engulle lentamente&lt;br /&gt;Las formas pierden el ritmo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Se puede hablar en primera persona&lt;br /&gt;Cuando se está solo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Damos al eco la probabilidad&lt;br /&gt;Del cortejo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un animalito en la mudanza&lt;br /&gt;En el espejismo del cristal&lt;br /&gt;En la densidad del reflejo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Se puede hablar&lt;br /&gt;Cuando se está solo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen que cuando se llega al río&lt;br /&gt;La costumbre es dulce&lt;br /&gt;Y el olvido la muerte&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-7169292317922623530?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/7169292317922623530/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=7169292317922623530' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/7169292317922623530'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/7169292317922623530'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/05/trazas-15.html' title='TRAZAS 15'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-8155204327817156912</id><published>2008-04-27T17:22:00.000-07:00</published><updated>2008-04-27T17:23:06.367-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>TE VISITO</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;Te&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; visito&lt;br /&gt;             en las sombras lo hago&lt;br /&gt;y te haces el lugar&lt;br /&gt;Excusa es el sueño&lt;br /&gt;la pesadilla, mujer.&lt;br /&gt;Sin embargo no sonríes de espanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Jorge Alberdi –08-2005&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-8155204327817156912?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/8155204327817156912/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=8155204327817156912' title='10 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/8155204327817156912'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/8155204327817156912'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/04/te-visito.html' title='TE VISITO'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-8365487016055711961</id><published>2008-04-27T17:09:00.000-07:00</published><updated>2008-04-27T17:18:09.885-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Referencias'/><title type='text'>'Carmilla', de Sheridan Le Fanu</title><content type='html'>El célebre relato, pre '&lt;strong&gt;Drácula'&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;Si tuviese que designar un texto que encarnara lo que considero erotismo en la literatura, no lo dudaría, es &lt;strong&gt;&lt;a href="http://lecturasymiradas.blogspot.com/2008/04/carmilla_27.html"&gt;'Carmilla'.&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Lo dejo en &lt;strong&gt;&lt;a href="http://lecturasymiradas.blogspot.com/"&gt;'Lecturas y Miradas'&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;, para quien guste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sheridan Le Fanu: &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sheridan_Le_Fanu"&gt;http://es.wikipedia.org/wiki/Sheridan_Le_Fanu&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-8365487016055711961?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/8365487016055711961/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=8365487016055711961' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/8365487016055711961'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/8365487016055711961'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/04/carmilla-de-sheridan-le-fanu.html' title='&apos;Carmilla&apos;, de Sheridan Le Fanu'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-5890158662065765135</id><published>2008-04-25T19:40:00.000-07:00</published><updated>2008-04-25T19:42:31.791-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Textos'/><title type='text'>ESAS RARAS ENFERMEDADES NUEVAS</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ccccff;"&gt;Males opuestos&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; con perjuicios semejantes. Pedro padecía &lt;em&gt;hiperpenis,&lt;/em&gt; una rara enfermedad que hacía que su pene, erguido en toda su potencia, al entrar en contacto con la mucosa vaginal, por una indeseable reacción alérgica, acrecentase tres veces su tamaño normal, tanto a lo largo como a lo ancho. Salvo contadas, y descalificadas, excepciones, ninguna mujer toleraba semejante desmesura, por más que en el imaginario popular esto esté desmentido. Pedro estaba condenado a relaciones por vía anal o, eventualmente, al uso de doble condón, porque el más mínimo contacto desencadenaba la terrorífica inflación. Esto último le anulaba toda sensibilidad, y lo primero lo hundía en un mar de culpas; es que Pedro era un hombre muy religioso, con lo cual, en ninguno de los casos lograba una verdadera satisfacción. Pablo, en las antípodas, sufría de &lt;em&gt;hipopenis&lt;/em&gt;. Caprichosa afección que hacía que su miembro viril, literalmente, se arrugase y escondiese por completo apenas lo acercara al flujo vaginal. Le quedaban las mismas alternativas que a Pedro, pero qué mujer que se precie aceptaría así, sin más, ni menos, tan mezquino intercambio. Pedro y Pablo se conocieron en lo del médico, mejor dicho, en la sala de espera de un consultorio. Entablaron conversación porque ambos mataban la espera coincidiendo en la lectura de un &lt;em&gt;trópico&lt;/em&gt; de Henry Miller. Solían encontrarse y tomar algunas copas juntos. A pesar de esto, ninguno había confiado al otro el motivo de su concurrencia al especialista y las horas se les pasaban, entre brindis y brindis, en medio de relatos de lujuriosas hazañas. Por las noches, cada cual en su cama, con un estremecimiento, recibía complaciente la visita de Onán.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-5890158662065765135?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/5890158662065765135/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=5890158662065765135' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/5890158662065765135'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/5890158662065765135'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/04/esas-raras-enfermedades-nuevas.html' title='ESAS RARAS ENFERMEDADES NUEVAS'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-7556602160889420985</id><published>2008-04-24T19:21:00.000-07:00</published><updated>2008-04-24T20:09:50.041-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arritmias'/><title type='text'>VAINA (S)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_8rE0iJThDfs/SBFLMQcUgzI/AAAAAAAAAFY/IiGF8erUahA/s1600-h/zapatos1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5193014519279158066" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 186px; CURSOR: hand; HEIGHT: 172px" height="205" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_8rE0iJThDfs/SBFLMQcUgzI/AAAAAAAAAFY/IiGF8erUahA/s320/zapatos1.jpg" width="217" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Te pega en la ancha banda del asfalto.&lt;/strong&gt; Cuando llueve como escamas de pez, cuando brilla por los faros raros de soles movedizos. Al cruzar la estridencia de luces, y en el vuelco de un reflejo, un retrovisor ojo que se intuye. Ella se sube al esmerilado rodado, y latínico cofre de encierros. Frotar la lámpara hasta hacer emerger al genio, que es humo diablo solo humo en la pampa de los sentidos. El labio que brilla y se estremece en el espejito, sabroso resto de luz rojiza, jugo de un tinto acaramelado que se desborda de la copa de cristal, pulposo como una frambuesa. El parabrisas, el resquicio de la caja de Pandora, todas se encierran. Metálicos vestidos en las noches de hambruna, metonímica escafandra para esconderse o para exponerse. Lustrosas y ajustadas, imaginadas o intuidas, en el gabinete oscuro, con el aire de fragancia de provocación, soñándose soñadas, sin destino o con el de la fantasía. Aroma a misterio, a distancias, a efluvios de sexo festivo. Vainas, cerraduras llaves rodantes que embriagan la ciudad. Dejan las ráfagas de las miradas, o el desinterés. Flacas, gordas, hombrunas, sedosas, rubias o teñidas, negras o marcianas, altas o bajas, atoradas en la miseria de un juego sin resolución. De refilón te juna, o te ignora, pasa de largo vuelve a casa o se raja, ronda honda en la penumbra que la oculta, en esa cáscara carnosa de sintético. Vigorosa en la estampa te espanta, pone esa lejanía de humo, con su dibujo de deslices y curvas ansiadas, gelatina textil que la desnuda como a la funda de un arma blanca. Un cigarrillo antes de lanzarse a la marcha. Luz Roja, peligro, gira la cabeza y un abismo te ilumina, un abismo azul, oleoso. Y el hambre latiendo haciendo huecos en el periplo, abandonando el cuadro. ¿Dónde? ¿Quiénes? Quienes en resuelto deambular disparan la ineficacia de hombre solo, de lobo desguarecido cansado de soplar casamatas, de lamer estampillas, de fusionar hermanas con amantes, de doblegar el esperma impertinente, de amasar el deseo y fregarlo contra los muros de las paredes, de los carteles que te anuncian inalcanzable, de retorcerlo contra el rizado venus sin brazos, contra las montañas rosadas de la cosmética, contra el picante surco húmedo. El ojo cazador acierta pero el movimiento se lleva la sonrisa de triunfo vano. El ojo sueña y lava el rostro cuya máscara de sombras no conocerás en la velocidad, vana también. El ojo muerde ese otro ojo sin edad, sin color o con el horizonte de todos los colores posibles. Ese ojo que ya te abandona, que se lanza y avanza por el éter, inútilmente, hasta desvanecerse. Pasa en un segundo, pasan en un segundo. Efímero es el talante, y efímera es la imagen, envainada, modelada en plástico, fibra y metal. Láser de olvido, fragante presa que se fue con la tecnología, con las pantallas azules de los video clips, con las películas neblinosas de la estética, con la película del lustre, con la cutícula de las medias largas y hondas de texturas y membranas de piel sin grumos. Luz Verde, chirriar, humo, aromas, intuiciones, apenas huellas de ellas. Hidrocarburo, perfume de mujer&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;(Envueltas. Enlatadas, como guantes de acero. Distantes siempre, ajenas al mundo. Me hundo en esa blasfemia que en vano invoca un conjuro. Ni desnudadas ni embozadas. Suaves, suaves como las faldas que se pliegan sobre la butaca suave, tersa, suntuosa como esas piernas que se abren y exhalan el perfume de la locura, con esos breves movimientos sobre los pedales. No. No hay calidez en la imaginación, no hay una nación de despojos anhelantes de deseos con nombre y apellido, de miradas que se corresponden. No hay un gesto, un tornillo, una sonrisa, una correa de distribución, un bostezo, un cilindro, un parpadeo, una bujía, un agitar de cabellos, una caja de cambios, un murmullo cadencioso, un burro de arranque. La gloria está puesta en la oscuridad. Y es en vano que cada músculo proyecte sus ganas, la cápsula se irá al quinto infierno, cuando la luz verde le dé el paso. Hidrocarburo, perfume de mujer).&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-7556602160889420985?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/7556602160889420985/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=7556602160889420985' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/7556602160889420985'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/7556602160889420985'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/04/vaina-s.html' title='VAINA (S)'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_8rE0iJThDfs/SBFLMQcUgzI/AAAAAAAAAFY/IiGF8erUahA/s72-c/zapatos1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-7978876163097982056</id><published>2008-04-22T19:44:00.000-07:00</published><updated>2008-04-22T19:46:33.570-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arritmias'/><title type='text'>DIJE: COJIDAS, NO COGIDAS...</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;Tendría que tener&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; algo más que la vasta gran intención, gran puta, de pasar a máquina inanimada la mala letra de mi amigo. Digo, repaso el oso raspado del lastre, lastra la pluma sobre el pelpa, informe informe de una escritura extraída y extraviada. &amp;shy;Cuántas veces querido compañero hemos dado en el clavo de la clave de nuestra -previas distancias amputadas- época!! Pero en vano bala el cordero a manos del guacho que lo amarra, les diremos que dormíamos mientras celestiales críticos se ocupaban de otras figuras, otras fisuras. ¿No te harta esta paja escrituraria que insiste en sobreponer el paradigma sobre la horizontalidad de las figuradas paralelas? ¿No es para lelos precisamente este pajonal donde la cabeza rodada hiede? Miremos por el ojo de la cerradura a nuestros padres que yacen cocidos por el calor de la frazada que ahoga y envuelve como las instituciones, calentitos, calientitos, cogiditos todos de las bolas, amarraditos ellos como amarraditos los dos espuma y terciopelo y rozamelarraya. ¿impúdico y confuso, verdad? ¿Qué pensará la gente, qué confusa bagatela entretejerá un culebrón? Deslices del sentido aburrido. Leo claves de un cerrado monólogo escrito por demasiados monjes sodomitas que tejen la maraña con sus culos y sus pijas -infantilismo ligado al deseo del trencito eléctrico lejos en los escaparates-. Claves enclavadas en jardines floridos con olor a gato podrido (oh! la rima que se arrima para tentarme siempre), hueles mal pequeña emponzoñada que flaca te estirarás, y fea, pálida como un espárrago, chupada nunca cojida, obligada a someterte a las caricias de tus pares, rezongarás frente a la asamblea de Los Directrices, o ante tiernas y lustrosas adolescentes que son serán un bocado que no te pertenece. Muchacho, apelo a tu juicio fructuoso, mirá el desierto y rajate un sonoro pedo, invocación de un buen hombre a sus lejanos ancestros intelectuales, decliná un poco el pelo para que la caspa de un honorable guerrero caiga como nieve, Apollinaire presente. Muchacho no escatimes esfuerzo para que tu verso abra las piernas de las nínfulas ante ti, las que quedan, las que movidas por un deseo menos siniestro que La Gran Cámara de TV, nuevo rostro del Señor, quieran ser cojidas por el autor, sí, ese estúpido mono que se contonea con la palabra y el mirar.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Jorge Alberdi (1992)&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-7978876163097982056?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/7978876163097982056/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=7978876163097982056' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/7978876163097982056'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/7978876163097982056'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/04/dije-cojidas-no-cogidas.html' title='DIJE: COJIDAS, NO COGIDAS...'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-5632546162661162450</id><published>2008-04-20T17:21:00.000-07:00</published><updated>2008-04-20T17:25:13.802-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arritmias'/><title type='text'>EL HUMO DE LA CALLE</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_8rE0iJThDfs/SAveZAdGzRI/AAAAAAAAAFA/lH1Bgg8783s/s1600-h/monitor.gif"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5191487516674805010" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 164px; CURSOR: hand; HEIGHT: 177px" height="200" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_8rE0iJThDfs/SAveZAdGzRI/AAAAAAAAAFA/lH1Bgg8783s/s200/monitor.gif" width="177" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc99;"&gt;No sé.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; Pienso que el humo de la calle nos envuelve en un manto de cultura y naturaleza difícil de separar. La gran ciudad se olvida de la diversidad en su propia multiplicidad y alguien, tal vez un hombre,  espera solo el amor de su vida, tal vez una mujer,  impoluto mientras su amor se descose en cada encrucijada o con juguetes gelatinosos que huelen y saben a esencia artificial de frutillas demuele los colchones de gran tamaño mientras en la tevé una murga le trae recuerdos de su amiga vestida con flores de mostacillas y tipografía anárquica que sacude la horma de sus pechos al ritmo de un tambor huérfano. En la radio nos dicen qué bebida beber y el spam de los carteles urbanos nos atiborra de imágenes lésbicas mientras los chicos de la calle ofrecen su servicio rápido y espumoso de limpiavidrios al paso mientras sus amigos fuman en un rincón meado por perros y borrachos y sueñan con ayuda porque ya solos ni soñar pueden. Una mirada que se pierde en el serpentear de las callejuelas con subidas y bajadas y en un ciber los autómatas se me parecen y todos se me parecen mientras ella entra y yo la sigo y me apoyo en una mesa recién abandonada con el tapiz pegoteado de café y mermelada y la vuelvo a seguir con la mirada que se posa en la misma pantalla donde explota el sexo sin perfume de dos niñas que parlotean mudas antes de darse un mordisco y luego sanarse con sus propias lenguas y ella mirando sabe que otros la miran pero también eso es ya naturaleza y no pasará de allí hasta que una de sus manos se hunda entre sus piernas un segundo como para contener algo que se le escapa algo que se le va mientras sube por su garganta y la tersa barbilla le tiembla apenas lo suficiente como para que yo sepa que está viva y que, quizá un hombre, la espera en otra ciudad otro mundo sin haberla conocido solo de soñarla para que otro, quizá otro hombre, aburrido de pensar hacia dónde va se ponga a escribir su historia solitaria, otra más de las tantas repetidas, y acierte en un concurso de literatura demodé y gane un premio ínfimo que lo catapulta al abismo de la fama efímera, para volver a la nada.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pienso que cuando ella sale el humo se ha vuelto brisa, y una llovizna le moja el pelo; que en un horizonte cercano los picos de los cerros lucen blancos, pero no lo sabe aunque pueda imaginarlo y no sé si levantarme de aquí y seguirla y arrebatarle a ese otro hombre el amor de su vida y en una esquina tirarme sobre ella y convertir la historia romántica en una película de cuarta donde el amor es tan fácil como pagar la entrada a un cine. No sé si levantarme por más que ella vuelva la cara para verme como si yo también fuese una pantalla, un monitor que arroja gemidos y babeos y movimientos rítmicos como en una extraña espiral de candombe de verano, para acercarme y morderla hasta que despierte y abra los ojos y que ellos vomiten las últimas imágenes del fin de los tiempos, imágenes que de tan repetidas ahogan su diversidad.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Me quedo donde estoy, sonriendo, sonriendo estúpidamente, total, nadie me ve, nadie tropieza conmigo y soy otro que en algún lugar una historia espera hasta desdibujarse.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-5632546162661162450?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/5632546162661162450/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=5632546162661162450' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/5632546162661162450'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/5632546162661162450'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/04/el-humo-de-la-calle.html' title='EL HUMO DE LA CALLE'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_8rE0iJThDfs/SAveZAdGzRI/AAAAAAAAAFA/lH1Bgg8783s/s72-c/monitor.gif' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-6642930864312599308</id><published>2008-04-20T16:09:00.000-07:00</published><updated>2008-04-20T16:31:44.340-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hijos de Nix'/><title type='text'>ESTADOS DE CONCIENCIA</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ccffff;"&gt;“¿Desde cuándo aceptamos&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; que nos digan qué día amar, qué día ser felices, qué día acordarnos de nuestros amigos? ¿Desde cuándo necesitamos un día específico del año para sentirnos hijos o padres? ¡Desde que el mercado, señores, el Dios Mercado, impuso su lógica, lógica de ritual, de religión! Amigos: ¡no dejemos que hasta nuestros sentimientos formen parte de un escaparate! Si no claudicamos, si no nos dejamos seriar…”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;La voz de Marconi se colaba desde la galería y se iba perdiendo hacia el pasillo principal.&lt;br /&gt;El hombre en el interior bajó las persianas de la ventana que daba al patio. Sin embargo, la luz del mediodía reverberaba creando una penumbra deliciosa, líneas luminosas escribían las paredes del cuarto e, invariablemente, terminaban en capullos, hojas iridiscentes. Cerró la puerta. A esa hora estaban todos en los comedores y se podía estar tranquilo, el teléfono no gritaría, su asistente, Marisa, debía estar con las enfermeras, en la cocina, seguro.&lt;br /&gt;Se desparramó en el sillón detrás del escritorio y abrió el último cajón. “Ya no fumo tabaco”, repitió en voz baja, para regocijarse con su pequeña victoria, mientras liaba el porro. Encendió el aire acondicionado, no porque hiciese calor —era un día espléndido— sino para que &lt;br /&gt;&lt;a aiotitle="click to expand" href="javascript:togglecomments('ESTADO')"&gt;+/- Continuar leyendo&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="commenthidden" id="ESTADO"&gt;&lt;p align="justify"&gt;no quedasen rastros del patchouli. “Patchouli”: en cuanto surgió la palabra, el aroma inconfundible, dulzón, se le hizo presente junto con el recuerdo de su madre, que no toleraba el perfume de los “jipis”. “Una manera de torturarla”, sonrió, con una breve culpa.&lt;br /&gt;Encima del escritorio esperaba el informe sobre la última experiencia con ayahuasca que había supervisado la semana anterior; “Alternativas Terapéuticas: nuevas viejas prácticas”. No estaba convencido del título, aún debería darle un par de vueltas. No es lo mismo un &lt;em&gt;paper&lt;/em&gt; para la academia que una nota de divulgación para un diario. Y en el texto ¿no estaba dando demasiado crédito al tema de los estados de conciencia ampliada? Hay un hilo muy delgado entre ser considerado innovador o loco.&lt;br /&gt;Se acordó de Sergio. Le pedía el alta, pero no estaba seguro de dársela. Los resultados fueron demasiado rápidos, quizá debiera seguir el tratamiento tradicional por más tiempo, hasta lograr un dictamen certero. Algo del recuerdo lo perturbó. Tal vez fue una alucinación, pero la voz de Sergio, cuando todos entraron en trance, le llegó directa, como si hubiese ingresado por el medio del pecho abriéndose camino hasta su cerebro, o en donde quiera que el pensamiento se forme, como si fuese su misma voz. No había sido la primera vez que se establecía esa comunión en el rito de la ayahuasca. Aunque estaba muy alerta a los efectos de la sugestión, esta vez hasta alcanzó a ver las imágenes del sueño como si fuera propio. Reconoció, en el dibujo que trajo al otro día, la mantis gigante que le había hablado a Sergio en su otro estado de conciencia. Algo era cierto, el paciente ya no padecía la claustrofobia que lo acompañara desde la infancia. Él mismo se encerraba para demostrárselo a todos. Igual, no estaba seguro, podría ser una mejoría pasajera. Por más que sus seguidores lo negaran, y él mismo, la experiencia, con fines terapéuticos, no dejaba de estar provocada por una mezcla de alcaloides, y poco se sabía de los efectos secundarios. Se dice que la alteración que provoca el rito abre un canal a un estado de conciencia ampliada. Sin embargo, él tenía otra teoría: lo que se abría no era un camino a una sensibilidad mayor, sino a estados &lt;em&gt;diversos &lt;/em&gt;de conciencia; sostenía que nuestra percepción no permite más que la experiencia de uno de ellos, eso nos impide entender que muchos de los problemas se deben a que un lazo entre un estado y otro ha quedado fijo, y en uno de los extremos el devenir no fluye, gira en torno a sí mismo, como un &lt;em&gt;loop&lt;/em&gt;. Las implicaciones de esta versión no eran menores: otra conciencia significa otra realidad; desde el punto de vista terapéutico, y hasta filosófico, el horizonte de investigación se ampliaba impredecible. Estos lazos suelen establecerse y fijarse en algún momento de nuestra vida, merced a algún hecho crítico que logra angostar las fronteras entre una y otra realidad y que, por supuesto, no recordamos. En el rito, la conciencia personal se hace múltiple y comunitaria, todos los participantes entran en sincronía; así pueden pasar entre las diferentes capas mientras el terapeuta asume el rol de guía para ayudar al paciente a desenredar el lazo, asumirlo, resolverlo. Podría confundirse, en el psicoanálisis, con el trauma, la diferencia es que para el psicoanálisis el trauma pertenece al pasado, aquí, en cambio, se trata de estados diferentes de uno mismo, que fluyen. Borroneó, a un costado del informe, un esquema gráfico de su teoría: dos líneas paralelas que en un momento se tocan y vuelven a abrirse, una sigue y la otra, en lugar de avanzar se vuelve sobre sí.&lt;br /&gt;Le dio una calada profunda a la puntita del porro que quedaba y contuvo la respiración. Desde el patio ya no llegaban voces, la siesta se establecía como un manto invisible, el barniz del sopor comenzaba a relajarlo, sentía un ardor en la punta de los dedos, era una sensación confusa; no alcanzaba a ser un dolor, se acercaba más al &lt;em&gt;hormigueo&lt;/em&gt;, como si se le estuviesen durmiendo y las uñas se le desprendiesen. Al costado del informe había un aparato análogo a uno de esos reproductores de música portátil, un poco más grande, con un cable que terminaba en un casco con electrodos. Lo tomó entre sus manos, lo dio vuelta, luego abrió la carpeta con las especificaciones técnicas y una descripción de las pruebas realizadas con los pacientes elegidos. En un sobre anexo a la carátula había un chip de memoria y un breve listado; el número uno correspondía a Daniel Marconi, el dos a Carlos Ferreti y el tres a Jorge Barrantes. “No se privaron de nada”, pensó, en especial cuando leyó el nombre del último, el caso más complicado de la clínica.“No sé cómo me atreví a autorizar las pruebas sobre él”.&lt;br /&gt;Los dos primeros no presentaban muchos problemas; Marconi tenía la fantasía del político, arengaba todo el tiempo; Ferreti hasta era divertido, vivía una fiesta permanente; Barrantes… no, con Jorge la cosa era distinta, las pesadillas lo perseguían hasta en la vigilia. Vivía aterrorizado, había que estar siempre alerta con él, la vez que las enfermeras se descuidaron hubo que buscarlo por toda la clínica hasta que lo encontraron en uno de los baños, arrinconado, con una crisis, gimiendo como un perro apaleado, tenía marcas y lastimaduras en brazos y piernas, como si se las hubiese autoinfligido, y las encías le sangraban. “Generalmente, este tipo de casos agudos provoca alguna tendencia suicida; para escapar del dolor que parecía estar atormentándolo en todo momento, Barrantes podría intentar darse muerte, pero creo que no está en condiciones de montar una idea tan compleja. Igualmente, lo controlamos durante bastante tiempo hasta estar seguros.”, les había explicado a los investigadores cuando le pidieron la autorización para la prueba de campo.&lt;br /&gt;En realidad no se conocía su nombre verdadero, era un indocumentado. Lo habían traído años atrás, derivado desde otra clínica. Una de las practicantes, Georgina, se había encariñado; alguna vez tuvo un primo unos años mayor que ella, nunca supo qué fue de él, desapareció de un día para el otro, así que, en honor al inquietante parecido físico, le dio el nombre y el apellido de su primo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dudó en colocarse el casco. Si bien una de sus funciones en la institución era evaluar las nuevas propuestas de tratamiento, algunas, como en este caso, le exigían demasiado. ¿Si fuese peligroso? ¿Si fuese otra estafa?&lt;br /&gt;La teoría no era mucho más absurda que la que sostenía las experiencias con la ayahuasca, pero reconoció que haciendo siempre lo mismo no se podía pretender resultados diferentes. Llevó el casco a la cabeza. Antes de introducirlo recordó que había visto una buena película en donde utilizaban un aparato similar, la actriz era preciosa .&lt;br /&gt;Presionó el casco sobre su cabeza, introdujo la memoria en la ranura y puso en funcionamiento la máquina. Acomodó el cuerpo al sillón y se inclinó hacia atrás, estirándose. No pasó nada, salvo que por un segundo la habitación se cerró en un fundido en negro. Después, todo estaba allí. Sintió deseos de levantarse. Fue hasta la puerta y la abrió.&lt;br /&gt;Dio un paso hacia fuera. Un centenar de personas lo miraban desde abajo, estaba subido a alguna tarima. La gente llevaba carteles y agitaba banderas, se escuchó hablarles, gritarles que él no era uno más, no era un político más, que confiaran, que no había llegado hasta allí para mentirles. El cielo estaba encapotado y amenazaba con caerse a pedazos. Un pequeño tumulto debajo desvió su mirada y se calló, algunas personas forcejeaban entre sí “¡Hey! —gritó de pronto —¿Acaso vamos a pelearnos entre nosotros? ¿Acaso nunca nos dedicaremos a hacer lo que hay que hacer en este país? ¿Vamos a vivir permanentemente en un presente pequeño y absurdo? ¿Nunca nos animaremos? ¿Vamos a seguir hablando de activar fábricas que al otro día se cierran sin atrevernos a fabricar un auténtico futuro? ¡Señores, somos unos cobardes, unos reverendos cobardes, nuestros hijos se mueren y nuestros abuelos también, pero seguimos tras esos fantoches inútiles como si fuésemos idólatras ciegos! ¡Si! ¡Ustedes! ¡Ustedes a los que los oídos les sangran cada vez que algunos de los pocos que nos atrevemos les gritamos la verdad!”. Debajo, el tumulto se fue transformando en una batalla. “¡Idiotas! —volvió a gritar, ya enfurecido —¿A qué han venido? ¿A qué he venido? No vine a esto, vine para que nos ayudemos…” Alguien le arrojó una piedra y le dio justo entre los ojos, alcanzó a escuchar el estallido de su cráneo antes de que la lluvia se derramase sobre la plaza y el día, o él, oscureciera vertiginosamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora está en medio de una pista de baile. Hay luces de colores y mucho humo. Busca en derredor la banda de música, se da cuenta de que el sonido llega desde unas columnas blancas distribuidas por todo el salón, las luces de los flashes lo encandilan. Ya no está quieto, alguien lo arrastra, una mujer grande, con el rostro cargado de maquillaje donde las gotas de sudor pugnan por encontrar un lugar donde aflorar como un geiser. Es su madre, que ríe, ríe borracha. Lleva puesto un sombrero ridículo con un cuchillo de goma que lo cruza como si atravesara la cabeza, los labios pintados son una herida roja, desmesurada. Serpentinas y papeles caen creando un caos de colores y luces. Su padre —quien pareciera haber olvidado el permanente enojo con su esposa— se lleva la compañera de baile. Sabe que es feliz, aún aturdido es feliz, feliz porque esa mujer vestida toda de blanco, atrapada entre la multitud de coloridos danzantes desfigurados por la agitación y los apósitos plásticos, le sonríe. Sus ojos tienen un lazo con los de él, nada podría romperlo, es como un elástico invisible que los mantiene unidos dentro del caos de la fiesta. De pronto lo circundan aquellos que sabe son sus amigos de siempre, hacen una ronda, le gritan, se le acercan, lo empujan, retroceden. Clarisa entra en el círculo y sus amigas se suman a la ronda, la música compite con el griterío. Está radiante con su traje de novia, las mejillas sonrosadas y el peinado que comienza a soltarle algunos rulos. La abraza y la besa, vuelve a besarla mientras el círculo se cierra y se abre y él hunde la mano derecha entre el cabello y palpa la tibieza casi afiebrada de la nuca de su amada. Siente que lo toman de los brazos y lo llevan al medio, lo levantan en vilo y comienzan a balancearlo. Alcanza a ver los ojos de Clarisa, que siguen unidos a los de él, mientras lo lanzan hacia el techo de reflejos, arriba, abajo, arriba, abajo, cae acolchado sobre los brazos de sus amigos, arriba, abajo, de nuevo, allí va, más alto aún, se le hace un vacío en el estómago, se acuerda de la vez que subió a la montaña rusa y vomitó, esta vez tardó más en caer “¡Más alto, más alto!”, oye que gritan todos; arriba, abajo, arriba, abajo, balanceo y el techo se cae sobre él, el techo de colores rápidos y calientes, el techo estrellado, que ahora se aleja rápidamente, y el elástico invisible se estira al límite, y se corta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Siente que lo toman de los brazos y lo llevan al medio, lo levantan en vilo y comienzan a balancearlo&lt;/em&gt;, lo arrojan y cae pesadamente, con un ruido sordo, amortiguado. Le duelen las muñecas que lleva atadas con algo que le lacera la piel. Está ciego, o mejor dicho, está oscuro, y tiene la cabeza cubierta con una capucha de tela áspera, mojada. Aquello blando sobre lo que cayó es otra persona, que no se quejó: está dormida o muerta. No, muerta no, su cuerpo emana cierta tibieza. Con las manos juntas palpa el piso, la superficie es rugosa, de piedra, o de adoquines. Ahora recuerda algo, borroso, estaba cruzando la calle Entre Ríos cuando se lo llevaron. El olor de la habitación es nauseabundo, los sentidos se van poniendo en funcionamiento de a poco, de a uno por vez, el tacto, el olfato, en la boca tiene un gusto entre amargo y salobre, aunque por ahí parece dulce; le arde la lengua, se la ha mordido innumerables veces. Ensaya una palabra, para saber si es su lengua, si aún la tiene, o es meramente una sensación refleja, como cuando a uno le cortan un brazo y sin embargo sigue percibiendo un ardor en la punta de los dedos. Le sale un sonido gutural, pero es por la hinchazón, no porque le falte la lengua, de eso está seguro. Se tranquiliza. En ese lugar que está hay otros; se oyen las respiraciones esforzadas. “Es sábado o domingo”, se dice, y recuerda por qué lo dice: “El jardín de infantes. No se escuchan las risas de los chicos de la escuela de al lado, y tampoco los gritos de los otros que están en los cuartos contiguos, hoy no se trabaja. Es domingo. ¿Los chicos escucharán nuestros gritos como yo escucho los de ellos?”. Se arrastra mientras va palpando el piso y las paredes. Topa con un cuerpo frío, es uno que está muerto. ¿Quién será, &lt;em&gt;el Poliya&lt;/em&gt;? “¡Poliya! ¡Poliya!”, susurra.&lt;br /&gt;Despierta. Le cuesta respirar, la capucha de arpillera —está seguro de que es de arpillera— se le ha secado contra el rostro. Le duele todo, la boca está tan inflamada que parece que estuviera masticando una pelota de tenis. Hoy es otro día, lo sabe porque escucha los ruidos, huele el aroma del mate cocido, imagina un sol tibio que le calienta las pelotas mientras se adormece tirado en la hierba, en una plaza, en un pueblo que no reconoce. &lt;em&gt;Siente que lo toman de los brazos y lo llevan&lt;/em&gt;. ¿Dónde? Lo arrastran, las rodillas golpean el piso; cree que por un largo pasillo.&lt;br /&gt;“¡Buen día! —le saluda una voz aflautada que finge ser de mujer— ¿cómo estamos hoy? ¿Mejor? La verdad es que el pichón de abogado está haciendo quedar bien a su tío… Bueno, es un decir, porque, por lo visto, a Barrantes, lo cagaste lindo… Te salvó cuando te estábamos por dar la cana en La Plata, te sacó del país, y el pelotudo del sobrinito, ¿qué hace? Vuelve a aparecer… ¿Qué carajos hacías en Rosario, me querés decir? Tu tío es de los nuestros, ¿sabés? Es un hombre que debe cuidar su prestigio, un hombre de bien… Está aquí, ahora.”. Otra voz, impostada también, asume el rol del tío, lo saluda y le anuncia el menú del día: “Sobrino, hoy el chef nos ha preparado una interesante versión de submarino seco”. Le parece que en la habitación hay por lo menos dos personas más. Le meten una bolsa de plástico sobre la de arpillera, la respiración se le dificulta, el aire entra por debajo, por el cuello, su propia respiración comienza a condensarse, el calor le hacer arder las lastimaduras de la cara. Vuelve a escuchar las mismas preguntas: “¿Su nombre de guerra es &lt;em&gt;el boga&lt;/em&gt;? ¿Qué relación tenía con los carpinteros con los que compartía la habitación en La Plata? ¿Por qué volvió del Uruguay? ¿Cuál era su misión en Rosario? ¿Quiénes son sus contactos allí? ¿Conoce a alguien llamado &lt;em&gt;el ingeniero&lt;/em&gt;? ¿Su contacto en Venado Tuerto?”. Le cierran la bolsa para que no pueda respirar. La abren cuando la desesperación hace que vuelvan a sangrarle las muñecas atadas con cable. Esto lo repiten varias veces, pierde la cuenta de cuántas. Cuando ya no resiste, le sacan la camisa, lo auscultan, le toman la presión, luego le bajan los pantalones y le tiran agua fría. “Terminó por hoy”, piensa, pero no. “Vamos a ver cómo anda Jorgito para el postre”, escucha de aquel que fingió ser su tío, mientras palpa sus testículos. “A mi, los huevos, me gustan fritos, ¿y a vos?”, dice, riéndose. Lo sientan y le atan los pies a las patas de la silla, desanudan las muñecas y las vuelven a atar, esta vez a su espalda, fijas al respaldo. Hacen las preguntas de rigor y como no contesta, le meten la bolsa nuevamente en la cabeza y la cierran. Cuando ya no soporta más siente la descarga en los genitales. El cuerpo se le contrae, se retuerce, los pulmones y la cabeza le van a explotar, eso siente, si puede realmente discernirlo así. Una vez, dos, hasta que el cielo se llena de estrellas y ya no escucha gritos, ni niños jugando, ni voces impostadas, y&lt;em&gt; se duerme&lt;/em&gt;, pero con la terrible certeza de que volverá a despertarse en el infierno.&lt;br /&gt;Cuando lo hace, aún está atado. Entre todos los dolores, sobresale el del cuello, como si la cabeza, de un latigazo, hubiese estirado la columna. No escucha ruidos, debe ser de noche, ya no siente la lengua, pero alcanza a percibir la viscosidad de esa masa que se le desliza por la barbilla y alimenta el caudal del arroyo que baja por la parte externa de la garganta. Sin embargo, en la habitación, aún hay otra persona, cerca de él, puede oír su leve respiración y hasta, le parece, percibe el ardor de su mirada. Trata de enderezar la cabeza. Una voz firme y seca le dice: “Cuando cruzaste te advertí que no volvieras al país”. Reconoce, esta vez sí, con espanto, la voz de su tío.&lt;br /&gt;No supo si fue el frío o el ardor de la quemadura en la punta de los dedos lo que lo despertó. La habitación estaba helada, ya debían ser como las tres de la tarde. Apagó el aire acondicionado, limpió los restos de cenizas y  abrió la ventana. Sonó el interno; Marisa le preguntaba si le pasaba la llamada de un tal Aguirre, de un diario de la provincia de Santa Fe. “Pásemelo, y traiga un café doble”.&lt;br /&gt;Mientras acomodaba los papeles del escritorio, con el teléfono atrapado entre oído y hombro, corroboró que en el aire no quedara ningún vestigio. Sintió un malestar en el estómago; la angustia suele expresarse físicamente.&lt;br /&gt; &lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-6642930864312599308?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/6642930864312599308/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=6642930864312599308' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/6642930864312599308'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/6642930864312599308'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/04/estados-de-conciencia.html' title='ESTADOS DE CONCIENCIA'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-8166924267718539555</id><published>2008-04-19T10:25:00.000-07:00</published><updated>2008-04-20T17:19:18.231-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todas Ellas'/><title type='text'>LUPE; amor a primera lectura</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Fue un chiste.&lt;/strong&gt; Un breve comentario en respuesta a un &lt;em&gt;post&lt;/em&gt; que arremetía contra el amor a primera vista. Una opinión rápida en el &lt;em&gt;blog&lt;/em&gt;. Sin embargo, esa efímera marca en el post de la &lt;em&gt;blogger&lt;/em&gt; desató el recuerdo de Guadalupe, &lt;em&gt;la gallega&lt;/em&gt;, que habiendo estado sumergida en un olvido culposo emergió a la superficie como un cachetazo.&lt;br /&gt;Es curioso como trabaja nuestra cabecita; cuando uno cree que puede lanzar las palabras así porque sí, sin consecuencias, generalmente, se está equivocando. ¿Hay azar; abandono, o destino? ¿Es cierto que el universo no es caos sino una articulada red de nexos de la cual solo percibimos una mezquina muestra gratis? Y en ese &lt;em&gt;somos lo que leemos&lt;/em&gt;, o &lt;em&gt;somos lo que escribimos &lt;/em&gt;¿cómo se teje este universo?: con entradas y salidas de esa malla sin espacio ni tiempo.&lt;br /&gt;Hace unos cuantos años trabajé en una empresa estatal y entre mis compañeros había uno con quien, por sensibilidad artística, llegamos a ser amigos. Pablo decidió un día de esos malos muy malos que solemos tener en Argentina cada dos por tres —o mejor: cada tres por dos—, alcanzar mejor suerte en España. Solicitó el beneficio de una licencia sin goce de sueldo por tres meses, y partió con su Pentax 1000 y un amigo fotógrafo. Su primer destino era Palmas de Mallorca.&lt;br /&gt;Tres meses después se reincorporó al trabajo, pero era otra persona. Había vuelto para &lt;em&gt;ultimar detalles&lt;/em&gt;, dijo. Tenía que arreglar algunas cuestiones de negocios que compartía con un hermano y un primo. Su idea era vender todo lo que tenía y volverse a la península, había conocido a una muchacha a la que le prometió regresar. A pesar de que no era una persona de enamoramientos repentinos, ni de relaciones duraderas con las mujeres, le creí. A fuerza de su propio entusiasmo, le creí.&lt;br /&gt;Conocí a Guadalupe en unas logradas fotos en blanco y negro, fiel al estilo de Pablo, que odiaba las fotos en colores. El impacto de la imagen es muy fuerte, y uno llega a &lt;br /&gt;&lt;a aiotitle="click to expand" href="javascript:togglecomments('LUPE0')"&gt;+/- Continuar leyendo&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="commenthidden" id="LUPE0"&gt;&lt;p align="justify"&gt;entender ese mito del enamoramiento a primera vista. Guadalupe era una chica que había salido de la adolescencia y transmitía toda la belleza y la frescura que se puede transmitir a los veinte años. Rotunda cabellera que enmarcaba un rostro con una leve tendencia a la cuadratura; frente despejada y grandes ojos, mirada de lago transparente; boca larga, acostumbrada a la sonrisa franca.&lt;br /&gt;Pablo fue reconstruyendo, en nuestros interminables viajes al interior de la provincia de Santa Fe, el derrotero de su estadía en España; cómo la conoció, los lugares por donde encaminaron sus pasos antes de llegar a una ciudad cerca de Barcelona, —donde pasó los últimos días antes de volverse al país— en casa de sus padres. A la semana llegó la primera carta, que Pablo leyó y releyó mientras trataba de acelerar los trámites de la venta del auto y esperaba la cancelación de un préstamo que había hecho a su primo. Me fue leyendo fragmentos, hasta que finalmente me dio la carta para que la leyera completa. Nunca había pasado por algo así; acceder, sin más, a la intimidad de una escritura dirigida a otro. Al principio me ganó la incomodidad, una repentina vergüenza hacía que demorara en zambullirme en la lectura, pero mi amigo insistía de tal manera que temí que tomase como un desaire mi inicial negativa; Guadalupe era su orgullo personal.&lt;br /&gt;Si dije que el impacto de una imagen es muy fuerte, no tienen idea de lo que me provocó recorrer esa grafía azul, esas palabras, una tras otras, en perfecto dibujo, con una leve inclinación hacia delante. A esa edad ya había intercambiado cartas con unas cuantas amigas, y sabía qué podía esperar de una epístola amorosa. En realidad, casi todas se parecen, pegoteadas y perfumadas, llenas de signos que pretenden transmitir o exagerar expresiones; sentimientos; ahogos; deseos. Había una diferencia desde el inicio en la carta de Guadalupe; el texto estaba formulado desde otro lugar, no abordaba la cuestión sentimental directamente. Unos cuantos rodeos narrativos bien construidos; descripciones precisas de los días posteriores a la partida de Pablo, las actividades cotidianas y el color que le imprimía un estado de ánimo entre la pérdida y la espera. No había amontonamiento; el orden de la narración y de los argumentos era tan preciso como cada palabra redondeada por la lapicera fuente. La impresión que me causó fue que escribía tan naturalmente como (yo sospechaba) se reía o caminaba por entre las viñas del &lt;em&gt;Penedès&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Pronto llegó la segunda carta, y Pablo aún no había respondido a la primera. La historia volvía a repetirse: me leía algunos fragmentos y trataba de proporcionarme el contexto necesario para que yo me hiciese una idea más precisa. Finalmente me entregó el papel para que lo leyera. Con un poco más de confianza, casi como un hábito, recorrí el derrotero de la letra de Guadalupe que, al final, se animaba a preguntarle por qué no le había respondido. Creo que un grafólogo hubiese registrado esa casi imperceptible claudicación gráfica de la última frase y hubiese interpretado una primera angustia. Una a que se aplastaba más de lo normal, una l que se caía demasiado hacia la derecha, la falta del punto final, apenas estas imperfecciones delataban que la carta fue escrita solo para poder expresar esa último interrogante.&lt;br /&gt;Le pregunté por qué no había contestado. Luego de algunas excusas insostenibles, terminó pidiéndome que le ayudase a contestar. La escritura de Guadalupe lo intimidaba; una cosa era ella y otra cómo escribía. Pablo estaba al tanto de mi vocación inicial de escritor, creyó que podría ayudarle en algo que él no manejaba tan diestramente como ella.&lt;br /&gt;–No– dije – no escribiré la respuesta que solo vos debés dar.&lt;br /&gt;Lo orienté, eso sí, en cómo estructurarla; le di algunas ideas, revisé el resultado final, corregí algunos errores ortográficos, transcribí el manuscrito a un procesador de textos, y eso fue todo.&lt;br /&gt;El diálogo epistolar se fue sucediendo; ella escribía con su maravillosa letra, desgranaba en cada carta la compleja amplitud de su persona y él contestaba escuetamente las impresiones del procesador. Generalmente salíamos por la mañana, pasábamos por el correo a revisar su casilla postal, si eventualmente nos esperaba una carta la leíamos y releíamos durante el trayecto hacia el lugar a donde debíamos ir ese día. De a poco comenzó a transformarse más en una espera mía que en una de Pablo. &lt;br /&gt;Los costos postales a España eran elevados, y el tiempo que transcurría entre una y otra carta no eran acordes a la ansiedad de los enamorados por lo que, frecuentemente, la comunicación comenzó a transitar por el incipiente correo electrónico. No obstante, para Guadalupe esto no era más que un sucedáneo: no dejaba de enviar su semanal carta manuscrita detallando todo lo que había vivido durante los últimos días, y opinando sobre esos mismos acontecimientos. &lt;br /&gt;En una ocasión, Pablo retiró su correspondencia y, mientras abría otros sobres personales, me extendió la carta cerrada aún de la gallega –como le decíamos–  para que la fuese leyendo. Noté que me temblaba el pulso mientras desdoblaba esas hojas crujientes y las manos se me humedecían a medida que recorría con gula desconocida cada una de las frases que aparecían ante mis ojos. Ese día le pedí a mi amigo que no me diese más a leer sus cartas. Me miró extrañado y no sé cómo pude esconder el rubor que me crecía desde el vientre. Argüí que no me parecía adecuado que yo estuviese metido permanentemente en su intimidad. No sé si lo creyó. Lo cierto es que dejó de hacerlo y solo se limitó a contarme, cuando recibía correspondencia, algunos aspectos de la misma.&lt;br /&gt;De a poco Pablo fue sucumbiendo a su vida habitual, tuvo oportunidad de vender su automóvil pero le pareció que no hacía buen negocio y postergó la venta con el fin de obtener un mejor valor. Volvió a sus salidas habituales, a recorrer la noche con sus amigos de siempre. El ímpetu que tenía al principio fue mermando y noté que su proyecto de volverse a España declinaba día tras día. Las cartas seguían llegando, pero ya casi no las respondía, o se limitaba a unas pocas palabras por e-mail.&lt;br /&gt;Un día me dijo que quizá le convenía esperar un año antes de volver, que se le había presentado una oportunidad de hacer un par de negocios que le redituarían buen dinero en poco tiempo; que eso le permitiría llevar mayor capital e instalarse más cómodamente en España.&lt;br /&gt;Comencé a acuciarlo para que respondiese a las cartas de Guadalupe; que la mina, me parecía, no era para perderla; que si había estado tan bien con ella no aflojara ahora.&lt;br /&gt;Finalmente comenzó a salir con una amiga de su primo y me confesó que no sabía cómo cortar con Guadalupe sin dañarla, y reafirmar la convención europea de que el argentino es un charlatán, un ilusionista canalla. En realidad lo último lo agregué yo, a Pablo poco le importaba lo que pensaran de los argentinos.&lt;br /&gt;Insistí en si estaba seguro de lo que decía. Le recordé letra por letra, palabra por palabra, lo que me había vertido cuando volvió, pero el fuego estaba extinto, y no le parecía que ella debiera seguir en esa espera, que no lo merecía, pero tampoco encontraba el modo de decírselo. Me entregó su última carta por si quería leerla. La leí con la avidez del adicto. El texto de Guadalupe ya tenía algo de impersonal, como si presintiera la ruptura y entonces no se jugara por entera. Me dolió la neutralidad, como si estuviese dirigida a mí. Aún así, seguía trasluciendo a una mujer esplendorosa.&lt;br /&gt;Cuando finalmente tuve el convencimiento de que mi amigo hablaba en serio (lo hice muy rápidamente), me ofrecí a hacerle el servicio; a ir cortando por él la relación, del mejor modo posible, si me autorizaba a utilizar su cuenta de correos para escribirle yo a la gallega. Me miró de reojo, con un esbozo de sonrisa torcida, como si todo el tiempo hubiese estado leyendo mis más ocultos sentimientos, y me dio su aprobación.&lt;br /&gt;Me planté delante de la destartalada &lt;em&gt;PC&lt;/em&gt;, la miré fijo (como ahora que no encuentro las palabras adecuadas) y volví a cerrar el correo sin animarme a nada. Me levanté, fui al baño, refregué mi cara con el agua fría y volví al escritorio. En el trayecto desde el baño ensayé mentalmente un par de introducciones. Me costaron sangre las primeras dos frases, y luego fui soltándome y soltándome hasta olvidarme del mundo. Cuando reaccioné había escrito lo que serían unas tres carillas de una &lt;em&gt;A4&lt;/em&gt;. Fui poniendo en el campo del destinatario, letra por letra, lentamente, la dirección del &lt;em&gt;e-mail &lt;/em&gt;de Guadalupe. Estuve a punto de cancelar y borrar todo, pero no lo hice: pulsé &lt;em&gt;enviar&lt;/em&gt;, y apagué la máquina. Cuando salí a la calle, pesaba veinte kilos menos, y llevaba una calma que podría equipararse a la felicidad, pero sabía que no lo era. Me senté en la mesa de un bar a la calle y pedí una cerveza, me levanté a la hora de cenar; ya en el departamento me duché y me fui a la cama con un libro del cual no pude leer ni una sola página. Me dormí con el ronroneo del ventilador.&lt;br /&gt;Al día siguiente, en cuanto tuve un momento libre, consulté el correo de Pablo, había un mensaje, una respuesta en la bandeja de entrada. El mundillo de la oficina rechinaba, pero una burbuja me protegía contra todos los males de este mundo. Estuve paralizado unos cuantos minutos, mirando el blanco de la pantalla como un catatónico, hasta que me animé a abrir el archivo. El mensaje era breve, lo recuerdo bien, decía algo así como:&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;Dicen que todos los gatos son pardos en la oscuridad. Siempre dudé de esta sentencia absurda. Si fuese así, no podría darme cuenta si el que me besa en la noche es mi hombre, sin embargo aún ciega podría diferenciar el grado de salobridad de los labios y la morosidad y textura de la lengua de Pablo. No sé que lamentable desliz ocurrió aquí, ni quiero imaginarlo porque la intuición del error se transformaría en horror. De algo estoy segura: no eres Pablo. Y si él tiene alguna responsabilidad en esto, no creo merecerlo. Lamentable&lt;/em&gt;.”&lt;br /&gt;Sentí ganas de morirme. Como si la tuviese sentada adelante, con los ojos llorosos pero duros en su dignidad, mirándome, dejando que me cayese al abismo en esa mirada que no juzga, sólo pregunta. Miré hacia ambos lados, para ver si alguien se había percatado de mi turbación, pero el mundo es impermeable a estas emociones. Por suerte Pablo estaba en otro sector y no lo vería hasta el día siguiente. No me hubiese atrevido a contarle. Quería estar solo, mordiéndome la lengua como si en lugar de escribir hubiese hablado y hubiese dicho las palabras que no debía.&lt;br /&gt;Borré el mensaje, y evité todo contacto humano durante el resto del día. Era viernes, eso me daba un par de días para ahogarme en mi duelo personal. El lunes no estaba mejor, seguía pesándome la culpa como la vez que rompí un objeto muy querido por mi madre y me las ingenié para que culparan a mi hermana.&lt;br /&gt;El martes me animé a redactar un par de líneas en las que decía algo así como que no culpara a Pablo, que había sido un abuso de confianza de mi parte, que mi nombre era Jorge y que me sentía espantosamente mal. Insistí con una endeble disculpa. La escribí desde mi cuenta de e-mail.&lt;br /&gt;En los días que siguieron, consulté la casilla como un poseso, pero no recibí respuesta alguna. &lt;br /&gt;Una semana después, luego de leer y releer su última carta hasta desdibujar las palabras, y de intentar por todos los medios de aceptar que lo nuestro no tenía siquiera un principio; que, en todo caso, había comenzado con el final, intenté redactar mi primer envío postal. Fue a principios de marzo. Al trabajo le sumé las horas de cátedra en la facultad y el tiempo que me demandaban algunos amores fugaces, sin embargo, al final de cada jornada, cansado y vacío, volvía sobre las hojas borroneadas, tachadas y corregidas mil veces. A la luz extenuada de una lámpara buscaba con mi torpe grafía establecer un lazo argumentativo que me colocara de pie ante Guadalupe, y hasta con un toque de dignidad.&lt;br /&gt;Llegó el mes de julio; una noche en la que la desesperación, el hastío y el humo me pusieron frente a un espejo real, rompí esos inútiles papeles acopiados que nunca cruzarían el mar. Rendí dos prácticos en la facultad que ya tenía preparados y me tomé un par de semanas de licencia en el trabajo. Subí a un colectivo que me llevó al pié de la cordillera. Me esperaba un amigo mendocino. Juntos recorrimos los casi trescientos kilómetros hasta el Cañón del Atuel, donde él tenía una modesta cabaña. Nada mejor que la naturaleza y la charla sincera de un amigo para cerrar heridas. El paisaje frío se fue metiendo cálidamente en mi espíritu, los nervios de la indiferencia selectiva parecían recobrar su vieja frescura. Solo quedaba volver.&lt;br /&gt;En la soledad del regreso, quizá como una respuesta de la noche cerrada que retrocedía velozmente detrás de la ventanilla, volví a pensar en la gallega y en un par de segundos pasaron ante mí, en puro estado crítico, los últimos meses de mi vida. Tuve dos certezas: la conciencia lúcida y tranquila de la vergüenza, y la decisión de acercarme a esa lejana muchacha de la cual, casi inexplicablemente, estaba enamorado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta vez no me enredé en tontos juegos de excusas y artilugios que hablaran de mí. Me limité a redactar los recientes días en el Cañón. Sería el paisaje o la escritura quienes realmente hablasen de mí. Después de todo, conocí a Lupe no tanto por lo que escribía de sí como por lo que simplemente escribía. &lt;br /&gt;Era el Atuel, que corría encajonado, rápido, entre la pared rojiza y amarilla, a la sombra de esas esculturas que el viento supo tallar, quien se expresaba en esas palabras que cruzarían, esta vez sí, el océano con un destino de mujer.&lt;br /&gt;Nada de correo electrónico; describí prolijamente mi itinerario reciente, doblé las hojas escritas y las metí en un sobre de manila y anoté la dirección de Guadalupe.&lt;br /&gt;Una semana después, la noche me sorprendió garabateando sobre el papel una calleja oscura de Rosario por la que yo subía, solo, mientras unos gatos anónimos se escabullían entre las sombras. Al llegar a una esquina, desde un bar apenas anunciado me llegaban los acordes de un blues que se codeaba con un tango. Nunca me gustó el tango, pero algunas veces una nota me llega hasta lo más profundo. Allí me detengo y me dejo llevar por esa llaga que me dice del paso implacable del tiempo sobre la belleza humana. Después, con un gesto, me sacudo la nostalgia que se me ha pegado y me pregunto cómo me afectaría esa música casi aborrecida, que sin embargo es naturaleza, si yo viviese en otro país, lejos de estas calles con su empedrado de escamas relucientes, sus escenarios vacíos y llenos de magia, las mesas de amigos perdidos en la madrugada entre risas explosivas y confesiones melancólicas. En el bar me esperaban los bebedores de siempre, los enamorados de las historias de asesinos canallas; de mujeres de piernas largas y caderas sinuosas como un lugar común, mujeres de miradas líquidas; comentadores de versos de poetas inexistentes de tan desconocidos. Conversaciones que, luego, en la soledad de mi departamento reñían con la hoja en blanco que se entregaba de a poco, se desvestía mansamente, no ya incitada por la música sino por la letra que se apilaba y desgranaba.&lt;br /&gt;A la semana siguiente, el sobre se llevó a España un camino de tierra en medio del campo, los juegos tempranos de la mañana que reverberaba en la laguna donde las vacas hundían sus pezuñas y el hornero amasaba el barro para su nido, el polvo que levantaba la camioneta y entraba por la ventanilla junto con el frescor. El pequeño pueblo, que se insinuaba en los bordes, con algunas casas derruidas al costado del sembradío de maíz, las paredes de ladrillo carcomido por los años y ganadas por el palán palán, el techo ya sin chapas pero con algunos tirantes de palo que aún resistían la intemperie y conformaban el esqueleto. El local en la esquina pobre y vieja, en cuyo cartel aún se leía ‘almacén de ramos generales’ como intentando resistir al anacronismo; la plaza con los árboles grandes y frondosos y sus caminos sin pavimentar, recorrida por algunos chicos con guardapolvos blancos que llegaban tarde al colegio. En frente la iglesia con su cúpula de ladrillo a la vista y una campana fundida a principios del siglo pasado, y después, casi por el medio del pueblo, las vías oxidadas, olvidadas del paso de los monstruos de hierro y la estación, la gloriosa estación de trenes, ahora convertida en una dependencia municipal más; una calle pavimentada, signo del último intento de acompañar a una época pujante que se diluyó con la esperanza del país, autos estacionados con las ventanillas abiertas, un tractor aún en marcha. Los arbolitos prolijos, con los troncos pintados con cal; baldíos desmalezados por el picado de la tarde y del sábado; algunas casas más nuevas, de los propietarios de los campos, con diseños encargados a arquitectos, hijos que se recibieron en Rosario o en Buenos Aires pero nunca más volvieron al pueblo. A la salida hay un barrio nuevo, de unas diez casas iguales, con patios abiertos y la ropa ya tendida, blanqueándose al sol, señal de las buenas relaciones del presidente de la comuna con el gobernador. Olor a leña quemada, a panadería.&lt;br /&gt;Otra semana traté de describir un altillo nocturno habitado por murciélagos y otra el color del agua del río Paraná, visto desde la barranca de San Lorenzo, con sus botes; las islas de todos pero que son de Entre Ríos; los pescadores que ya han hecho su día y acomodan sus bártulos mientras aún coletea un agonizante dorado en el fondo del bote ‘&lt;em&gt;hace unos años se sacaban hasta pacuses aquí, ahora apenas algunas boguitas y unos dorados chicos, no es lo mismo, pero alcanza’&lt;/em&gt;. El tableteo de un motor que se acerca, o la estela de una moto de agua que cruza en diagonal y contra la corriente.&lt;br /&gt;Semana a semana, todas aquellas cosas que me rodeaban, que hacían a mi vida diaria, algunas importantes y otras insignificantes, fui llevándolas a la letra y ensobrándolas con destino a España. Al principio esperé, con cierta ansiedad, una respuesta que no llegó. Quizá ya no vivía más en Vilafranca; en algunas de las cartas mencionaba viajes cortos relacionados con sus estudios. Quizá los sobres eran arrojados a la basura o rotos sin ser leídos apenas llegados. Estuve tentado de pedirle todas las otras cartas a Pablo, para buscar allí alguna señal, algo que había pasado por alto y que apuntalase la hipótesis de la mudanza. Casi desisto, pero por un acto reflejo seguí enviando los sobres periódicamente. Con el tiempo dejé de pensar en la respuesta, incluso dejé de pensar en el destino de lo que escribía y me limité a narrar, como si en lugar de escribir para ella, lo hiciese para mí. Así se escribe un libro, pensé.&lt;br /&gt;Actos de mi vida que me parecían interesantes; objetos que veía en un museo o en una galería; el hallazgo de un libro en una librería de usados; el palimpsesto contra la pared en una calle cortada luego de unas elecciones municipales; la sucesión de la floración de las especies autóctonas y un apartado especial para la flora importada de Europa; una morosa clasificación de los gatos callejeros según la tersura y luminosidad de su pelaje; el registro desordenado de la intertextualidad en la literatura argentina; el recuerdo (la imagen recordada) de mi madre (su expresión entre resignada y furiosa) en la puerta de mi casa cuando volví luego de tres días de ausencia porque me fui detrás de un recital de un grupo de rock sin avisar; sensaciones (estremecimientos) de una noche de ebriedad en la que una muchacha bailó con sus pies desnudos sobre los míos y luego desapareció sin dejar mas señas que su perfume y su mirada; los viajes que hacía durante el trabajo; las primeras noches de primavera con su aroma a ozono o a flores de paraíso; una serie de notas sobre la aparición de la luna en el horizonte y hasta una teoría poética sobre su diversidad; los muebles de mi habitación; la ventana abierta (la fragilidad de la noche, el calor, el zumbido del ventilador de techo, las ambulancias que se escuchan en la madrugada, cuando el que no duerme, escribe).&lt;br /&gt;En los meses que pasaron nunca recibí una respuesta. Un día dejé de escribir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas semanas después recibí la primera carta de Lupe dirigida a mí. Bueno, salvo por el destinatario del sobre, en el interior no había ninguna otra referencia a mi persona. Comenzaba narrando una mañana de domingo vista parcialmente desde la ventana de su cuarto que daba a la calle. Describía el deliberado olvido de la persiana a medio cerrar, la tibieza de las sábanas, el crujido de algunos huesos mientras se desperezaba, el despegue de la cama, las particularidades de su higiene bucal, el desayuno, una lúdica discusión con su madre y después el minucioso detalle de la elección de la ropa que pondría en su valija. Las vacaciones habían terminado, debía volver a estudiar. Al final, en la última oración, se coló un ‘&lt;em&gt;te&lt;/em&gt; escribiré cuando llegue’. Increíble la fuerza de un vocablo: sentí que ella me tocaba.&lt;br /&gt;La segunda llegó apenas una semana después. Un poco más extensa, todavía impersonal, aunque ya con señas de la narración firme y espontánea que le conociera de las cartas a Pablo. Relataba el viaje, describía algunas callejas; el pasillo de la casa donde compartía una habitación con otra compañera; la escalera; la vista de los techos de tejas desde la ventana de su cuarto; los adornos en las paredes; la mesa de luz; el cajón de la mesa de luz; el color de las medias que se pondría al día siguiente (estuve tentado de escribir:  ‘que se pondría &lt;em&gt;mañana&lt;/em&gt;’); un verso citado de algún poeta gálico que yo desconocía; el reflejo del sol a cierta hora de la tarde que daba sobre el espejo e iluminaba el respaldar de la cama y el mismo efecto por la noche provocado por una lámpara en la calle, lo que la obligaba, lamentablemente, a bajar la totalidad de la persiana.&lt;br /&gt;Esta vez, apresurado por responder, me encontré con una inusitada timidez. No había manera de encontrar el término justo para el encabezado, y nombrarla, no podía nombrarla. Comprendí las vueltas que debe haber dado antes de escribir las líneas iniciales de su primera carta. A miles de kilómetros de distancia, separados por agua y tierra, diferidos unos días, ambos nos descubríamos cohibidos. Retomé su fórmula y comencé por hacer un inventario de los libros de mi biblioteca, los datos editoriales de aquellos volúmenes sobre los cuales me sentía particularmente orgulloso de poseerlos, cité algunos fragmentos de algún poeta surrealista que destacaba la necesidad del humor en la poesía. Pero me costaba fluir, dejarme arrastrar por la escritura hasta olvidarme de estar escribiendo. Punto y aparte. &lt;br /&gt;Comencé a describir mi mano izquierda: el ancho, el largo de las uñas, la forma de los dedos, la particular arruga en las articulaciones, los accidentes geográficos de la siniestra. El índice, un poco más torcido que el de su hermana derecha, debido a un accidente cuando tenía un par de años: narré con lujo de detalles el recuerdo que tenía del accidente. Al final, cerré diciéndole, ‘&lt;em&gt;te &lt;/em&gt;escribo con la otra’. Tenía una intuición bastante precisa de cual sería el contenido de mis próximas cartas: mi pie derecho; la rodilla izquierda, una aproximación a mi rostro. Con cada mácula, la historia detrás: así, pude contarle el origen de mi cicatriz sobre una ceja; los siete puntos en el muslo de mi pierna derecha; una herida en la cabeza disimulada por el cabello. &lt;br /&gt;Pedazo a pedazo, parte a parte, fuimos rearmándonos. Para cuando llegamos a las zonas más íntimas, ella era nuevamente Lupe y yo, Jorge.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un año de morosas caricias escriturarias, un año para narrar dos vidas y enredarlas en un complejo juego de composición. Una pequeña obrita escrita en común. El huracán de sensaciones de la primera conversación telefónica. Algunas imágenes que cruzaban el mar en uno y otro sentido. Fotos amarillas, hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sorprendió mi intempestiva gestión de una licencia especial para viajar a España. ‘Una oportunidad, argumenté’. Aún recuerdo el gesto de Pablo, semejante a una sonrisa. Se acercó antes de que me fuera y me dijo en voz baja ‘decile que me morí’. &lt;br /&gt;Llegué a Vilafranca del Pènedes, en medio de una algarabía catalana y de repiques de campanas, pasado el mediodía de un 29 de agosto. La mágica ‘festa major’ iniciaba, Lupe me esperaría cerca del Ayuntamiento, en lo que las enciclopedias llaman el barrio gótico, pero un mundo de gente, de chicos, de bandas, músicos y bailarines con sus atuendos típicos aún impecables que se trasladaban de un lado a otro en medio de los festejos, impidió que nos encontráramos. Entrada la noche, cuando comenzaban los espectáculos nocturnos, entre el deslumbre y mi consternación, en una callejuela serpenteante de balcones engalanados, bajo una lluvia de fuegos artificiales y en medio del estruendo y del griterío, nos reconocimos. Nos besamos largamente, sin desesperación, como si nos conociésemos de toda la vida y por alguna circunstancia nos hubiésemos visto obligados a vivir un tiempo separados y este fuese el momento del reencuentro. &lt;br /&gt;A nuestro natural estado de excitación debimos agregarle el frenesí de la fiesta. Los bailes se encadenaban, corrimos de un lado a otro, nos sumamos a las bandas espontáneas que marchaban abrazados al costado de los &lt;em&gt;grallers&lt;/em&gt; y saltamos hasta el agotamiento al compás de su música. Aún con mi torpeza trepé por encima de acalorados desconocidos que improvisaban una de esas torres humanas que al día siguiente los grupos de &lt;em&gt;castellers&lt;/em&gt; exhibirían orgullosos a la salida de la basílica de Santa María. &lt;br /&gt;Empalmamos la noche y el día nos encontró desayunando en un barcito cerca de &lt;em&gt;la Casa de la Vila&lt;/em&gt;. Yo estaba embriagado con su cabello, sus ojos, su  larga boca, su olor. El mozo preguntaba algo en su catalán natural y luego probaba con un español cerrado pero no podíamos apartar la mirada uno de otro. El café que había traído unos minutos antes se enfriaba mientras un humillo se desvanecía en filigranas. Algún vitreaux arrojaba un tono rojizo sobre el rostro que mis dedos acariciaban morosos. No necesitábamos hablar, solo estar allí uno cerca del otro.&lt;br /&gt;Después caminamos por veredas angostas, nos fuimos perdiendo por callecitas curvas hasta alejarnos del centro histórico hacia los bordes de la ciudad. Los suaves caminos que enlazan las viñas acompañaron con su silencio nuestro embelesamiento, descansamos al costado de un puente, apoyados sobre mi destartalada mochila. La tarde comenzaba a declinar, pasó una camioneta cargada de gente que se dirigía al centro, a la fiesta. Nos gritaron algo que Lupe tuvo que traducirme. El polvo que levantó se estacionó en estratos como hilachas fantasmas a un metro del suelo, después el silencio volvió a reinar. Retornamos sobre nuestros pasos; la noche del 30 volvía a estallar en la ciudad y nosotros también estallaríamos pero en un cuarto de piedra y madera, sobre una cama cuyo perfume no olvidaré jamás, ni los cánticos que nos fueron adormeciendo mientras mirábamos el techo y hablábamos aquello que nos reservamos en la escritura de nuestras cartas.&lt;br /&gt;Durante una semana recorrimos las callejas y admiramos los viejos edificios de la ciudad; sus familiares perfeccionaron mis rudimentos en la cata del vino y sus amigos me tradujeron al español las obscenidades de los campesinos catalanes y las de los mercaderes musulmanes prorrumpidas en la feria de los sábados. Luego viajamos a Barcelona donde nos alojamos en una pensión rústica y ocupamos otros tantos días en deambular y amarnos hasta la extenuación. Hasta que llegó el momento de mi regreso.&lt;br /&gt;Amagué una promesa, que no era una mentira puesto que yo estaba convencido, pero Lupe apoyó el dedo sobre mi boca para que no continuara (sus ojos se parecían aún más a un lago).&lt;br /&gt;—No esperaré —murmuró, con esa dignidad que yo le imaginara cuando respondió al mensaje que le escribí en nombre de Pablo— Ya esperé una vez a la persona equivocada. No sé si el azar, o qué, me devolvió a la persona correcta, a la persona que logré amar aún antes de verle los ojos, aún antes de poder escribir su nombre por miedo a que se desvaneciese. La vida es así, como el mar, te lleva y te trae cosas, y muchas veces solo te deja la espuma.&lt;br /&gt;Me besó, la besé, y me dejó sólo, en el aeropuerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema no es si uno cumple las promesas o no, el problema es cuándo uno las cumple. Volví a España. Volví a Vilafranca, algunos años después. La ciudad era casi la misma, un poco más grande, un poco más moderna aunque lo disimulara, un poco más &lt;em&gt;producida&lt;/em&gt;. Me dirigí a la plaza Jaume I, y tuve nuevamente esa experiencia de descubrimiento, en los dos sentidos, el literal y el metafórico; caminé por una estrecha y oscura callejuela, que se retuerce un tramo, amurallada por casas de dos o tres plantas y de indiscretos balcones. En la esquina todavía sobrevive una vinería a la que se accede por una pequeña puerta enmarcada en piedra y bajando unos pocos escalones, piedra y madera, como el hotel de nuestra primera noche juntos. En frente, el museo en el viejo Palacio Real. Algunos adolescentes caminaban a mi lado fumando hachís. Seguí mi derrotero hasta llegar al monumento a los &lt;em&gt;castellers&lt;/em&gt;. Allí me quedé mirando a la gente que se movía por el lugar, con el enigma de sus vidas como otra vestimenta. Ella ya no estaba en la ciudad, nadie supo indicarme dónde encontrarla, o no quisieron. Pocas veces la ausencia se me hizo tan presente. De a poco los sonidos de la ciudad comenzaron a llegarme, el bullicio, las voces, &lt;em&gt;las palabras de esa otra lengua&lt;/em&gt;. Lo escribió en alguna de las cartas y no volvió a repetirlo, sin embargo lo recordé en su voz;&lt;br /&gt;  ‘&lt;em&gt;Jordi&lt;/em&gt;, no me llames gallega, soy catalana’.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-8166924267718539555?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/8166924267718539555/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=8166924267718539555' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/8166924267718539555'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/8166924267718539555'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/04/lupe-amor-primera-lectura_19.html' title='LUPE; amor a primera lectura'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-2088162284316204958</id><published>2008-03-21T18:38:00.001-07:00</published><updated>2008-03-21T18:40:04.852-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bloguerías'/><title type='text'>Matemos a Jorge</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Quizá&lt;/strong&gt; los Jorges se terminen, como todo el mundo, muriendo solos. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Quizá entre un Jorge y otro, el abanico de posibilidades no deje de tener un lazo, un nexo que los vincule. Tal vez el blog de referencia sea un intento de documentar la sospecha de que somos apenas nodos de una maraña (red) universal.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No sé si un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Guinzburg&lt;/span&gt; debiera compartir un espacio con &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;Videla&lt;/span&gt;, de hecho la Argentina fue un espacio en el que convivieron ¿fueron iguales? ¿fueron tan diversos? la sola nominación, el homónimo no basta, pero, como diría &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;Borges&lt;/span&gt; (otro Jorge) todo es posible en la vida, hasta la existencia de Dios. &lt;a href="http://www.matemosajorge.blogspot.com/"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;'Matemos a Jorge'&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/a&gt;es un interesante espacio en el que se plantean interrogantes que van de uno a otro Jorge. La verdad no es necesaria, solo la especulación; su búsqueda.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-2088162284316204958?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/2088162284316204958/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=2088162284316204958' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/2088162284316204958'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/2088162284316204958'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/03/matemos-jorge.html' title='Matemos a Jorge'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32479146.post-3484789509285950505</id><published>2008-03-09T15:30:00.000-07:00</published><updated>2008-03-09T15:43:06.950-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Referencias'/><title type='text'>Abelardo Castillo y sus cuestiones de estilo</title><content type='html'>Leo a Abelardo Castillo, y aún para expresar sus posiciones ante temas tan lustrados de la teoría escrituraria, no puede escaparse a la maquinaria ficcional. &lt;a href="http://lecturasymiradas.blogspot.com/2008/03/por-el-sendero-vena-avanzando-un.html"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;"Por el sendero venía avanzando un viejecillo..."&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt; ¿es una nota biográfica, o una breve fábula para poner de manifiesto una opinión? No importa mucho ¿verdad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El texto, en &lt;a href="http://lecturasymiradas.blogspot.com/"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;Lecturas y Miradas&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32479146-3484789509285950505?l=ventrlocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/feeds/3484789509285950505/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32479146&amp;postID=3484789509285950505' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/3484789509285950505'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32479146/posts/default/3484789509285950505'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ventrlocuo.blogspot.com/2008/03/abelardo-castillo-y-sus-cuestiones-de.html' title='Abelardo Castillo y sus cuestiones de estilo'/><author><name>Jorge Alberdi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06839403331625373087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_8rE0iJThDfs/RiJfPo2LT2I/AAAAAAAAABY/aDR0r83W5Bk/s320/JorgeAlberdiImagen.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
